Rolando Álvarez es uno de los prelados que ha recibido más ataques por parte del régimen de Ortega

Un obispo nicaragüense denuncia el asedio de un grupo armado en su contra

Un obispo nicaragüense denuncia el asedio de un grupo armado en su contra
El obispo de Matagalpa, Rolando Álvarez. EP

Siguen los actos de intimidación contra la Iglesia católica. El obispo Rolando Álvarez denunció este jueves 18 de julio de 2019 haber sido asediado por un grupo de hombres armados, mientras se reunía con líderes religiosos de la diócesis de Matagalpa, al norte de Nicaragua, que atraviesa su peor crisis sociopolítica en décadas.

Álvarez, uno de los obispos más influyentes del país, y quien es rechazado por los grupos oficialistas, dijo que los hombres armados «andaban vestidos del típico tinto militar, con fuerte armamento de AK-47 y pertrechados hasta los dientes de municiones», durante el asedio, ocurrido la tarde de ayer.

La denuncia del prelado se da en medio de una nueva ola de asedio y capturas de personas que rechazan al dictador Daniel Ortega, ejecutados por la Policía Nacional y paramilitares, que según la oposición, anteceden a la celebración del 40 aniversario de la revolución sandinista.

El obispo de Matagalpa relató que los hombres «estaban escondidos detrás de los árboles», hasta que fueron descubiertos por «una multitud» de personas que lo acompañaban, y que al ver a los armados, los siguieron con piedras y palos, hasta expulsarlos.

«La multitud de fieles que venían acompañándome se sentían muy molestos y enardecidos, lastimados en su dignidad, con sus manos limpias, con su propia humanidad, prácticamente se enfrentaron a estos hombres», indicó Álvarez, en una conferencia de prensa.

El jerarca católico afirmó que «es una enorme y gravísima irresponsabilidad del grupo o escuadra que haya cometido semejante hecho, (por) las consecuencias funestas que esto podía haber tenido, no con mi persona, sino con la población, que prácticamente formó una valla humana».

En un vídeo del hecho, divulgado en Internet, se observa como decenas de campesinos de la comunidad de Terrabona, hombres, mujeres y niños, se internan en la montaña en busca de los armados.

Álvarez sostuvo que escenas como estas no son comunes en Terrabona, y pidió al Ejército de Nicaragua que realice una auditoría, para confirmar que los hombres armados no eran efectivos militares, y que el armamento de guerra que cargaba el grupo no pertenece a las Fuerzas Armadas.

El cardenal Leopoldo Brenes, que lamentó lo ocurrido, manifestó su «total respaldo» a las declaraciones del prelado, y llamó a las autoridades a «investigar estos actos gravísimos de personas armadas en estas comunidades».

Las relaciones entre la Iglesia católica y el régimen de Ortega se fracturaron en los últimos 15 meses, como producto de la crisis sociopolítica que atraviesa Nicaragua.

El dictador acusa al Episcopado de apoyar un supuesto golpe de Estado, porque los obispos arriesgaron su vida en 2018 para salvar la vida de miles de civiles de los ataques armados de las fuerzas gubernamentales, que en su mayoría fueron letales.

Te puede interesar

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído