Para el purpurado, esta corriente ideológica provoca gran desorientación entre niños y jóvenes

El cardenal Omella aborda la peliaguda cuestión de la ideología de género

El cardenal Omella aborda la peliaguda cuestión de la ideología de género
"No podemos dejar la familia sola", afirma el arzobispo de Barcelona en su carta dominical. EP

Redescubrir la belleza del amor. El cardenal arzobispo de Barcelona, Juan José Omella, dedica su carta dominical de este 18 de agosto de 2019 a hacer algún subrayado del último documento de la Congregación para la Educación Católica. Un texto que lleva por título  ‘Varón y mujer los creó’ (Gn 1,27) y que «aborda la cuestión de la ideología de género y de su incidencia en el mundo educativo».

Para el purpurado, el documento puede ayudar a esos educadores «que ven con cierta preocupación la implantación progresiva de una ideología que está provocando una gran desorientación entre los niños, adolescentes y jóvenes».

«Según los partidarios de la ideología de género, la identidad de la persona (hombre o mujer) no se define biológicamente, es decir, en el nacimiento, sino que vendría determinada por los propios sentimientos y deseos individuales», explica Omella.

En consecuencia, según esta corriente «la identidad sexual de la persona tendría más que ver con una construcción social que con una realidad natural o biológica», lo que supone separara «drásticamente el valor de la diversidad y complementariedad biológica, afectiva y sexual entre el hombre y la mujer», señala.

Frente a esto, el arzobispo de Barcelona contrapone los «argumentos racionales (biológicos, genéticos, neurológicos, endocrinológicos, fisiológicos…) que muestran la centralidad del cuerpo humano como un elemento integral de la identidad personal y de las relaciones familiares».

Así, recuerda que, «de hecho, la familia es el lugar natural donde la relación entre el hombre y la mujer encuentra su plenitud. La familia es una sociedad natural en la cual se realizan plenamente la reciprocidad y la complementariedad entre el hombre y la mujer».

En su carta, Omella reclama que «ante la deconstrucción de la visión de la persona humana que propone la ideología de género, ante este desafío educativo, no podemos dejar la familia sola».

Hay que «fomentar una alianza educativa entre la familia, la escuela y la sociedad que respete la responsabilidad primordial de los padres en la educación de sus hijos», añade.

Para el cardenal, «hoy más que nunca necesitamos una educación afectiva y sexual que ‘ayude a los niños y jóvenes a desarrollar un sentido crítico ante una invasión de propuestas, ante la pornografía y la sobrecarga de estímulos que pueden provocarles una desorientación emocional y el impedimento de su madurez psico-relacional'».

«Hay que acompañar a los niños y jóvenes en este aprendizaje y prevenirlos de cualquier influencia que desfigure su capacidad de amar», asevera.

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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