Hemos escuchado las angustias de la gente, la desesperación está muy presente
(Patricio Downes).-«El pillaje y el saqueo han sido un segundo terremoto», dijo el obispo de Concepción, Ricardo Ezzati, en declaraciones a Radio Cooperativa. Se refería a las impactantes imágenes que dieron la vuelta al mundo y que provenían de negocios de su diócesis una de las más afectadas por el terremoto de escala 8,8 Richter, que en la madrugada del sábado mató a más de 700 personas, hirió a muchas más y dejó sin hogar a por lo menos 500.000 mil familias, según las autoridades chilenas.
Ansiosos por la falta de agua y ante el temor de quedarse sin alimentos, muchos se lanzaron sobre supermercados y otras proveedurías para surtirse de lo que encontraban. Pero por tevé pudo verse también como algunos aprovechados se llevaban por la fuerza artículos del hogar y hasta pesados lavarropas, hasta que los Carabineros y otras fuerzas de seguridad lograron controlar la situación.
«Hemos escuchado las angustias de la gente, la desesperación está muy presente. Es impresionante su fortaleza de espíritu, porque en medio de la tragedia están dispuestos a prestar ayuda», dijo el obispo sobre los casos ejemplares.
Agregó que «lamentablemente hemos tenido un segundo terremoto que es la experiencia del pillaje, de la gente que ha hecho saqueos. Nos preguntamos dónde está la conciencia de esta gente que hace daño a la propiedad privada y a la organización de la ciudad, en momentos en que se necesita tender la mano para ayudar, no para robar».
«La mayor parte de la gente es gente muy buena, tiene conciencia de lo que ha pasado, reclama por necesidades fundamentales. La organización ha ido mejorando a medida que pasaban las horas. Ya esta tarde (por el domingo) hemos podido ver que la situación va cambiando. La gente me dice qué bueno que haya toque de queda, una dirección única, que haya más seguridad psicológica», dijo el obispo.


