Polémica entre el Episcopado y Goic con un alcalde que habló de una "limpieza" de imagen

Errázuriz advirtió a sus sacerdotes que los delitos de abuso sexual no prescriben

Las víctimas de abuso a manos de un cura ante la televisión chilena

Errázuriz advirtió a sus sacerdotes que los delitos de abuso sexual no prescriben
Cardenal Francisco Javier Errázuriz.

(Patricio Downes) El cardenal Francisco Javier Errázuriz dijo a los sacerdotes de su arquidiócesis de Santiago de Chile que los delitos de abuso sexual contra menores no prescriben y que la Iglesia chilena ha nombrado en 2009 a un nuevo Promotor de Justicia para que investigue «a fondo los hechos, examinara la veracidad de las denuncias, ofreciera la posibilidad de defenderse al sacerdote acusado, y propusiera, si fuese el caso, la declaración de inocencia o las medidas pertinentes».
En medio de un verdadero terremoto que sacudió a la Iglesia chilena por la denuncia de abusos contra el sacerdote Fernando Karadima, hoy de 80 años y retirado, el presidente de la Conferencia Episcopal, Alejandro Goic, calificó de «infamia» los dichos del alcalde de Puente Alto, Manuel Ossandón, quien sostuvo que la Iglesia está limpiando su imagen con ese caso. «Llegar a suponer que la Iglesia está usando al padre Karadima para lavar su imagen es una infamia que no podemos aceptar», dijo el obispo.
Ossadón respondió que «las infamias son contra el sacerdote que fue condenado antes de ser juzgado. Si es culpable, voy a ser el más duro, pero júzguenlo, no lo tiren a la hoguera pública». La investigación está a cargo del fiscal Xavier Armendáriz, mientras la opinión pública observó el caso por televisión en una edición extraordinaria de «Informe Especial» de TVN.
Por tevé se vio el testimonio de los cinco acusadores: el gastroenterólogo James Hamilton (44); el periodista Juan Carlos Cruz Chellew -quien reside en EE.UU.-; el abogado Fernando Batlle (33); el filósofo José Andrés Murillo Urrutia (34), que realiza un posgrado en Sociología en Francia, y del ex seminarista Luis Lira (51).
Todos relataron los supuestos abusos que ya habían sido descritos la semana pasada en el diario The New York Times. En ese contexto se produjo la carta de Errázuriz a sus sacerdotes de la arquidiócesis.
Los penalistas Luis Ortiz Quiroga y Luis Arévalo se unieron a la defensa del sacerdote Fernando Karadima, acusado de supuestos abusos sexuales, sumándose al abogado Juan Pablo Bulnes, quien ayer llegó a la Corte de Apelaciones para presentar un recurso de protección que intentaba frenar la emisión del programa, con el objetivo de resguardar el derecho a la honra de Karadima. Pero no lo lograron y la emisión se realizó igualmente.
El Cardenal recordó que la Conferencia Episcopal, en su 99ª Asamblea Plenaria, actualizó la «manera de aplicar la normativa canónica que nos obliga a actuar con rigor frente a eventuales denuncias, aplicación que habíamos establecido ya en mayo de 2003».

Sobre la investigación respecto del padre Fernando Karadima señala: «De él, Dios se ha valido para despertar numerosas vocaciones al sacerdocio, al episcopado y a la vida consagrada. Una acusación contra su persona tenía que remecer a la Iglesia, no sólo en Santiago».

Agrega: «ante las denuncias presentadas, ahora sin considerar la prescripción de los presuntos hechos, y conforme al procedimiento eclesiástico establecidos por la Conferencia Episcopal de Chile, entregamos las denuncias a un nuevo Promotor de Justicia, nombrado en 2009, para que investigara a fondo los hechos, examinara la veracidad de las denuncias, ofreciera la posibilidad de defenderse al sacerdote acusado, y propusiera, si fuese el caso, la declaración de inocencia o las medidas pertinentes. Este procedimiento, que aún no ha concluido, ocurre con total reserva, para proteger la libertad de quienes denuncian, defienden y dan testimonios, y preservar el buen nombre de todos ellos. Se encuentra bastante avanzado».

El Arzobispo es claro en decir que «los hechos mismos y la publicidad que se está dando a esta situación causa profundas heridas a personas que reclaman respeto, caridad y apoyo. Provocan ciertamente un gran sufrimiento en quienes denuncian, en la persona denunciada y en quienes creen en su inocencia, ya que no pueden compatibilizar los hechos denunciados con quien sólo recuerdan con admiración y gratitud».

Por ello recomienda tener confianza en el proceso que el Arzobispado de Santiago lleva adelante. Sostiene: «Ante todo, invito a las personas afectadas por esta dolorosa situación, a esperar confiadas en su Iglesia el término de esta investigación. Al mismo tiempo, pido a todos una especial prudencia en las reacciones y en el tratamiento de este tema, por respeto a quienes se ven involucrados. También los invito a orar por quienes sufren debido a esta triste situación, y por quienes deben llevar adelante y colaborar en la investigación, de manera que se llegue a la verdad en la caridad».

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Fuente: DOP Santiago www.iglesiadesantiago.cl
Diario El Mercurio

 

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