Con Bergoglio, miles de curas salen a disfrutar de la noche gay de Roma

Benedicto XVI revela en un libro la existencia de un lobby homosexual en el Vaticano

Benedicto XVI revela en un libro la existencia de un lobby homosexual en el Vaticano
Obispos y bandera gay. EP

La ‘mafia lavanda’ (a medio camino entre el púrpura cardenalicio y el rosa) en el corazón de la Iglesia. Benedicto XVI conocía la existencia de un «lobby gay» en el interior del Vaticano, según confiesa el propio Ratzinger en ‘Últimas conversaciones’, un libro-entrevista con el escritor alemán Peter Seewald. Se trata de la primera ocasión en la que el papa emérito admite la existencia de dicho lobby, aunque en el informe secreto encargado por Benedicto XVI a los cardenales Julián Herranz, Jozef Tomko y Salvatore De Giorgi ya apareció este tema.

En el libro, el papa emérito revela las «tormentas» de sus ocho años de pontificado, que le llevaron hasta su histórica renuncia, así como la «sorpresa» que supuso la elección de Bergoglio como su sucesor al frente de la Iglesia católica.

En sus respuestas se observa a un Benedicto XVI que trata de reivindicarse como un luchador frente a la podredumbre existente en el Vaticano, aunque admite que pecó de «falta de decisión». Al tiempo, rechaza la crítica de quienes le consideraron un pontífice demasiado académico y apunta cómo intentó reformar el Banco Vaticano y que puso las bases para la lucha contra el blanqueo de dinero. Del mismo modo, reivindica su papel decidido contra la «plaga de la pedofilia», pese a las dificultades que se encontró al querer tomar decisiones firmes sobre «la suciedad que se encuentra en la Iglesia».

Ratzinger revela que durante su pontificado tomó «notas y notas» sobre multitud de temas, pero que las destruirá para que nadie, ni siquiera los historiadores, puedan dejar constancia de algunos conflictos.

Sobre su renuncia, el papa emérito apunta que la preparó con «unas pocas personas» muy cercanas y recuerda el temor a que alguna filtración pudiera limitar la fuerza de su anuncio. Algo muy común en los últimos tiempos de su pontificado, marcado por el escándalo del «Vatileaks» y la fuga de documentos comprometedores.

En la entrevista, Ratzinger niega cualquier «chantaje o presión» para que renunciara, y cómo siguió el cónclave desde Castel Gandolfo. Además, manifiesta su «sorpresa» por la elección de BergoglioBenedicto XVI había hecho sus propias quinielas, en las que no se encontraba el entonces cardenal de Buenos Aires–.

Con el papa Francisco, «miles» de curas siguen saliendo a disfrutar de la noche gay de Roma, después de celebrar misas y colgar sus sotanas en algunas de las tantas iglesias de la Ciudad Eterna. Eso es lo que alega ‘Sodoma: poder y escándalo en el Vaticano’, un libro del periodista francés Frédéric Martel.

«El texto es resultado de una investigación que realicé durante más de cuatro años, para la que viajé por varios países y para la que entrevisté a decenas y decenas de cardenales, obispos, sacerdotes, seminaristas y personas muy cercanas al Vaticano», asegura el autor.

«A medida que fui avanzando con la investigación, descubrí que el Vaticano es una organización gay al más alto nivel, una estructura formada en gran medida por personas homosexuales que durante el día reprimen su sexualidad y la de los otros, pero que en la noche, en muchos casos, toman un taxi y se van a un bar gay», alega.

Una de sus fuentes, le llegó a asegurar incluso que el 80 por ciento de los curas en el Vaticano son homosexuales, un dato que no corroboró de forma independiente.

Martel afirma que, por condiciones históricas y sociales, el sacerdocio fue un escape para cientos de jóvenes que eran acosados en sus pueblos por su condición sexual y que, por eso, la Iglesia es ahora una institución formada «mayoritariamente» por personas homosexuales.

 

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Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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