El cardenal Osoro avala el primer encuentro de la delegación impulsada por David López Royo

Fundaciones de la Iglesia en Madrid: el mayor ‘equipo’ de la solidaridad en la región

Casi un centenar de fundaciones adscritas a la diócesis, que mejoran la vida de más de cien mil personas

Fundaciones de la Iglesia en Madrid: el mayor 'equipo' de la solidaridad en la región
El Cardenal Osoro y David López

Comuniquemos a la sociedad que hacemos. Cuando no queremos comunicar es porque tenemos miedo a que salgan a la luz nuestras limitaciones. Tenemos que comunicar, es una asignatura pendiente

(Jesús Bastante).- Son, sin lugar a dudas, el mayor ‘equipo’ de la solidaridad de la Comunidad de Madrid. Casi un centenar de fundaciones, entre civiles y canónicas (públicas y privadas), que dan trabajo a más de 1.900 personas y que mejoran la vida de más de cien mil descartados de la sociedad. Es el trabajo de la Delegación de Fundaciones del Arzobispado de Madrid, que este fin de semana se han reunido en el Primer Encuentro de Fundaciones.

Un encuentro celebrado en la sede de la Fundación FUSARA, organizado por la Delegación Episcopal de Fundaciones gracias al impulso de su delegado episcopal, David López Royo. «Tendiendo puentes» es el lema de esta primera jornada, que tiene como la base el bien común y el trabajo coordinado, para mejorar la vida de la gente.

 

 

El cardenal de Madrid, Carlos Osoro, apadrinó esta iniciativa, y presidió la Eucaristía con todos los patronos, mientras que el obispo auxiliar, José Cobo (que va a acompañar al delegado episcopal en este camino), también quiso participar en el evento.

«Debemos trabajar de forma conjunta, como parte de una misma familia, parte de la Delegación Episcopal de Fundaciones», trazó López Royo, quien presentó el trabajo coordinado entre las fundaciones, los patronos y los bienes fundacionales. Para mejorar el trabajo, responder a distintas realidades y, sobre todo, para «servir mejor a la sociedad desde nuestras distintas realidades: culturales, educativas, hermandades, sociales…».

«Queremos implicarnos en todo aquello que nos soliciten las fundaciones, fomentar un equipo humano, parte de un gran proyecto», destacó el delegado episcopal, quien abogó por «fórmulas de colaboración conjunta. No hay fórmulas cerradas ni exclusivas«, recalcó.

«Somos capaces de realizar una misión con mayúsculas, de servicio a la sociedad, que nace de la voluntad de los fundadores, unida a la voluntad de servicio pastoral y servicio eclesial, para no perder nuestro marco de referencia», subrayó López Royo, quien abogó ante los patronos por «un liderazgo compartido», lo que supone «asumir un riesgo, salir de la zona de confort».

 

 

Y, además, una invitación a ser creativos y a buscar soluciones. «Hay que ser apasionados, pacientes y perseverantes», destacó David López Royo, quien insistió en la necesidad de «no perder nunca la esperanza», y trabajar desde la interioridad, con humildad. «Tenemos una misión que cumplir, no nos creamos dueños de nada, sino al servicio de un proyecto«, reivindicó.

Un trabajo profesional, que además hay que contar. Dar cuentas a la sociedad, y comunicar lo que somos y lo que vivimos. «La comunicación es vital: no tenemos que tener miedo a comunicar las cosas. Comuniquemos a la sociedad que hacemos. Cuando no queremos comunicar es porque tenemos miedo a que salgan a la luz nuestras limitaciones. Tenemos que comunicar, es una asignatura pendiente», profetizó López Royo.

Con todo, el trabajo iniciado implica, y mucho, «hablar entre nosotros, intercambiar, ser flexibles». «Digamos ‘No’ al fundamentalismo del mantenimiento de las estructuras«, proclamó el delegado episcopal de fundaciones, quien también recordó la parábola de los talentos para insistir en una coordinación en el ámbito económico, «porque tenemos la obligación de que los recursos de los fundadores no se agoten, sino que aumenten».

 

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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