El sacerdote donará los 65 euros de retribución para restaurar la capilla del cementerio de Alcuéscar

Un cura preside una mesa electoral el 10-N

Un cura preside una mesa electoral el 10-N
El clérigo Fernando Alcázar preside la mesa de Alcuéscar. EP

Los dos Arturos: Arturo Ureña y Arturo Muñoz, le hicieron ayer las guardias y oficiaron por él las misas que tenía en Alcuéscar. Y es que el cura influencer (director técnico del Colegio Mayor Universitario San José, miembro de la Casa de la Misericordia, responsable de la aplicación ‘Confesor Go’, amigo de Sara Carbonero, Iker Casillas, Carmen Lomana y Vicente del Bosque) suma desde este domingo –10 de noviembre de 2019– una nueva hazaña que agranda su leyenda de moderno capellán, evangelizador en las redes sociales y defensor del papel aperturista de la Iglesia para conquistar a los jóvenes.

Fernando Alcázar es el único sacerdote que preside una mesa electoral en España. «Me enteré por el alguacil del ayuntamiento, que me trajo la notificación, y como buen español que soy lo acepto», explicó a pie de urna en la Casa de la Cultura de Alcuéscar, donde instalaron el colegio.

El primero en llegar fue Primitivo Jiménez, cuidador hoy jubilado del Centro de Atención a Personas con Discapacidad Física, más conocido como CAMF, y que conformaba la lista de vecinos sorprendidos al ver al cura, con su alzacuellos de rigor, velando para que los ciudadanos ejercieran su derecho al voto.

Estaba satisfecho; le acompañaban Juan y Ana en la tarea, que actuaban como vocales. Alcázar cobró, como el resto de españoles que están al frente del ánfora de la Democracia, 65 euros. «El dinero lo donaré para colaborar en la restauración de la capilla del cementerio», señalaba mientras el alcalde, Dionisio Vasco, recordaba cómo fue la elección del sacerdote: «Yo estaba con la secretaria del ayuntamiento en el sorteo, y el párroco salió el primero; me hizo mucha ilusión», decía al tiempo que la señora Petra entraba en el colegio con un tupper de croquetas. «Sabe que me gustan mucho y me trae la comida», explicaba el clérigo que en ese momento atendía a un votante, que exclamaba con sorna: «¡Fernando, bendice el voto!»

Sin necesidad de llegar al recuento final, el párroco de Alcuéscar dejó claro que le pide al futuro Gobierno: «Que sea capaz de hablar y sacar a los trabajadores de las dificultades, que gobierne con libertad y dignidad».

Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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