El municipio del exvicepresidente de la Generalidad recibe con división de opiniones la sentencia del Supremo

El párroco de Oriol Junqueras dice que los golpistas ‘no se merecen’ ir a prisión

El párroco de Oriol Junqueras dice que los golpistas 'no se merecen' ir a prisión
Plaza de Sant Jordi, en Sant Vicenç dels Horts (Barcelona). EP

Reacciones tras la sentencia del ‘procés’. La máquina expendedora de cirios rompía la monotonía este lunes –14 de octubre de 2019– por la mañana en la iglesia de San Vicente Mártir, en Sant Vicenç dels Horts (Barcelona). La máquina está averiada y el párroco, Antoni Roca, iba y venía con las velas que solicitaban las feligresas.

Roca andaba taciturno por el templo, pero por otra cuestión: acababa de leer la noticia de que uno de sus fieles, Oriol Junqueras, ha sido condenado a 13 años de cárcel por el Tribunal Supremo. «Oriol y los otros presos no se merecen esto. A prisión van personas que han delinquido, que han hecho daño, y este no es el caso», sostenía Roca meditando bien sus palabras y controlando la emoción.

El cura ha visitado a Junqueras en el centro penitenciario de Lledoners; también se han intercambiado cartas. Hace cuatro años que es el rector de Sant Vicenç dels Horts, municipio desde la infancia del exvicepresidente de la Generalidad de Cataluña, del que fue alcalde entre 2011 y 2015.

El líder de ERC preso es católico practicante. Roca reconoce que no todo el mundo en Sant Vicenç dels Horts es del mismo parecer: «Entiendo que otros feligreses y católicos no piensen igual, incluso he oído a alguno decir que ojalá se pudrieran en la cárcel», afirma el párroco, aunque añade: «Personalmente, y como rector, creo que convenía algo que no pareciera un castigo, un escarmiento, para el país, para la conciliación y para rebajar tensiones».

En Sant Vicenç dels Horts gobierna el PSC y en las pasadas elecciones generales, las listas independentistas solo obtuvieron un 27% de los votos. La mayoría de vecinos del municipio prefieren no valorar la cuestión, unos porque aseguran que es un asunto que no les incumbe y otros, independentistas, porque están demasiado enfadados.

La sentencia no ha alterado el trasiego habitual de una mañana en Sant Vicenç dels Horts: los jubilados charlaban en los bancos de las plazas y en los cafés; los establecimientos han abierto y los empleados de múltiples negocios han continuado con sus responsabilidades.

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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