Los nuevos beatos granadinos murieron asesinados entre julio y septiembre de 1936

El papa da el visto bueno a la beatificación de 16 mártires de la Guerra Civil española

El papa da el visto bueno a la beatificación de 16 mártires de la Guerra Civil española
El cura granadino Cayetano Giménez Martín, párroco de la Encarnación y arcipreste de Loja. PD

El papa Francisco ha reconocido este viernes –29 de noviembre de 2019– el «martirio» por «odio de la Fe» de Cayetano Giménez Martín y quince laicos y sacerdotes de Granada (España), que serán proclamados beatos. Se trata de un grupo de personas que fueron asesinadas durante la Guerra Civil española (1936-1939).

Los nuevos beatos eran laicos, seminaristas y sacerdotes de la archidiócesis de Granada y murieron asesinados entre julio y septiembre de 1936. La apertura de la investigación diocesana para el proceso ed beatificación comenzó el 1 de julio de 1999 y concluyó en su fase diocesana el 28 de septiembre de ese año.

Los mártires granadinos son Cayetano Giménez Martín, párroco de la Encarnación y arcipreste de Loja; José Becerra Sánchez, presbítero; José Jiménez Reyes, coadjuntor de Santa Catalina y encargado de Riofrío; Pedro Ruiz de Valdivia, arcipreste de Alhama de Granada; Francisco Morales Valenzuela, nacido y martirizado en Alhama de Granada; José Frías Ruiz, coadjutor de Alhama de Granada.

También Manuel Vázquez Alfalla, mártir de Motril; Ramón Cervilla Luis, mártir de Almuñécar; Lorenzo Palomino Villaescusa, mártir de Salobreña; José Rescalvo Ruiz, mártir de Cádiar; Manuel Vilches Montalvo, mártir de Iznalloz; José María Polo Rejón, mártir de Arenas del Rey; Juan Bazaga Palacios, mártir de La Herradura; Antonio Caba Pozo, mártir de Lanjarón; Miguel Romero Rojas, seminarista y mártir de Coín; y José Muñoz Calvo, laico, presidente de Acción Católica de Alhama de Granada.

El pontífice ha aprobado además el decreto que reconoce las «virtudes heroicas», primer paso para la beatificación de la monja carmelita Ana de Lobera Torres, discípula de Santa Teresa de Jesús, que a su muerte continuó su obra.

Esta carmelita nació el 25 de noviembre de 1545 en Medina del Campo y murió el 4 de marzo de 1621 en Bruselas. Venerable Siervo de Dios es el título que se da a una persona fallecida a la que se reconoce «haber vivido las virtudes de manera heroica».

El camino hacia la santidad tiene varias etapas: la primera es ser declarado venerable siervo de Dios, la segunda beato y la tercera santo. Las personas que son reconocidas como mártires no necesitan ningún milagro para ser beatificados, sino el parecer favorable de los miembros de la Congregación para las Causas de los Santos.

Para que un venerable sea beatificado es necesario que se haya producido un milagro debido a su intercesión y para que sea canonizado, hecho santo, se precisa un segundo milagro obrado «por intercesión» después de ser proclamado beato.

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Autor

Pablo Santos

Experto en información religiosa

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