Acusa a los obispos de ser partidistas

Correa presenta una carta protesta ante la Nunciatura

Acusa a un obispo de "actuar como jefe de campaña del candidato del Opus Dei"

Correa presenta una carta protesta ante la Nunciatura
Rafael Correa

El secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, tildó de "insolente recadero de la derecha" al arzobispo de Guayaquil

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, apuntó hoy que los sacerdotes «no tienen derecho a participar partidariamente» en política y reveló que han enviado una carta de protesta a la Nunciatura por recientes pronunciamientos de uno de ellos.

Al comentar en su informe de labores sobre una carta de un estudiante en la que éste le indicaba que en algún momento quiso ser sacerdote para poder servir, Correa señaló que es bueno que «todos los curas sirvan a los pobres, pero por ahí hay algunos curas que sirven a los ricos».

«Por ahí ya salió un curita, no hablando como pastor, sino como jefe de campaña del candidato del Opus Dei, y después se quejan de recibir respuestas políticas, pues los curas no tienen derecho a participar partidariamente en política», comentó Correa sin precisar el nombre del sacerdote al que se refería.

Adelantó que «cada vez que actúen como políticos tendrán que recibir respuestas políticas. Hemos presentado la respectiva carta de protesta al Nuncio Apostólico», dijo el gobernante.

El arzobispo de Guayaquil, Antonio Arregui, se pronunció en los últimos días sobre las protestas, que se tornaron violentas, contra ciertas políticas del Ejecutivo, protagonizadas por algunos gremios de sindicatos y grupos de indígenas.

«Se necesita rectificar. El Gobierno, con su actitud y sus medidas, y los opositores también han de recapacitar en que la ruta de la violencia, particularmente, los hermanos indígenas, los obreros, no tienen nada que ganar», declaró recientemente Arregui a la televisión Ecuavisa.

El pasado jueves, el secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera, tildó de «insolente recadero de la derecha» al arzobispo de Guayaquil.

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana rechazó en un comunicado las expresiones, a las que tildó de «ofensivas» y señaló que, además de totalmente impropias», «no abonan el clima de respeto y serenidad que tanto necesitamos en estos momentos».

«Las sentimos como una ofensa a la buena voluntad de todos los Obispos del Ecuador, que no hemos hecho más que llamar al diálogo y a la mesura a todos los actores políticos y sociales, en la actual situación de tensión y de difícil perspectiva para nuestro país. Esperamos las disculpas del caso», indicaba el escrito.

«Queremos creer que tales expresiones no fueron más que un imprudente exabrupto y no representan la verdadera actitud del Gobierno nacional, el cual ha expresado estar siempre de acuerdo con un diálogo llevado en buena fe», añadió la Conferencia Episcopal en su comunicado.

Subrayó que «la Iglesia Católica en el Ecuador no es un actor partidista del juego político. Se equivocarían completamente quienes interpretaran así su misión y sus intenciones. Sin embargo, precisamente porque cree profundamente en el bien común, no puede dejar de invocar y de fomentar, en todo momento, el diálogo sincero y la paz social, aunque esto la arriesgue a alguna que otra incomprensión». (RD/Agencias)

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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