Antonio Rodríguez fue detenido ayer en San Salvador

Compañeros del sacerdote arrestado ven «difícil» que haya delinquido

Padre Toño lleva 15 años en El Salvador y es una figura de peso en la mediación de paz con las maras

Compañeros del sacerdote arrestado ven "difícil" que haya delinquido
Antonio Rodríguez Tercero

El sacerdote criticó "duramente" al actual gobierno salvadoreño por la ausencia de políticas para frenar la violencia

El superior de la comunidad pasionista en Daimiel (Ciudad Real), el padre Jesús María Gastón, ha indicado que el sacerdote daimieleño Antonio Rodríguez-Tercero, detenido en El Salvador, «se encuentra bien» pero ha señalado que «es muy difícil» que haya cometido un delito.

Así ha reaccionado el padre Jesús María Gastón después de que este sacerdote de 38 años, párroco de la Iglesia de San Francisco en San Salvador, y director del Servicio Social Pasionista –dedicado a la prevención de la violencia de las maras, como se conoce a las violentas pandillas centroamericanas– haya sido arrestado, según publica El País este miércoles.

La Fiscalía acusa a este sacerdote, que lleva 15 años en El Salvador y es una figura de peso en la mediación de paz con las maras, de meter «objetos ilícitos» a centros penitenciarios y de tener «relación directa» con el líder de la pandilla Barrio 18, según el diario.

En un comunicado del Ayuntamiento de Daimiel, el padre Gerardo, misionero en la zona, ha asegurado que las «acusaciones son muy poco reales». El padre Toño, como se le conoce popularmente, «siempre va acompañado de dos guardaespaldas por seguridad personal» y, por ello, «es muy difícil que haya hecho algún delito», ha indicado el superior de los pasionistas.

Así las cosas, el padre Jesús María ha calificado de «injustificada» la situación que está viviendo en estos momentos y ha apuntado que la razón de este arresto puede estar relacionada con unas declaraciones que el sacerdote daimieleño hizo la pasada semana.

Según ha expresado, en esa entrevista televisiva, la última que concedió antes de su captura, el sacerdote criticó «duramente» al actual gobierno salvadoreño, al señalar que «hay ausencia de políticas públicas para frenar la violencia». A juicio del superior del convento daimieleño, esas declaraciones y su labor por pacificar las maras, «puede que no hayan gustado a la autoridad».

Por todo ello, la comunidad pasionista a ambos lados del Atlántico está en contacto directo con la embajada española en El Salvador con el objetivo de «mover a las personas que le puedan dejar en libertad cuanto antes, sobre todo por el bienestar de su familia». En este punto, el padre Jesús María ha pedido que los ciudadanos se suman a la oración de todos los que aprecian al padre Toño. (RD/Ep)

 

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído