Dijo que el funcionario kirchnerista no cumplió con su deber

El arzobispo Aguer censuró al gobernador Scioli

Quiere que se oponga al matrimonio entre personas del mismo sexo

El arzobispo Aguer censuró al gobernador Scioli
Héctor Aguer, arzobispo de La Plata, Argentina.

Un fuerte reto lanzó el arzobispo de La Plata, Hector Aguer, al gobernador de la mayor provincia de la Argentina, Daniel Scioli. Lo hizo reclamándole al gobernador de Buenos Aires que ponga una barrera legal al matrimonio entre personas del mismo sexo.

Como Scioli no realizó ningún planteo judicial, Aguer sostuvo que «ha faltado gravemente a su deber de tutelar el orden jurídico». Estos chisporroteos, como el que en su momento mantuvo el cardenal Jorge Bergoglio con el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, capital del país, Mauricio Macri, se producen mientras camina en el Congreso la sanción de una ley que permitirá el casamiento a personas del mismo sexo e inclusive adoptar niños.

El propio matrimonio presidencial, integrado por Cristina Fernández de Kirchner, y el actual diputado Néstor Kirchner, dieron su apoyo al casamiento. Para ello, Kirchner se sentó por segunda vez en la banca -desde que fue electo diputado- para votar en favor de la reforma del Código Civil. La sanción definitiva está ahora en manos del Senado, pero se estima que tendrá pronta resolución pues se trata de una de las herramientas electorales con las que cuenta el matrimonio Kirchner para turnarse en el poder en los comicios presidenciales de 2011.

«Es mi obligación decirle que no sólo ha cometido usted un error, sino que también ha faltado gravemente a su deber de tutelar el orden jurídico hasta ahora vigente empleando los recursos previstos y las atribuciones que son propias de su cargo», expresó el arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, en una carta que le envió al gobernador Scioli, al permitir éste la «anomalía jurídica y social» del casamiento de dos lesbianas.

Monseñor Aguer manifiesta su «sorpresa y profunda pena» porque el gobernador había reiterado en numerosas declaraciones que estaba personalmente convencido de que el matrimonio sólo puede ser celebrado por un varón y una mujer, lo que indica que obró contra su conciencia.
Por último el arzobispo lamenta que la comunidad homosexual haya celebrado «la defección» de Scioli. «Estoy seguro -dice- de que no lo celebra la mayoría de los bonaerenses».

Al respecto se recuerda que el 16 de noviembre de 2009 el cardenal Jorge Mario Bergoglio, y sus seis obispos auxiliares, señalaron en un comunicado que «constituye un signo de grave ligereza la decisión del Jefe de Gobierno de Buenos Aires (Mauricio Macri) de no permitir la apelación» de una sentencia «absolutamente ilegal», que autorizó un matrimonio homosexual. Y el 24 de ese mismo mes, a pedido de Macri, el cardenal Bergoglio lo recibió en audiencia privada, durante la cual el arzobispo porteño le reiteró que, «al no apelar el fallo de la jueza en lo contencioso administrativo sobre el matrimonio de personas del mismo sexo, había faltado gravemente a su deber de gobernante y custodio de la ley».

Texto de la carta de Mons. Aguer al gobernador Scioli

Señor Gobernador de la Provincia de Buenos Aries, Don Daniel Scioli.

Con sorpresa, y con profunda pena, he leído en la edición del 27 de mayo del diario «El Día», que «el Registro Provincial de las Personas, por orden del gobernador Daniel Scioli, no apeló y de esa forma quedó firme ayer el fallo del Tribunal Oral en lo Criminal II de La Plata que aprobó el matrimonio entre dos mujeres de nuestra ciudad». La noticia continúa destacando el carácter decisivo de su intervención, según «voceros de Tribunales».

Es mi obligación decirle, con todo respeto, que no sólo ha cometido Ud. un error, sino que también ha faltado gravemente a su deber. Es éste tutelar el orden jurídico hasta ahora vigente empleando los recursos previstos y las atribuciones que son propias de su cargo. El fallo que por mayoría autorizó una boda imposible se apoya en argumentos inconsistentes para alterar el bien del matrimonio y la familia, consumando así el primer caso en la provincia de Buenos Aires de esa anomalía jurídica y social.

Era de esperar que el Gobernador ordenara la apelación correspondiente, con mayor razón si -como me consta por sus reiteradas declaraciones- está personalmente convencido de que el matrimonio sólo puede ser celebrado por un varón y una mujer. Al ordenar que se apelara hubiera obrado de acuerdo a su conciencia y hubiera así cumplido su deber para con la sociedad.

Según informa asimismo el periódico, representantes de la comunidad homosexual celebraron que el fallo quedara firme, gracias a su defección. Estoy seguro de que no lo celebra la mayoría de los bonaerenses.

Por mi parte, reiterándole mis sentimientos de respeto y estima, debo manifestarle también mi decepción.

Dios guarde al Señor Gobernador.

Héctor Aguer, arzobispo de La Plata

La Plata, 28 de mayo de 2010.

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