LOS ESCÁNDALOS DE LA 'TRAMA MAÑA'

Los siete pecados capitales de Zaragoza, la diócesis ‘rosa’ de España

El Padre Germán Arana, de maestro de sacerdotes a terror de los obispos

Los siete pecados capitales de Zaragoza, la diócesis 'rosa' de España

«No solo me rompéis a mí la vida por buscar vuestros propios intereses, porque de verdad que creo que todo podría haber salido de otra forma si hubieseis hablado con D. Vicente, porque vosotros preparasteis todo (me refiero al padre Arana y a usted [Juan José Omella]) sino que también tiráis por la borda mis estudios y el esfuerzo de mi familia por dármelos y el disgusto de que un día les dijera que iba a trabajar en la Iglesia».

A este wasap de la ex notaria, el cardenal Omella contesta con otro suyo:

«Animé siempre a Roberto [Ferrer] a ir a juicio por despido del trabajo. Me dijo que así lo habíais hecho. Lo que le pedí siempre fue que no se mezclase el despido con el tema de D. Manuel Ureña. Eso era otro tema y muy delicado, por eso se hizo todo de manera discreta, por no decir secreta».

A ello la exnotaria María Carmen Amador añadió «… no me alcanza para comprenderlo, pero por favor: no sigáis haciendo tanto daño a las personas… No pido nada, más que de todo esto se aprenda a no tratar a las personas usándolas y desechándolas como trapos».

De ello informaba en edición de 18 de abril de 2016 El Periódico de Aragón.

La denominada “Trama Maña” para defenestrar al arzobispo de Zaragoza, Manuel Ureña, que ocupó el cargo desde 2 de abril de 2005 hasta 12 de noviembre de 2014, dejó tras de sí un reguero de daños colaterales y otro de premios por servicios prestados.

Los premios serían el nombramiento del obispo de Logroño-La Calzada y coordinador de la trama Juan José Omella como arzobispo de la sede cardenalicia de la diócesis de Barcelona, y posteriormente su creación como cardenal de la Iglesia Católica; y el nombramiento de miembro de la poderosa Congregación de los Obispos del Vaticano, encargada de los nombramientos de obispos en todo el orbe. Posteriormente Omella fue nombrado juez miembro de la Signatura apostólica, el Tribunal Supremo de la Santa Sede. Esto, sin haber querido estudiar derecho canónico, como comenta él mismo en los medios, y optando por la pastoral genuinamente evangélica.

Omella, presunto hilo conductor en la carrera por las mitras

Así, los informadores del Papa Francisco para llevar a cabo con éxito la “trama maña” serán juzgados el día 15 de julio de 2019 por un juez de Zaragoza a raíz de una querella por ocho supuestos delitos interpuesta por el actual arzobispo Don Vicente Jiménez contra su exnotaria MCA y su exvicario judicial Roberto Ferrer. Este es uno de los principales daños colaterales, que no el más grave, puesto que como hemos informado recientemente el cardenal de Barcelona Juan José Omella y Omella podría acabar en la cárcel y perder su birrete cardenalicio si finalmente es condenado en un juicio posterior a la vista que le investigará el 12 de julio de 2019 en Barcelona. Algunos de los delitos por los que se imputa a María Carmen Amador y RIFS habrían supuestamente sido cometidos al seguir las directrices de Omella y Germán Arana que a su vez recibieron por mediación ilícita desde la Secretaría de Estado del Vaticano del jefe de sección hispánica, Fernando Chica con el visto bueno del Papa, que no tenía toda la información.

7 eran los pecados capitales

En estos juicios, el de 15 de julio de 2019 en Zaragoza y el posterior a la vista del 12 de julio de 2019 en Barcelona acudirían Arana en defensa de la exnotaria y el exjuez en el caso de Zaragoza, y Don Manuel Ureña en defensa de Miguel Ángel Barco en el encausamiento contra Omella en Barcelona, todos ellos como testigos. Obispos contra obispos, Cataluña contra Aragón, recelos, inquina y envidia, y ambición en el caso de los bienes disputados por las diócesis de Barbastro-Monzón y Lérida. Todo lo contrario a lo que los prelados predican, en una trama que vulnera todos los mandamientos de la ley de Dios menos de momento el tercero y cuarto, y en los que los implicados se acusan unos a otros de los 7 pecados capitales: Lujuria, Gula, Avaricia, Pereza, Ira, Envidia y Soberbia.

Ciertamente que el desarrollo del juicio en Zaragoza el día 15 de julio de 2019 marcará el destino del sacerdote secularizado Miguel Ángel Barco, “cura de Épila”, actor que interpone la querella contra Omella por fraude en documento en respuesta a considerar ilícita su reducción al estado laical por mediación interesada del cardenal Juan José Omella. Omella sería en esta contienda fratricida, el hilo conductor.

El Padre Germán Arana, de maestro de sacerdotes a terror de los obispos

El Padre Germán Arana es rector del seminario internacional de los Jesuitas de Comillas, en Madrid. Y a su vez, es referente para sacerdotes y obispos en España y también internacionales que acuden a formarse o a discernir su vocación -o su crisis de vocación- a Madrid de su mano. Un gran número de obispos españoles hicieron ejercicios espirituales con el Padre Arana antes de ser consagrados obispos en España. En más de un caso se da la circunstancia que esa recomendada tanda de ejercicios no era antes de haberse decidido que serían obispos, sino previamente, en espera de una recomendación del Padre Arana a terceros, explica una fuente vaticana a Periodista Digital.

Cuentan a Periodista Digital desde su despacho con vistas a la Vía que lleva a la capital romana, «Arana, a los tres minutos de hablar con Arana, “eres un sinvergüenza, además tienes pinta de maricón ¡cómo te ordenes!”» En un lenguaje que suena más fuerte en español que en italiano. «Luego sale Arana como si nada. Monseñor Jiménez pasó de él y de Omella, y le quisieron hacer lo mismo que a Ureña porque no estaba de acuerdo con la línea que habían seguido con Don Manuel, acusando también de homosexual a Don Vicente». Ya informó Periodista Digital que el Papa animó a Arana a que apoyaran a la exnotaria si quería denunciar a su obispo Don Vicente. Omella repitió esa misiva por wasap.

«Arana no tuvo reparo alguno en rehabilitar a algún sacerdote que había abandonado su vida religiosa y sus votos de celibato durante años, si éste le ofrecía testimonios en contra de Ureña. O incluso pagar cursos de cocina a un joven por declarar negativamente contra el arzobispo Ureña en Zaragoza», declara contactando con Periodista Digital una fuente que ha vivido en primera persona estos procesos cercenadores de la vida diocesana de Zaragoza, la peor época de su historia desde la persecución de Publio Daciano en 303 contra san Valero y san Vicente, con bastante probabilidad. La persecución lucró mártires, este capítulo vergonzoso ha llevado a personas al infierno del litigio penal.

Omella y el discurso contradictorio

El ahora cardenal Omella no pierde su sentido del humor, y manifiesta a quien quiere escucharle: «A los periodistas os gusta jugar a quinielas y no acertáis casi nunca. Es como la lotería, está bien jugar pero casi nunca toca, por lo menos a mí. Los cardenales que estamos en la Congregación para los obispos ayudamos pero nada más». En cambio, es «optimista» respecto a los de 111 obras de arte que reclama el Obispado de Barbastro-Monzón al de Lérida y en su opinión «en la Iglesia no hay que perder la esperanza».

También, ante la confrontación política en Cataluña, donde la Iglesia es uno de los principales agentes desestabilizadores porque divide no solo a ciudadanos sino a ciudadanos creyentes, anima el arzobispo de Barcelona a “trabajar en el bien común y la no confrontación”. Ante su nombramiento como cardenal que se materializó en el consistorio de 27 de junio de 2017, Omella se mostró sorprendido. No puede entenderse esto puesto que una vez llegó a Barcelona como arzobispo en noviembre de 2016, sería creado cardenal como parte del protocolo.

Tanto sorprende esta sorpresa de Omella que choca con las muchas voces que desde el Vaticano y desde el mundo decían que el consistorio de tan pocos cardenales y de países tan distintos se había preparado especialmente para él. El portal conservador Religión Confidencial destacaba que el saludo introductorio en nombre de los purpurados que se realiza antes de la ceremonia corrió a cargo del arzobispo de Barcelona, y no del cardenal Zerbo, primero en el orden de protocolo. Omella destacó en nombre de los cardenales que “no queremos ser una Iglesia autorreferencial; queremos ser una Iglesia peregrina por las calles del mundo buscando a todos, impregnando en su corazón el bálsamo de la alegría y de la paz y secando las lágrimas de muchos”. Se aplaudieron sus palabras de pastor que huele a oveja.

Arana candidato a nuncio en substitución de Monseñor Fratini

«Arana no va a ser nuncio en España, le hace más servicio al Papa desde fuera, organizando entre bambalinas (…). En el momento que le haces Nuncio le atas las manos”, comenta una fuente desde su experiencia. “No guarda el sigilo, coge el informe confidencial sobre las personas, y se lo da a sus superiores». Periodista Digital se ha puesto en contacto telefónico con el Padre Arana y le ha hecho la pregunta si iba a ser nombrado Nuncio, a lo que respondió desde el aeropuerto de Ciudad de México que «no estaba para entrevistas y que menos sobre ese asunto», siempre con una educación exquisita. No podemos añadir nada más. El Nuncio papal saliente Renzo Fratini nunca supo nada de la “trama maña”. Se llevó extraoficialmente y eso sí, involucrando al Papa Francisco que dio luz verde a todos los niveles verticalmente, sin contar con nadie: contaron con él y solamente le ponían al día. Ahora dos de los agentes de la “Trama Maña” podrían ser Nuncio, Germán Arana y Fernando Chica.

«Arana es duro en sus entrevistas con los futuros sacerdotes, y puede utilizar palabras groseras dirigidas a un interesado en formarse para el sacerdocio y descartarle», sin embargo, en Zaragoza utilizó a un joven resentido por no ser admitidos en el sacerdocio, y hasta 20 personas que fabricarían informaciones falsas a base de anónimos, wasaps, grabaciones etc. mandados a los periódicos y presuntamente recompensadas por Arana con pagos por cursos y viajes, o recolocaciones, según testigos directos. Sin embargo no forman parte del documento informativo que heredó Don Vicente al llegar a Zaragoza para estar al día de lo ocurrido. Don Vicente Jiménez, cuentan, dice que no lo leyó. Pero sí que lo leyó, y en palabras del mismo D Vicente, se dice que comentó que “en Zaragoza he perdido la virginidad”. A esto hay que recordar que tampoco forman parte de las actas oficiales los dos coches añadidos por la diócesis para el diácono Daniel Peruga y su familia de Monzón, como informábamos en un anterior artículo, con el placet de Ureña, pero también del ecónomo, el vicario de zona y el Juez eclesiástico.

Zaragoza, la diócesis rosa de España

Lo más chocante de todo ello en esta trama salvaje es que si se quería acusar a alguien, se decía de él que era homosexual. Mientras que los supuestos 20 informantes de Arana estaban integrados en su mayoría por homosexuales que no habían llegado al sacerdocio y alguno que sí y que lo ejerce actualmente. Algunos de ellos hijos, espirituales esta vez, del sacerdote secularizado Amadeo Elcoso y en cohabitación con su novio hoy, a la vez que protegido de Omella en su día y por alguna persona del Opus Dei en Monzón. El mismo Daniel Peruga, autor de las acusaciones contra el “cura de Épila” Miguel Ángel Barco, enfermo de triple cáncer mientras que se le acusaba de saltarle encima y sodomizar a Peruga, fue un hijo espiritual del párroco de Monzón Amadeo Elcoso, que a su vez estaba enamorado y perseguía sexualmente a su hermano.

«Monta cursos de estudios en Salamanca sobre psiquiatría pastoral. Es jesuita básicamente. De cara afuera, ok. [Sin embargo] erra gravemente, lo que ha hecho con Francisco en Chile, él solo, un soberbio, ecco. Cualquier caso de un sacerdote que crea problemas a un obispo acaba en Arana. Da ejercicios espirituales a los obispos allá en España. Arana es un hombre que conoce al cardenal Omella por Stella. Arana es traído a la Academia Eclesiástica invitado por Stella, es un hábil manipulador. En la Academia Eclesiástica ciertamente tienes que hablar con Arana, ecco. Se salta y viola el fuero interno de las personas. El sacramental es el de la confesión. Sin embargo, violar el fuero interno de conciencia no se hace nunca tampoco. Arana es un sinvergüenza de mucha categoría. Un cura de España tiene un problema, va a la nunciatura de España y el nuncio dice “el padre Arana”, explican fuentes consultadas por PD.

Así, Omella recababa información y Arana la fabricaba acusando a Ureña de pagar a un diácono para que no se ordenara sacerdote por ser homosexual activo. El resultado ha sido que quien sí o quien no admite que Don Vicente, Ureña, y el vicerrector del seminario serían homosexuales según los directores de esta trama. En definitiva, todos menos Omella, Arana y Yanes, además del actual rector del seminario, con el que se aloja Omella en sus incansables visitas a Zaragoza para predicar o inaugurar. Fernando Arregui, actual rector del seminario, es un candidato claro a obispo auxiliar de Zaragoza ahora que el Papa ya ha admitido la renuncia por edad de Don Vicente. A Don Vicente sin embargo, por la querella que ha interpuesto a los ayudantes del Papa Francisco le esperan un par de años al menos de visitas a Zaragoza por citas en los tribunales en su persecución de los ya consumidos exnotaria y exjuez eclesiástico.

Una diferencia del arzobispo de Zaragoza con respecto al arzobispo de Barcelona es que Don Vicente no prevarica, aun habiéndose querellado por 8 delitos, les deja dirigir actividades de acompañamiento de adultos y otras obras de caridad y formación en la parroquia de Santiago el Mayor, donde el exjuez es vicario parroquial y asiste a misa como feligrés, celebrando alguna vez la misa en ausencia de algunos de los párrocos. Omella en cambio, decíamos, no duda en amenazar a laicos comprometidos de su diócesis que se quejan por vía ordinaria y por escrito al arzobispo por los desmanes de algunos párrocos en sus parroquias, o aparta al sacerdote de L’ Hospitalet dos años, a petición de la alcaldesa socialista por defender aquél la doctrina que explica el Papa Francisco sobre la maldad de la ideología de género y el pecado que constituye los actos homosexuales.

El cardenal Stella, mentor del Papa Francisco

Además del documento de 10 páginas escrito por Francisco tras la decepción que se llevó por el mal asesoramiento de Arana sobre Barros, el obispo de Osorno recomendado por aquél, y en la que el Papa prohibía a los obispos ordenar homosexuales, la grave contradicción en la “trama maña” se agrava más si cabe si se recuerda que el mismo cardenal Stella recomendó que Ureña pagase ese dinero al diácono como compensación por su despido en su momento. Otra vez, la información deficiente que hicieron llegar al Papa provocó que éste dimitiera a Ureña por “sobornar” al diácono para que abandonara su ministerio, como ya explicó Periodista Digital. Tal vez el pecado de Ureña fuera obedecer.

También, y en la línea del error con Barros, tras su breve estancia en Corrientes, Argentina, el obispo Zanchetta vino a Madrid, donde, según fuente fiables, disfrutó de la hospitalidad del arzobispo Carlos Osoro y donde, al parecer, fue a ver al padre Germán Arana, presuntamente por instrucciones del Santo Padre tras acusaciones contra él de ocultamiento de casos de abusos en su diócesis, siendo luego acogido en el Vaticano, como informó el portal Infovaticana en su día.

Unos pocos meses antes había salido un artículo en Il Mastino de Italia, donde se resaltan algunas de las rasgos más oscuros de la personalidad de Stella (aquí también en español). En este artículo se narra una anécdota que revela el poder de Stella, desde la Academia Eclesiástica o fábrica de nuncios de la cual como explicamos Arana formaba parte del comité de admisión de alumnos que por definición eran potenciales nuncios apostólicos de Su Santidad. Más tarde y siempre durante esta campaña Stella creó un puesto que no existía, a medida para Fernando Chica: asesor del presidente.

Monseñor Stella sabe tocar a las puertas

«¡Monseñor Stella sabe tocar a las puertas!» diría el Papa Francisco con una frase inconscientemente reveladora el 6 de junio de 2013 en un discurso a la comunidad de la Academia Eclesiástica en la Sala Clementina (ver aquí ). «¡También recuerdo la cordial insistencia con que el arzobispo Stella me convenció, hace dos años, de enviar un sacerdote de la Arquidiócesis de Buenos Aires a la Academia!». El Papa continuaba en un tono que ya hemos olvidado aunque tal vez no debería haber sido así, «hay que ser libre de ambiciones u objetivos personales, es importante para mí, es importante. El profesionalismo es una lepra, una lepra. Por favor: no hay profesión». Palabras de 2013 que parece que no se han tenido en cuenta en las diócesis de Zaragoza, Barcelona y Roma.

Sorprendentemente, y puede entenderse que muy a pesar de Arana, la Conferencia Episcopal Española se opuso en pleno a la estrategia de Stella de aunar seminarios en España, en una reacción sorprendentemente unánime y contraria a las escaramuzas de este prelado, actual prefecto de la Congregación del Clero, como informó el portal conservador Religión Confidencial el 23 de abril de 2018, sobre una intromisión eclesial.

Según informó ese portal, dentro de las funciones de esa Comisión diseñada por Stella se destacaba el estudio de los seminarios españoles para su reordenación, lo que suponía el cierre de algunos de ellos, la creación e integración en Seminarios Regionales, o el estado actual de la implantación en España de los Seminarios diocesanos “Redemptoris Máter”, del Camino Neocatecumenal, que se consideran excesivos en su número y dudosos en cuanto a la necesidad de su existencia en algunas diócesis.

La reacción de los obispos españoles fue, en general, de rechazo a esta propuesta, considerada como una intromisión alejada del conocimiento adecuado de la realidad y de los esfuerzos que no pocas diócesis están haciendo.

Arana, Stella y Omella sin embargo siguen manteniendo a través de estos conflictos su amistad. Omella, en plena campaña para defenestrar a su hermano en el episcopado monseñor Ureña y siendo obispo de Logroño, invita al ya cardenal Stella que dio la conferencia de san Juan de Ávila a sus sacerdotes, el 9 y 10 de mayo de 2014, tres meses después de ser creado cardenal. Arana se ofreció para hacer de conductor a Stella desde el aeropuerto de Madrid ida y vuelta, pasando por Valladolid, según las visitas de Stella esos días, y recorriendo de la mano de Arana al volante 774 km: Madrid a Logroño, a Valladolid y vuelta a Madrid.

Fernando Chica, colaborador oportuno

«Fernando Chica hace como amigo de Arana, la operación sobre monseñor Ureña, y la hace sin que lo sepan sus superiores. Trasladado a la FAO. En España había sido vetado por monseñor Rouco-Varela, por lo que tiene muchos puntos para ser Nuncio en este momento. Stella se lo lleva a la Academia Eclesiástica, tiene un cargo importante en la Secretaría de Estado, jefe de la sección española y Stella crea para él el cargo de asistente al presidente. Stella es el correo. Las cartas ofrecidas le llegan al Papa a través de Stella. Stella tiene una reunión con Arana. El catalizador es monseñor Elías Yanes. Arana está puesto donde está por monseñor Elías. Arana tiene un encuentro secreto con Elías Yanes y con Stella en la curia generalicia de los jesuitas en Borgo del Sancto Espíritu. Chica es el puente, quiere devenir obispo, sabe que mejor es desaparecer, como Stella, que quiere ser Papa. Ecco, Stella quiere ser Papa, y también Omella, ecco.  Pero los señores cardenales saben que Omella es de inteligencia limitada, como se dice, tonto. Chica no aparecía nunca en la audiencia de los miércoles, de eso depende su nombramiento como obispo. Un día baja, y el Papa al finalizar se lo lleva a desayunar y él va. ¡Qué error grande, madre mía!, todos sus condiscípulos de la Academia saben que Chica ha violado el protocolo y su cabeza directa es Parolín y cuando sale a la luz todo ello, Fernando Chica pierde el favor de sus hermanos. ¡A la FAO, qué tristeza!, sin ser arzobispo ni obispo», explica SDC a Periodista Digital.

Omella contra Ureña: tragedia en tres actos

Primer Acto: ya en 2009 el entonces obispo de Logroño, Juan José Omella, consiguió que la Congregación para la Educación Católica abriese un expediente a Manuel Ureña con el caso del joven Marcelo, seminarista de Zaragoza, y fuese Ureña investigado por acusado de pretender ordenar a este joven al que Omella consideraba indigno para el sacerdocio ministerial. El proceso concluyó favorable a Mons. Ureña, pues el joven Marcelo, mientras cursaba una licenciatura desplazado en Ávila, recibió unos estupendos informes por parte del Rector del seminario de Ávila, Don José Luis Retana (actual obispo de Plasencia nombrado por Francisco). No obstante, se truncó el nombramiento de Ureña como arzobispo de Toledo, y cardenal de la Iglesia.

A sabiendas de las dificultades que desde fuera de la diócesis se habían presentado en Zaragoza para la ordenación de Marcelo, el entonces obispo de Ávila, Jesús García Burillo, lo solicita para su diócesis, respaldado por los buenos informes del rector del seminario de Ávila. Esta documentación fue ocultada, presuntamente por Omella, quedando solo la investigación sobre Ureña por el caso Marcelo.

Después de la fase final de la defenestración que concluye en 12 de noviembre de 2014, el Tercer Acto: el 23 de julio 2016 Stella comunica a Reig Pla: «Con todo lo que se conoce sobre la persona de don Miguel Ángel, y la investigación que se quiere hacer, se traslada la solicitud de constitución de un jurado para iniciar un proceso». El 13 octubre de 2018 Stella aparta al obispo Reig Pla de la tutela de Miguel Ángel Barco y lo asume directamente Stella desde la Congregación del Clero como Prefecto. El 17 de octubre 2018 en reunión con Reig Pla y Miguel Ángel Barco aquél le dice a éste: «Yo no tenía ni idea de que el cardenal Omella te había llamado para que presentaras un pliego de defensa». Y el 12 de noviembre Stella comunica a Reig Pla: «esta congregación se ha puesto en contacto con el arzobispo de Barcelona, para que don Miguel Ángel se comunique con él y le entregue el rescripto emitido por este dicasterio». Finalmente, Reig admite ante Miguel Ángel Barco: «Estás hablando con alguien que ha sido apartado del caso, y todo lo que ha venido después ha sido que te suspenda la nómina (…). ¿Cómo puede decir el cardenal Omella que algo habremos hecho mal si no hemos hecho nada? Nosotros aquí, ni sabemos lo que ha ocurrido».

Arana y Yanes, contra la celebración de la misa tradicional 

El 15 de enero de 2011 se convierte Ureña en el primer obispo en celebrar misa en la forma extraordinaria del rito romano en España tras la promulgación del motu proprio Summorum Pontificum. El 13 de junio de 2011 es investido doctor honoris causa por la Universidad Católica San Antonio de Murcia del camino Neocatecumenal. Summorum Pontificum (De los Sumos Pontífices) es una carta apostólica en forma motu proprio del Papa Benedicto XVI, que da una mayor facilidad para el uso en la Iglesia latina, en lugar del Misal Romano revisado por el Papa Pablo VI en 1969, de la edición publicada por Juan XXIII en 1962 – forma litúrgica conocida como misa tridentina – y de las formas preconciliares de celebración de la mayoría de los sacramentos. El documento fue promulgado y publicado el 7 de julio de 2007, junto con una carta explicativa del propio Pontífice dirigida a los obispos del mundo, en la que él explica las razones que motivaron la publicación de dicho documento. Su fecha de entrada en vigor fue fijada para el 14 de septiembre siguiente, fiesta de la Exaltación de la Santa Cruz. ¿Un obispo preconciliar?

A Miguel Ángel Barco también se le acusaba de ser preconciliar, y cuando fue devuelto, al término de su comisión de servicio de hecho, a Alcalá desde Zaragoza, se celebró que se habían librado de esas “tridentinadas” preconciliares. Algo que al mismo Elías Yanes le ponía enfermo.

Con todo ello, leemos en la carta secreta de Arana a Don Vicente: «La decisión del Santo Padre no se basó exclusivamente en ese episodio [el problema de Daniel Peruga con Miguel Ángel Barco], por grave que este fue. Se trató en efecto de un chantaje respectivo del diácono al obispo, y del obispo al diácono. El primero por la codicia y la venganza de un joven desquiciado, sin principios morales y religiosos, promovido de una manera absolutamente irresponsable al ministerio ordenado por el arzobispo y sus adláteres. El segundo chantaje, del arzobispo al diácono para comprar el silencio de un testigo indeseable sabedor de la corrupción de su superior (…).

«Lo más dramático de Zaragoza es que el mayor daño ha venido de la cabeza. Como había sucedido antes en Alcalá, Don Manuel protegió sacerdotes de vida escandalosa, llamó al ministerio candidatos indignos, compró favores con dinero, insultó a quienes le obstaculizaban el ascenso,

Y de modo similarmente contradictorio, en carta al papa del arzobispo emérito Elías Yanes, Yanes escribe: «En este momento, no lejano al ocaso de mis días, en el que todo creyente se afinca con profunda libertad en Jesucristo y su Santo Evangelio, manantial y roca de nuestra fe, esperanza y amor, me siento movido a salir de mi silencio orante y a pedirle a Su Santidad que considere la posibilidad de procurar una Visita Apostólica a la archidiócesis que juzgue oportunamente y proporcione a Su Santidad orientaciones para su solución, incluyendo la eventual dimisión del Sr. Arzobispo». Así sucedió. Pero no ha acabado la trama.

Para aportar pruebas o testimonios, o notificar errores, escribir redaccion@periodistadigital.com

J Pintor Rey (Periodista Digital)

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leido