El experto asegura que el fenómeno sectario se ha globalizado

El sacerdote Luis Santamaría formará a los policías sobre el funcionamiento de las sectas

El sacerdote Luis Santamaría formará a los policías sobre el funcionamiento de las sectas
Luis Santamaría, miembro fundador de la Red Iberoamericana de Estudio de las Sectas EP

Una problemática en auge. En 2014, el investigador y sacerdote Luis Santamaría detectó 350 sectas en España con cerca de 400.000 miembros, es decir, alrededor del 1 % de la población. Desde entonces, el también consultor de la Conferencia Episcopal Española dejó de actualizar los datos, que presentaba en sus conferencias, «porque el fenómeno se ha globalizado», asegura.

Santamaría pone el siguiente ejemplo: «Ese año conté siete sectas gnósticas en nuestro país, con más de 170 centros y legalizadas como asociaciones culturales. ¿Pero qué secta gnóstica captó el año pasado a la joven española Patricia Aguilar en Elche? Pues una pequeña secta de Lima (Perú), que nunca superó los doce miembros, y lo hizo por internet». «¿Cuántas sectas hay entonces en España? Con la expansión de internet, todas las del mundo», sentencia el miembro fundador de la Red Iberoamericana de Estudios de las Sectas (RIES).

Ciertamente, el interés policial por este campo potencialmente delictivo ha crecido en los últimos años. En este sentido, es paradigmático el curso ‘Las sectas en España: conocer para actuar’ que han organizado la Universidad Católica de Ávila y la Escuela Nacional de Policía, a través de la Cátedra de Estudios Policiales, para el 4 y 5 de julio de 2019 dentro del II Campus de Verano en Seguridad Pública y Defensa Nacional.

El curso, en el que intervendrá Vicente Jara –cofundador de RIES–, está dirigido por Luis Santamaría, que define como «muy fluida y bidireccional» su relación con los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado en lo que se refiere a la lucha contra las sectas y la atención a las víctimas.

Como parte de este creciente interés y del intercambio de información, que en muchos casos discurre en una sola dirección «por la discreción propia con la que los cuerpos policiales tienen que llevar estos casos», la RIES ha cedido en más de una ocasión sus instalaciones, concretamente su biblioteca, para «la consulta de información de varios agentes que han elaborado el trabajo de fin de grado de sus estudios policiales sobre el tema de las sectas», asegura Santamaría.

De igual manera, el Centro Nacional de Desaparecidos, dependiente del Ministerio del Interior y en el que participan tanto Policía Nacional como Guardia Civil, ha reactivado su interés por este campo, a raíz de la desaparición y posterior localización de Patricia Aguilar, e incluso «ha pedido ayuda a las víctimas para establecer unos protocolos y unas líneas de actuación ante este tema».

Para tratar de ayudar a los agentes se han presentado distintas propuestas para que la legislación ampare más ampliamente la labor policial. Destaca la del abogado Carlos Bardavío, «que ha elaborado la primera tesis doctoral en España sobre las sectas y el Derecho Penal. En ella propone tipificar el delito de persuasión coercitiva en el Código Penal», explica el sacerdote. Pero es un tema muy en discusión, porque «algunos vemos el peligro de que pueda aplicarse de manera que se restrinja la libertad de asociación, la libertad religiosa, etc.».

Por otro lado, la palabra secta no tiene una definición consensuada por todos los expertos de este campo y no existe en el lenguaje jurídico. «Hay que tener en cuenta que España tiene un sistema democrático con un pasado muy concreto, y existe libertad de asociación, de organización, de creencias, de cultos…», concluye el miembro fundador de RIES.

Te puede interesar

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leido