La Conferencia Episcopal Argentina sostuvo que el bien del matrimonio y la familia es "inalterable", y advirtió que "no hay una realidad análoga que se le pueda igualar"
(Patricio Downes) Pese a la oposición de la Iglesia Católica, Argentina tendrá matrimonios del mismo sexo, tras la sanción de la reforma a la ley de Matrimonio Civil. Con apoyo del ex presidente y actual legislador Néstor Kirchner la Cámara de Diputados se dispone a votar por mayoría el matrimonio entre personas del mismo sexo en Argentina.
El proyecto cuenta con los votos suficientes y se debatía en la tarde de este martes. Luego deberá pasar al Senado, para su
sanción definitiva. Se trata de lo que en la Argentina se conoce como «media sanción«, pero se descarta que el trámite no encontrará inconvenientes, porque también cuenta con el apoyo de la presidente Cristina Fernández de Kirchner.
Hace dos semanas, la Conferencia Episcopal Argentina sostuvo que el bien del matrimonio y la familia es «inalterable», y advirtió que «no hay una realidad análoga que se le pueda igualar». Tras una asamblea plenaria, los obispos sostuvieron que «no es una unión cualquiera entre personas; tiene características propias e irrenunciables, que hacen del matrimonio la base de la familia y de la sociedad».
Néstor Kirchner partió apresuradamente de la reunión de 12 presidentes de la UNASUR, que lo designó hoy secretario general por dos años. Sus colaboradores informaron que su intención es llegar a tiempo para votar la ley de matrimonio homosexual en la Cámara de Diputados.
UNASUR es un organismo de países sudamericanos que integran, junto a la Argentina, Bolivia, Brasil, Colombia, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Suriname, Uruguay y Venezuela.
El voto en favor del matrimonio entre personas del mismo sexo no es exclusivo del kirchnerista Frente para la Victoria, ya que cuenta con apoyo de radicales, integrantes de la Coalición Cívica, los diputados de la izquierda y de otros bloques en el Congreso. La presidente de la Comisión de Legislación General de Diputados, Vilma Ibarra (Nuevo Encuentro), dijo que el voto a favor del matrimonio homosexual se basa en «una cuestión vinculada a la igualdad«. Por eso reemplaza en el
texto de matrimonio civil, la definición «hombre/mujer» por
«contrayentes» para finalizar el casamiento civil.
Ibarra, aliada del matrimonio Kirchner, explicó que la norma nueva «no agravia derechos de terceros» y que, en cuanto a la posibilidad de adoptar parejas del mismo sexo, «el dictamen que estamos tratando no da derecho a los homosexuales a adoptar niños», debido que las normas vigentes no lo impiden.
El Episcopado señaló su oposición a esta ley, señalando el mes pasado que «corresponde a la autoridad pública tutelar el matrimonio entre el varón y la mujer con la protección de las leyes, para asegurar y favorecer su función irreemplazable y su contribución al bien común de la sociedad», alertó que «si se otorgase un reconocimiento legal a la unión entre personas del mismo sexo, o se las pusiera en un plano jurídico análogo al del matrimonio y la familia, el Estado actuaría erróneamente y entraría en contradicción con sus propios deberes al alterar los principios de la ley natural y del ordenamiento público de la sociedad argentina».
El Episcopado sostuvo que «constatar una diferencia real no es
discriminar», porque «la naturaleza no discrimina cuando nos hace varón o mujer», y recordó que «nuestro Código Civil no discrimina cuando exige el requisito de ser varón y mujer para contraer matrimonio; sólo reconoce una realidad natural. Las situaciones jurídicas de interés recíproco entre personas del mismo sexo pueden ser suficientemente tuteladas por el derecho común».



