Julio L. Martínez, sj. hace una encendida defensa de la ética ante la comunidad universitaria

Rector de Comillas muestra su solidaridad con Juan Guaidó

"Hay que estar en condiciones de discernir el bien del mal y, aún más, de elegir libremente el bien en la verdad"

Rector de Comillas muestra su solidaridad con Juan Guaidó
Julio L. Martínez, sj. hace una encendida defensa de la ética ante la comunidad universitaria Comillas

hay que estar en condiciones de discernir el bien del mal y, aún más, de elegir libremente el bien en la verdad

(Jesús Bastante).- Una rotunda defensa de la ética en todos los ámbitos de la sociedad. En mitad de un mundo azotado por las ‘fake news’ y la ausencia de matices, el rector de la Universidad Pontificia Comillas, Julio L. Martínez, sj., trazó un itinerario claro del rumbo a seguir, durante la celebración del Día de la Comunidad Universitaria.

En la festividad de santo Tomás de Aquino, y tras la Eucaristía presidida por el Nuncio, Renzo Fratini, el rector de Comillas quiso agradecer los méritos de estudiantes, profesores y personal que se han destacado como excelentes. Y es que la excelencia, como la ética, son dos valores a perseguir, desde la Universidad a la vida diaria.

«Hoy, nuestros centros de educación superior conciben la formación ética de nuestros alumnos como parte importante de la identidad de nuestro estilo educativo, orientado no sólo al competente ejercicio futuro de sus profesiones, sino también al compromiso en la construcción de una sociedad más humana», subrayó el rector, recalcando que en el modelo formativo de la tradición jesuítica, «sin competencia ética las restantes competencias son baldías, pues el sentido ético endereza y marca un rumbo a las competencias técnicas asociadas a una titulación (utilitas), ordena las diferentes facetas del ser humano (humanitas), inclina a éste al recto gobierno de los asuntos públicos, comprometiéndole con sus semejantes (iustitia) y lo reconcilia con el fundamento y fin de toda la creación (fides)».

 

 

 

 

Por ello «hay que estar en condiciones de discernir el bien del mal y, aún más, de elegir libremente el bien en la verdad«. Éste es el eje de las clases de ética (obligatorias en Comillas), que no pretende «medir la cualidad moral de los alumnos, sino hacer todo lo posible para que los estudiantes perciban la dimensión ética como nuclear en su desempeño universitario y, en adelante, quieran vivirla en el ámbito profesional y personal».

No es cuestión de teoría. «Cuando en la vida real, la coyuntura que nos toca vivir está dominada por la negación de las libertades y los derechos fundamentales o por la ruina socio-económica, vendrá la hora de responder con decisión y valentía, como está haciendo el líder venezolano Juan Guaidó, que estudió ingeniería industrial en la Universidad Católica Andrés Bello, nuestra Universidad jesuita hermana de Caracas».
«Desde aquí nuestra solidaridad con él y con la lucha del pueblo venezolano y nuestra unión con nuestras universidades hermanas» subrayó el rector, quien ofreció su ayuda al centro universitario «en lo que puedan necesitar».

Y es que, añadió, «cuanto más alta sea la responsabilidad en el gobierno, más compromiso con el mayor servicio». También ocurre, señaló Martínez, en el ámbito educativo, donde es preciso entregarse «a la búsqueda de la verdad, del bien y de la belleza».

Un compromiso por la ética que, en el caso de nuestro país, se conforma en la Constitución, cuyo 40 aniversario celebramos en este curso, y que » en Comillas hemos celebrado con gozosa conciencia histórica».

«Estamos entre una generación que pensaba a largo plazo y era capaz de sacrificar el disfrute inmediato para ahorrar pensando en el futuro, por ejemplo, y otra generación de los que piensan en el corto o incluso cortísimo plazo y han sido troquelados por la potentísima cultura digital de la virtualidad real», sostuvo el rector, destacando la figura de Felipe VI como «el representante más eminente de los miembros de una generación de la historia de España que recibimos de nuestros mayores la herencia de un cambio de régimen hecho de reconciliación y concordia; diálogo y entendimiento; integración y solidaridad».

 

 

 

 

Dirigiéndose a los más jóvenes, el rector les indicó que «estais llamados a protagonizar el futuro y a ser líderes que participen activa y creativamente en todas las dimensiones de la vida social, pero que no lo podréis hacer desde la posverdad».

«Necesitaréis tener los pies en el suelo, conectar con la realidad desde la humildad, y, con memoria de dónde venís, asumir el desafío de ser protagonistas del mundo nuevo que a tientas vamos construyendo (…). Si hace cuarenta años nuestros mayores estuvieron a la altura de las circunstancias, nosotros tenemos ahora que dar la talla, porque nos estamos jugando mucho, y la libertad y la convivencia hay que cuidarlas con esmero, porque son plantas frágiles. Y los españoles tenemos obligación de saberlo por muchos lances de nuestra historia», concluyó.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído