Afirman que la Iglesia debe considerar los avances científicos y teológicos sobre la sexualidad humana

Los obispos alemanes proponen revisar la doctrina católica sobre la homosexualidad

Los obispos alemanes proponen revisar la doctrina católica sobre la homosexualidad
El arzobispo de Berlín, Heiner Koch. EP

Al comenzar su controvertido proceso sinodal, los obispos de Alemania han expresado su compromiso para «evaluar» la doctrina católica sobre la homosexualidad y la moral sexual, y lo referente a los sacramentos del orden sacerdotal y el matrimonio.

Tras algunas consultas realizadas en Berlín la semana pasada, el jefe de la Comisión de Matrimonio y Familia de la Conferencia Episcopal Alemana ha afirmado que los obispos estuvieron de acuerdo en que la homosexualidad es una «forma normal» de la identidad sexual humana.

«La preferencia sexual del hombre se expresa en la pubertad y asume una orientación heterosexual u homosexual. Ambas pertenecen a las formas normales de la predisposición sexual, que no pueden o deben ser cambiadas con la ayuda de una socialización específica», indicó el arzobispo de Berlín, Heiner Koch, en una declaración emitida por la conferencia episcopal el pasado 5 de diciembre de 2019.

El prelado explicó que estos «desarrollos» han sido posibles gracias a la Amoris laetitia, la exhortación apostólica del papa Francisco sobre el matrimonio y la familia. En ese sentido, dijo Koch, la Iglesia debe considerar los últimos avances científicos y teológicos sobre la sexualidad humana.

La declaración sigue a una consulta formal de cuatro obispos diocesanos en Berlín sobre el tema «La sexualidad del hombre: ¿Cómo se debe debatir científica y teológicamente; y juzgar eclesiológicamente?», realizada el 5 de diciembre.

Además del propio Koch, los otros prelados asistentes fueron Franz-Josef Bode, obispo de Osnabrück; Wolfgang Ipolt, obispo de Görlitz; Peter Kohlgraf, obispo de Mainz, así como otros obispos auxiliares de la Comisión de Fe y Familia del Episcopado, teólogos, médicos y expertos en derecho canónico.

Koch señaló que el evento consistió en una «discusión sólida apoyada por las ciencias humanas y la teología» y que, después de la Amoris laetitia, las relaciones sexuales para los divorciados en nueva unión «ya no pueden ser siempre calificadas como pecado mortal», por lo cual no se justifica la exclusión de estas personas «de la recepción de la Eucaristía».

El arzobispo de Berlín aseveró además que el proceso sinodal, que puede durar dos años y que comenzó el 1 de diciembre, «debe iniciarse sin ninguna posición prejuiciosa» sobre la enseñanza de la Iglesia y sin puntos de vista fijos, sino con una apertura para tomar en cuenta «los últimos avances científicos».

Según el prelado, los participantes al evento estuvieron de acuerdo en que «la sexualidad humana conlleva una dimensión de lujuria, procreación y de relación», y ya que la orientación sexual es considerada invariable, «cualquier forma de discriminación de personas con orientación homosexual» debe ser rechazada, como «explícitamente lo ha resaltado el papa Francisco» en la Amoris laetitia.

La nota de prensa de los obispos alemanes indica que también se discutió sobre si el magisterio de la Iglesia estaba «actualizado» en relación a los actos homosexuales y si los métodos anticonceptivos para «parejas casadas y no casadas» deben aún ser condenados por la Iglesia.

Los resultados de esta consulta teológica realizada en Berlín serán compartidos con el proceso sinodal a través de un foro titulado «Vida en relaciones exitosas: El amor vivo en la sexualidad y las parejas», que comenzará en febrero de 2020.

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