Desde su refugio en Canadá, la mujer cristiana advierte que muchos yacen en las cárceles sin juicio

Asia Bibi denuncia la injusta ley contra la blasfemia en Pakistán

Asia Bibi denuncia la injusta ley contra la blasfemia en Pakistán
La cristiana Asia Bibi, absuelta del delito de blasfemia por el que había sido condenada a la pena de muerte. EP

Asia Bibi vive actualmente en algún lugar secreto de Canadá, donde se recupera junto a sus hijas de las secuelas físicas y psicológicas de la cárcel y la persecución feroz en Pakistán. Espera poder trasladarse junto a su familia a algún país europeo en los próximos meses.

«Pido al mundo entero que preste atención a este asunto. Tiene que saberse cómo cualquier persona puede ser acusada de blasfemia sin una investigación adecuada, sin pruebas reales. Esta Ley de Blasfemia debe ser revisada y debe haber mecanismos de investigación adecuados a la hora de aplicarla. No se puede acusar a alguien de “impío” por estos actos y sin ninguna prueba», dice la mujer cristiana, en declaraciones al diario británico Sunday Telegraph.

«Hay muchos otros casos en los que los acusados yacen en la cárcel durante años, y también sus condenas deberían revisarse. El mundo debería escucharlos», añade.

El periódico también recoge los recuerdos de Asia Bibi durante los ocho años de incertidumbre, esperando el fin de un proceso lleno de injerencias políticas y amenazas de linchamiento.

«Mi vida entera sufrió, mis hijas sufrieron, y todo esto tuvo un impacto enorme en mí», asegura. «A veces estaba tan desengañada y sin fuerzas que llegaba a preguntarme si algún día saldría de la cárcel, qué iba a pasar a continuación, si seguiría aquí toda mi vida», relata la exprisionera de origen paquistaní.

«Cuando mis hijas me visitaban en la cárcel, nunca lloré delante de ellas; pero después, cuando se marchaban, lloraba a solas, llena de dolor y pena. Pensaba en ellas todo el tiempo, en cómo estarían viviendo», apunta Asia Bibi.

El diario británico destaca en su reportaje que según los datos del Departamento de Estado de Estados Unidos hay al menos otros 77 pakistaníes encarcelados por este mismo delito de blasfemia.

Por su parte, Ján Figel, enviado especial para la promoción de la libertad religiosa de la Unión Europea afirma que el caso de Asia Bibi y la decisión final de la Justicia «pueden servir como base para las reformas en Pakistán, ya que tiene un sistema muy obsoleto de legislación sobre la blasfemia, que se utiliza mal y muy fácilmente contra vecinos y personas inocentes».

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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