Se cumplen cinco años de la expulsión de las comunidades cristianas de la Llanura de Nínive

El cardenal Filoni pide que se garanticen los derechos civiles de los cristianos en Irak

El cardenal Filoni pide que se garanticen los derechos civiles de los cristianos en Irak
Cristianos iraquíes de la Llanura de Nínive. EP

Persecución religiosa. A primeros de agosto se cumplen cinco años de la expulsión de las comunidades cristianas de la Llanura de Nínive en Irak. Las milicias del Estado Islámico obligaron a más de 120.000 cristianos a abandonar sus hogares. El lento regreso comenzó en el otoño de 2017, después de la derrota del Califato. Actualmente, más del 46% de las familias de esta región han regresado a sus casas. Mientras, continúan los proyectos de reconstrucción de los pueblos.

La situación en Mosul es muy complicada. Allí, solo unas pocas docenas de cristianos han regresado del total de 15.000 que habían abandonado la segunda ciudad iraquí.

En Mosul, «el trabajo de reconstrucción aún no ha comenzado porque hoy todavía falta un gobierno local estable. Y las ONG internacionales, las mismas asociaciones vinculadas a la Iglesia, no pueden iniciar proyectos debido a la falta de seguridad y fondos cada vez más pequeños», ha declarado el sacerdote Samir Youssef, párroco de la diócesis de Amadiya, quien en los últimos años ha tratado a miles de cristianos, musulmanes y yazidíes que huyeron en el verano de 2014 de Mosul y del resto de lugares de la Llanura de Nínive.

En una entrevista, el cardenal Fernando Filoni, prefecto de la Congregación para la Evangelización de los Pueblos, quien fue nuncio en Irak y Jordania de 2001 a 2006, ha enfatizado la necesidad de ofrecer mayores garantías legislativas nacionales e internacionales a las minorías religiosas que tienen «el derecho» a seguir viviendo en Irak.

«Me parece que en este momento Irak está tratando, en primer lugar, de llegar a un acuerdo político y luego también de naturaleza legislativa, sobre todo con respecto a la cuestión de la ley en sí como fuente de inspiración y fuente de derecho, y luego con respecto a las minorías. Creo que el actual patriarca caldeo está buscando una forma de garantizar todos los derechos, pero no es fácil dada la cultura y la mentalidad del lugar, pero es correcto este deseo de garantizar a todos los cristianos sus derechos», ha añadido el cardenal.

Además, Filoni ha destacado que «la pacificación es la esperanza que todos tenemos. Es una pacificación que no se refiere sólo a la situación actual tras la conquista y luego la derrota al menos territorial del Estado Islámico, sino que es una cuestión que siempre ha preocupado a las relaciones entre cristianos, musulmanes y, en por tanto a las mayorías y minorías (…) Los cristianos representan una alternativa que hay que tener en cuenta junto con todas las demás minorías. Esto no es un límite en la sociedad iraquí, al contrario, es una riqueza, porque lleva también a la defensa de los derechos de todos».

«Si no hay garantías legislativas, nacionales e internacionales, para su vida digna y libre, es difícil para los que se han marchado regresar. Las reconstrucciones están ligadas a los compromisos de muchas organizaciones cristianas, católicas e internacionales, pero se sabe que la reconstrucción implica muchos problemas», ha dicho el prefecto.

En definitiva, es un desafío para toda la comunidad internacional el declive demográfico de los cristianos en Oriente Medio. «Se trata de un declive vinculado en primer lugar al éxodo, luego a otros factores, pero antes que nada al éxodo. Nunca debemos olvidar o bajar nuestro nivel de atención. Son realidades ricas en historia cultural; muchos sólo se han dado cuenta de ello, desgraciadamente, después de haber perdido tantas cosas. Lo peor es olvidar», ha concluido.

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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