El purpurado anima a los países a abordar 'juntos' los problemas en este momento 'difícil' para Europa

El cardenal Bagnasco culpa a los líderes políticos del auge de los ‘populismos’

El cardenal Bagnasco culpa a los líderes políticos del auge de los 'populismos'
Inauguración de la Asamblea Plenaria del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa. EP

Llamamiento a buscar soluciones. El cardenal Angelo Bagnasco, presidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa, ha pedido a los líderes políticos «hacer examen» de su actuación, sobre todo tras el auge de los llamados ‘populismos’ a lo largo del continente europeo.

En este sentido, ha lamentado que este tipo de movimientos se aprovechen de las familias con dificultades y de los inmigrantes para su propio beneficio.

Así lo ha trasladado a preguntas de los medios antes de participar en la inauguración de la Asamblea Plenaria del Consejo de las Conferencias Episcopales de Europa, que celebra esta semana en Santiago de Compostela su sesión anual con al presencia de representantes de la Iglesia de un total de 45 países.

Al ser preguntado sobre si en el encuentro abordarán temas concretos como los nacionalismos, la inmigración o el ‘brexit’, el cardenal Bagnasco ha considerado que «hay que mirar a las propias dificultades», porque en su interior «se encuentra el camino de salida». «Pero hay que reflexionar sobre ello», ha señalado.

El purpurado italiano se ha referido, sobre todo, al fenómeno de la inmigración en Europa y a los movimientos populistas que se han aprovechado de esta situación, para considerar que todavía «falta una política de migración propiamente europea» y que el objetivo debe ser intentar llegar a un momento «en el que todos juntos» busquen soluciones para «afrontar el problema».

Bagnasco cree que los líderes que han gobernado hasta el momento «deben mirarse y hacer examen» de su gestión, sin «soberbia» y desde la «humildad», puesto que «son responsables de que se haya llegado hasta este punto».

Así, ha reivindicado los principios del Evangelio resumidos por el papa Francisco en «acogida e integración» y ha recordado que «nadie puede aprovecharse ni sacar ventaja de estas situaciones», de las personas y familias que pasan dificultades.

Sobre el encuentro de esta semana, ha destacado que los cardenales están «muy contentos» de celebrar esta asamblea en Compostela, puesto que desde Santiago «se puede hace una llamada no solo simbólica, sino emblemática, a toda Europa», como hizo en su día el papa Juan Pablo II desde este «púlpito particular».

El objetivo es conocer el fenómeno Xacobeo y de la peregrinación, para llevar su importancia a toda Europa, y al mismo tiempo animar a la «reflexión» sobre la esperanza en los diferentes pueblos, como así reza el lema del evento (‘Europa, ¿hora de despertar? Los signos de la esperanza).

El presidente del Consejo de Conferencias Episcopales de Europa ha insistido en la necesidad de «conocer la historia y las tradiciones» del Viejo Continente, para ayudar «en este momento tan difícil» y presentar «signos de esperanza» para animar a todos los pueblos «a seguir adelante».

La Asamblea realizará durante sus sesiones un análisis cultural, político y social de la situación de Europa, especialmente sobre su pasado más reciente, de la mano de al filósofa francesa Chantal Delsol.

La Plenaria también identificará los elementos más importantes que influyen en el tejido eclesial y civil de nuestro continente, recordando las raíces cristianas inherentes a historia y cultura europea.

El acto inaugural de este encuentro tuvo lugar en el Hostal de los Reyes Católicos y contó con la presencia del cardenal Ricardo Blázquez Pérez, presidente de la Conferencia Episcopal Española, Marc Ouellet, prefecto de la Congregación para los Obispos, entre otras autoridades, como el consejero de Cultura y Turismo, Román Rodríguez, o el alcalde de Santiago, Xosé Antonio Sánchez Bugallo.

Por su parte, el arzobispo Julián Barrio ha recordado el mensaje europeísta de san Juan Pablo II en Compostela para pedir una «nueva Europa del espíritu», que requiere «avivar las raíces cristianas y recordar el Evangelio a quienes lo han olvidado y transmitirlo a quienes ya no lo conocen».

«Europa, a mi parecer, no ha malgastado su herencia espiritual pero tal vez la tiene olvidada. Sabemos que el sentir religioso no desaparecerá jamás porque no se puede eliminar del corazón del hombre el significado de la propia vida, preguntándose sobre el misterio. Esto se traduce en una actitud religiosa con un vínculo entre religión y pueblo, lo que hoy está fallando en Europa», ha aseverado.

Asimismo, el cardenal Blázquez ha situado a Santiago como astro brillante de los pueblos de Europa, en un momento en el que «se tala la memoria histórica de la fe cristiana» y queda, en ocasiones, «encerrada en piezas de museos». «Aquí emergen nuestras raíces», ha destacado.

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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