El cardenal Errázuriz participó de un Tedeum ecuménico en la catedral de Santiago

Chile celebró su bicentenario, recordando su impronta cristiana

En sus mensajes, los obispos recordaron a los pueblos originarios, la herencia hispana y la situación de los mapuches en huelga y de los mineros.

Chile celebró su bicentenario, recordando su impronta cristiana
El presidente de Chile, Sebastián Piñera, junto al cardenal Errázuriz y otros líderes religiosos.

(Patricio Downes) Con un recuerdo para los españoles que llegaron a lo que hoy es Chile, «con sus caballos y sus armas para someter y conquistar», pero también con el «tesoro de la fe en Jesucristo», recordó el cardenal Francisco Javier Errázuriz la instalación de la Primera Junta de gobierno chilena, el 18 de septiembre de 1810. Señaló en su homilía durante el Tedeum de acción de gracias, que la junta presidida por Don Mateo de Toro y Zambrano juró en nombre del rey Fernando VII «ante el Cristo del Cabildo, que hoy preside nuestra celebración», dando así los primeros pasos de la independencia chilena.

Los mensajes de los obispos en este día del bicentenario, mencionaron la base de los pueblos originarios de aymaras, diaguitas, mapuches,onas y tehuelches. Todos los obispos mencionaron el problema de la pobreza y la necesidad de solucionar la extensa huelga de hambre de los mapuches presos. El presidente del Episcopado y obispo de Rancagua, monseñor Alejandro Goic, subrayó la necesidad de mejorar nuestra convivencia nacional, especialmente a través del fomento a la solidaridad más profunda con los problemas, angustias y necesidades de los excluidos y marginados, sin distinciones ni exclusiones.
«Es lo que llamamos una «mesa para todos». Las más crecientes y creativas instancias de diálogo ayudarán a configurar un mejor camino de convivencia, fraternidad y solidaridad con los más pobres. Al inicio de nuestro tercer centenario aún somos un país con muchas exclusiones y desigualdades. Algunos de los sectores más afectados por esta situación son, además de los mismos pobres e indigentes, las mujeres, los jóvenes, nuestros grupos étnicos originarios, los trabajadores menos instruidos o especializados. No es posible que una situación así se siga replicando en nuestra sociedad moderna y altamente tecnologizada. ¡Es un drama que clama al cielo! ¡Chile debe ser un país más equitativo!», expresó el Presidente de la Conferencia Episcopal.

Por su parte, al recordar los orígenes del país, el cardenal Errázuriz dijo que «llegaron españoles de las diversas regiones de la Península ibérica, entregándonos su lengua, sus tradiciones, sus organizaciones civiles, militares y de enseñanza, y su lealtad a la Corona. Irrumpieron con sus caballos y sus armas para someter y conquistar, pero también llegaron con su mayor tesoro, con la fe en Jesucristo. Venían con misioneros intrépidos, anunciadores del Evangelio».

Errázuriz también mencionó la impronta hispana, señalando que «ya en el año 1520 celebraron por primera vez la santa Misa en el Estrecho de Magallanes. Al poco tiempo los misioneros se internaron por parajes conocidos y desconocidos, con la sola fuerza de Cristo en el corazón. Precisamente el bautismo que administraban, sembró el germen de una nueva relación, que defendieron con pasión ante el poder de muchos conquistadores».

Con gran solemnidad se celebró el Te Deum del Bicentenario en la Catedral Metropolitana. El oficio se realizó por la mañana, encabezado por el presidente de la República, Sebastián Piñera, quien fue recibido por el deán de la Catedral, monseñor Juan Suárez., y por el presbítero Hans Kast, Canciller del Arzobispado de Santiago. El principal templo católico de Santiago lucía majestuoso y repleto de autoridades y fieles.

En las homilías pronunciadas por los obispos a lo largo del país, se hizo memoria agradecida por los grandes valores del humanismo cristiano que han inspirado a nuestro país en su caminar de 200 años. Los dolorosos acontecimientos de este año, el terremoto y maremoto, la situación de los mineros atrapados en la mina San José y de los comuneros mapuche en huelga de hambre, fueron evocados en esta ocasión.

Al Te Deum asistieron los presidentes de Bolivia, Evo Morales, y de Paraguay, Fernando Lugo. También concurrieron los ex Presidentes de la República: Michelle Bachelet, Ricardo Lagos y Patricio Aylwin. Además se encontraban presentes el presidente del Senado, Jorge Pizarro; la presidenta de la Cámara de Diputados, Alejandra Sepúlveda, y el presidente de la Corte Suprema, Milton Juica.

Después del saludo del Cardenal Francisco Javier Errázuriz a los asistentes, la pastora Gloria Rojas, de la Iglesia Luterana, leyó la primera lectura de la carta de San Pablo a Tito. El salmo fue proclamado por la pastora Juana Albornoz y el Evangelio fue cantado por Monseñor Sergio Abad, Arzobispo Metropolitano de la Iglesia Ortodoxa del Patriarcado de Antioquia.

Durante su homilía el Arzobispo de Santiago, Cardenal Francisco Javier Errázuriz recordó los orígenes de nuestra independencia y del país, valoró el aporte de las etnias, de los españoles y de los migrantes que han construido la identidad nacional. También llamó a cesar la huelga de hambre que llevan adelante 34 mapuches. Dijo: «Nos preocupa profundamente la huelga de hambre de nuestros hermanos mapuches, que puede dejar en ellos daños irreparables. De corazón les pedimos a ellos y a las autoridades restablecer las confianzas imprescindibles para que cese la huelga de hambre y se instaure un diálogo generoso y visionario». Añadió: «Tenemos vocación fraterna. Por eso, le agradecemos a Jesucristo nuestra voluntad de ser un pueblo de hermanos, que no quiere descansar mientras cada uno no tenga, conforme a su dignidad, hogar, trabajo, respeto y alegría».

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