"La Iglesia ha perdido el paso"

Boff: «La Iglesia está encerrada en sí misma»

"El consumo tiene que ser más frugal y solidario"

La humanidad necesita sueños. La religión es una fuente de sueños

Lo primero que le llamó la atención al brasileño Leonardo Boff al pisar ayer tierra alicantina fue el calor de noviembre. «Esto es consecuencia del calentamiento de la Tierra. Parece que estamos en Brasil». Destila inteligencia por todos sus poros. Goza de una envidiable agilidad mental y una elocuencia que para sí quisieran los que presumen de eruditos. Sin embargo un halo de humildad engrandece su figura, con una cabeza bien amueblada enjabelgada por sus canas.Lo entrevista Angel Bartolomé en La Verdad.

-¿Qué hace en Alicante?

-Realizo una gira por Europa para advertir de las consecuencias del cambio climático y las medidas que hay que adoptar si no queremos que en poco tiempo haya una catástrofe ecológica que podría acabar con el planeta.

-¿Dónde ha estado?

-Vengo de Austria y Suiza, donde existe una enorme preocupación. Ahora en España me he reunido con cincuenta empresarios para abordar el calentamiento global de la Tierra y crear nuevos hábitos que surgirán tras la crisis.

-¿Tan mal está el problema?

-La sociedad tiene una responsabilidad colectiva que hay que abordar de manera solidaria. ¿Qué podemos esperar de la crisis global? Estamos en una situación dramática si no hay un salto cualitativo en la defensa de la naturaleza; vamos camino de la tragedia.

-¿Qué hay que hacer?

-Mi tesis es moldear una solución sobre la base de la Carta de la Tierra. Es una cuestión social, solidaria, pero también ecológica.

-¿Cómo se hace?

-En Brasil, a través del programa Petrópolis, hemos aplicado la Teología de la Liberación en los barrios, con asesoramiento jurídico con la finalidad de llegar a los jóvenes y a la gente de la calle, pero también a las víctimas de la violencia doméstica.

-¿Qué hacen?

-Hemos desarrollado el programa Pan y Belleza. Consiste primero en un buen baño y, luego, comida para luego llegar a la belleza.

-¿Belleza?

-La asunción de los problemas a través del diálogo, la solidaridad y el esfuerzo personal.

-¿Necesitarán ayuda?

-Hemos conseguido que Lula se implique y los gastos de comida y aseo vienen de la Administración.

-¿Ha hablado de nuevos hábitos, cuáles serán?

-Venimos de una economía basada en la explotación de los cursos de la tierra para el consumo humano. Este sistema ha provocado grandes beneficios pero sólo para una pequeña parte de la humanidad. Noam Chomsky dice que hay tres personas que el mundo que producen más renta que 40 países juntos. La riqueza está concentrada en unos pocos. Estos crea una injusticia y una tremenda desigualdad ecológica y social.

-¿De ahí el calentamiento?

-Hemos devorado los recursos de la Tierra. No podemos seguir así. Vamos camino de la catástrofe humanitaria. Si continúa el calentamiento en el año 2038 las sequías y las inundaciones acabarán con el plantea.

-¿Entonces?

-El consumo tiene que ser más frugal y solidario.

-Usted fue uno de los protagonistas de la Teología de la Liberación. Se enfrentó a la jerarquía eclesiástica pero ahora parece más preocupado por el cambio climático que por la teología. ¿Por qué?

-Sigo creyendo en la Teología de la Liberación. Pero siempre está abierta. En construcción. Lo básico es escuchar el grito del oprimido pero también hay que escuchar el grito de la Tierra, el grito de la pobreza. No he abandonado mis ideas, ni mucho menos.

-¿Qué puede decir de cómo está la Iglesia Católica hoy en día?

-Veo con lástima que la Iglesia no está movilizada contra la crisis ecológica. No está a la altura de las urgencias del planeta. Hay un déficit. Otras iglesias, sí, pero no la Católica. Hay que trabajar rápido y juntos.

-¿Tan mal lo ve?

-El actual Papa ha realizado un enorme esfuerzo por fortalecer la Iglesia y dejar de lado el diálogo con otros credos. Eso es un error. Como lo es alejarse de judíos o musulmanes y acercarse a Lefebre o recuperar el latín. Hay que rebelarse ante ese vuelco interno. Hoy el reto es ayudar a salir de la crisis ecológica y social. La Iglesia Católica ha perdido el paso.

-¿Qué opina de la Iglesia Católica española?

-No puedo hablar de ella porque no la conozco, sí que puedo decir en cambio que en Brasil hay magnífico sacerdotes españoles, con unas cualidades excepcionales como por ejemplo es el caso de Pere Casaldáguida.

-¿Hay una crisis de vocaciones?

-Vivimos un momento de la vuelta a la espiritualidad. Hay mucho cansancio de materialismo. Existe una búsqueda de dimensiones nuevas no materiales. Pero la juventud no encuentra respuesta en la Iglesia porque es una institución muy rígida. Hay que buscar la espiritualidad al margen de la doctrina oficial.

-¿Cómo?

-La humanidad necesita sueños. La religión es una fuente de sueños. La vida no es sólo diversión y consumo. De este modo el ser humano se siente vacío.

-¿Por qué?

-El dominio global está en manos del G-20 pero se ignora al resto. La humanidad consume un 30% más de los recursos que hay y el problema del agua potable es tremendo. Hay que escuchar a los pobres y adoptar medidas solidarias.

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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