El cardenal de Buenos Aires encabezará una marcha contra el matrimonio gay

Bergoglio: «Esta ciudad es una picadora de carne»

Preside la lucha de la Iglesia contra la pobreza, negada por el Gobierno, que la encubre con dádivas y clientelismo político.

Bergoglio: "Esta ciudad es una picadora de carne"
El cardenal Bergoglio, abrazado por la multitud luego de la misa en la estación de Constitución.

La presidenta Kirchner comparó el reclamo eclesiástico con la inquisición y las Cruzadas

(Patricio Downes).- «Coimera, picadora de carne y ciudad de sacrificios humanos» llamó este lunes a Buenos Aires el cardenal Jorge Bergoglio, durante una misa en la estación ferroviaria de Constitución, donde se oró por las Víctimas de la Trata de Personas.

Bergoglio ha desafiado al matrimonio presidencial de Cristina y Néstor Kirchner a una marcha contra al matrimonio de personas del mismo sexo para este miércoles.

Desde China, donde se encuentra en visita oficial, la presidenta Kirchner comparó el reclamo eclesiástico con la inquisición y las Cruzadas. Su marido y mandamás del peronismo -manejado a puro subsidio y fondos estatales- es al abanderado de la sanción de la Ley de Matrimonio para homosexuales, que se votaría esta semana.

El jueves pasado, el cardenal dijo: «No seamos ingenuos: no se trata de una simple lucha política; es la pretensión destructiva al plan de Dios«. También sostuvo que no se trata de simple política o de un proyecto legislativo. «Es una ‘movida’ del padre de la mentira, que pretende confundir y engañpar a los hijos de Dios».

Superando con esfuerzo -en un día de frío polar- la discapacidad pulmonar que lo obliga a hablar en un tono suave, Bergoglio enfatizó que «en esta Ciudad pasan cosas muy raras. Hay gente a la que se la saca, se la descarta pero no sólo por que no se le da cabida sino porque se la explota de tal manera que se le quita la libertad : son esclavos».

Justamente en la lujosa Constitución -patrimonio de una época de oro de la Artentina- se reúnen a diario miles de pobres. Algunos duermen allí, refugiándose del frío, otros llegan con sus manos lastimadas por el trabajo de reunir latas y cartones que malvenden luego, y los más duermen en las inmediaciones. Desde hace unos días una cincuentena de familias, muchas con chicos de corta edad, pernoctan bajo la autopista que cruza el maloliente y podrido Riachuelo, uniendo Buenos Aires y la provincia.

«En esta Ciudad hay muchos esclavos! Esto lo dije el año pasado y el anteaño y lo vuelvo a decir éste. Y hay esclavos que los fabrican estos señores que tienen en sus manos el manejo de la trata de los talleres clandestinos, el manejo de la trata de las chicas en situación de prostitución, el manejo de la trata de los cartoneros… son verdaderas mafias!», dijo.

Agregó que tales mafias y funcionaerios coimeros «agarran a los sencillos, a los que no conocen la Ciudad, a los menores y los meten en esta picadora de carne… para muchos nuestra Ciudad es una picadora de carne que los hace bolsa porque destroza sus vidas y les quiebra la voluntad. Anteanoche una pobre chica sacada de un prostíbulo en el que se la obligaba a someterse, fue internada en terapia intensiva en uno de nuestros hospitales porque para quebrarle la voluntad la emborracharon y le dieron psicofármacos y entró en estado de coma…».

«Eso pasa en ésta Ciudad! Esto hacen estas grandes mafias de señores muy elegantes! Que quizá comen en restaurantes de Puerto Madero pero su dinero está manchado con la sangre, con la carne del hermano! Son los esclavizadores!», subrayó.

«Y cuando leemos las historias de civilizaciones antiguas que en cultos paganos se hacían sacrificios humanos, se mataba a la gente y a los chicos , nos horrorizamos…. En esta Ciudad se hacen sacrificios humanos, se mata la dignidad de estos hombres y mujeres, de estos chicos y chicas sometidos a la trata, a la esclavitud. No podemos quedarnos tranquilos», dijo.

También sostuvo que «esta Ciudad está llena de hombres y mujeres, de chicos y chicas apaleados al borde del camino, apaleados por esta organización u organizaciones que los van corrompiendo, quitando la voluntad, destrozando incluso con la droga., y después los dejan tirados al borde del camino».

Las palabras del obispo acerca de la coima, un argentinismo que define al soborno, y su afirmación acerca de la intervención del demonio en la maniobra del matrimonio homosexual, lo pusieron en la más dura antípoda del matrimonio presidencial Kirchner. Es que se trata de una maniobra urdida por Kirchner, embanderado en el matrimonio de personas del mismo sexo, para obtener votos que le permitan gobernar al país luego de que su esposa Cristina finalice su mandato en 2011. Ha prometido públicamente alternarse con ella en el poder hasta el 2020.

 

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