Tras el asesinato de otros dos en Veracruz

Un sacerdote, secuestrado en Michoacán

Suárez Inda: "Nada justifica esta barbaridad"

Un sacerdote, secuestrado en Michoacán
Sacerdotes ¿"secularizados"? RD

Nuestra comunidad sufre la angustia de cualquiera de nuestros fieles, y en este caso se trata de un hombre bueno, dedicado a hacer el bien y pacífico

El secretario general de la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), monseñor Alfonso Miranda Guardiola, ha anunciado la desaparición de un sacerdote en el estado de Michoacán, información que se conoce tan solo cuatro días después de que aparecieran los cuerpos de otros dos sacerdotes previamente secuestrados en el estado de Veracruz.

A través de su cuenta oficial de la red social Twitter, Miranda ha pedido unirse «en oración» para «recuperar con vida al padre José Alfredo López Guillén, que ha sido secuestrado en Michoacán».

Por su parte, el cardenal de la ciudad de Morelia (Michoacán), Alberto Suárez Inda, se ha sumado a la petición de Miranda por la recuperación con vida del párroco y ha pedido que se respete «su integridad» y «su vida» y que «pueda volver pronto al ejercicio de su ministerio».

En un vídeo publicado en el canal de YouTube de la Arquidiócesis de Morelia, Suárez Inda ha señalado que «después de compartir la pena grande por el asesinato de dos sacerdotes jóvenes en la diócesis de Papantla, en Veracruz», ahora Morelia sufre «en carne propia» la «angustia» por el secuestro de uno de sus sacerdotes.

López Guillén, párroco de la comunidad de Janamuato, en Michoacán, fue sustraído de la casa parroquial, tal y como ha explicado el cardenal, después de haber robado varios objetos y su automóvil.

«Nuestra comunidad sufre la angustia de cualquiera de nuestros fieles, y en este caso se trata de un hombre bueno, dedicado a hacer el bien y pacífico», ha señalado Suárez Inda, antes de indicar que «no se justifica de ninguna manera esta barbaridad».

La desaparición de López Guillén se conoce tan solo unos días después de que se localizaran los cadáveres de dos sacerdotes en el municipio de Poza Rica de Hidalgo (Veracruz), identificados como Alejo Nabor Jiménez y José Alfredo Suárez, que habían sido secuestrados junto a un chófer de la iglesia de Nuestra Señora de Fátima.

Los cuerpos de Jiménez y Suárez fueron encontrados maniatados y con heridas de bala en varias partes del cuerpo. El conductor logró escapar y se encuentra bajo protección de las autoridades.

A su vez, este suceso tuvo lugar un día después de que el ejército pusiera en marcha un operativo especial para hacer frente al incremento de la violencia en la región. (RD/EP)

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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