Según los meticulosos sondeos del Pew Forum de Washington, en el 2000 se decían satisfechos de sus obispos apenas el 51 por ciento de los católicos americanos; hoy lo dice el 70 por ciento
(Sandro Magister).- Es la primera vez que ocurre en los Estados Unidos. Compiten por la vicepresidencia. Los obispos y la Iglesia católica están divididos, pero la contienda ocurre a la luz del sol. Para convencer, no para imponer.
Los Estados Unidos, en el panorama mundial de la Iglesia católica, son la sorpresa más impactante. Hace tan sólo pocos años ninguno habría apostado por un vuelco de tendencia tan espectacular. Todos los indicadores se orientaban a lo peor: obispos débiles y despavoridos, sacerdotes desarmados, vocaciones en picada, fieles en fuga. El escándalo de la pedofilia había inferido golpes terribles a la credibilidad de la Iglesia.
Pero desde que Benedicto XVI es Papa, en los Estados Unidos las señales indican un resurgir.
Para leer el artículo completo, pincha aquí:


