Representó mucho más que una frontera territorial

Los obispos europeos dicen que la caída del muro de Berlín fue ‘profética’

Los obispos europeos dicen que la caída del muro de Berlín fue 'profética'
Caída del Muro de Berlín. EP

Los obispos delegados de las Conferencias Episcopales Europeas, integrados en la Comisión de Conferencias Episcopales de la Unión Europea (Comece), aseguran que «la caída del muro de Berlín no es sólo un acontecimiento del pasado que se celebra, sino que posee una dimensión profética. Nos ha enseñado que construir muros entre las personas nunca es la solución y es una llamada a trabajar por una Europa mejor y más integrada».

Así lo firman una treintena de prelados europeos (entre ellos el español Adolfo González Montes, obispo de Almería) en una declaración con motivo del 30 aniversario de la caída del muro de Berlín, que se ha conmemorado este sábado, 9 de noviembre de 2019.

«Es cierto que no se han cumplido todas las expectativas que provocó la caída del citado muro. Igualmente es cierto que las ideologías que estaban detrás de la construcción del muro no han desaparecido completamente en Europa y todavía están presentes hoy en diferentes formas», lamentan los prelados.

La Comece reconoce «que el proceso de curación y reconciliación es delicado y difícil». «Incluso hoy, para algunas de las víctimas de los regímenes opresivos del pasado, este proceso está lejos de completarse; su determinación, compromiso y sufrimiento fueron decisivos para la libertad que Europa disfruta hoy», añaden.

Pero llaman a fomentar los «signos de esperanza» y «expectativas para un futuro mejor en Europa y para todos los europeos que guiaron ese momento histórico en noviembre de 1989».

Por esta razón, «como cristianos y ciudadanos europeos», exhortan a todos los europeos «a que trabajen juntos hacia una Europa libre y unida a través de un proceso renovado de diálogo entre mentalidades y culturas diversas, respetando nuestras diferentes experiencias históricas y compartiendo nuestras esperanzas y expectativas para un futuro pacífico común».

«Para lograrlo, debemos recordar que una cultura del encuentro implica, primero, la capacidad genuina de escuchar”, y como cristianos, «estamos también llamados a predicar y ser testigos del Evangelio», concluyen.

Convertido en símbolo de la guerra fría, el Muro de Berlín cayó hacia las 23 horas del 9 de noviembre de 1989, hace ahora 30 años. Todo un obstáculo fortificado y temible, erigido por la Alemania comunista en 1961 para impedir a sus ciudadanos el libre tránsito hacia el mundo occidental, cesó en su ominosa función.

El muro medía 155 kilómetros: 43 dividiendo la ciudad, y 112 entre Berlín Oeste y el resto de la República Democrática Alemana (RDA). Su caída significó la desaparición de los regímenes comunistas en Europa del este y de la Unión Soviética.

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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