Obispos y imanes ayunan contra la deriva de fondos a defensa y seguridad

Los obispos de EEUU califican de «sumamente preocupantes» los recortes sociales propuestos por Trump

Las partidas para la sanidad o asistencia social se reducirían en hasta 800.000 millones

Los obispos de EEUU califican de "sumamente preocupantes" los recortes sociales propuestos por Trump

Trump reduciría en 193.000 millones de dólares la financiación del programa de alimentos para familias de bajos recursos conocido como SNAP, del que se beneficiaron 44 millones de personas en 2016

(C. Doody/Agencias).- Importante ataque de Trump a los derechos sociales de los estadounidenses. El presidente estaría barajando la posibilidad de desviar hasta 800.000 millones de dólares de programas de asistencia social a las partidas de seguridad nacional, según se ha podido saber del contenido de sus primeros presupuestos generales. Todo un golpe al Estado de bienestar contra el que se han movilizado diversos grupos religiosos en el país.

El Gobierno de Trump presentará este mismo martes su propuesta para los presupuestos del año fiscal 2018, y aunque el plan en su totalidad aún no ha sido desvelado, ya han comenzado a conocerse algunos detalles.

Entre ellos, según recoge el diario The Washington Post, que cita fuentes gubernamentales, destacan los enormes recortes en el programa conocido como Medicaid, que ofrece cobertura sanitaria a los ciudadanos de menores ingresos.

El presupuesto de Trump apunta a recortes de 800.000 millones de dólares en 10 años, y sigue la línea de una propuesta de los legisladores republicanos de la Cámara de Representantes.

De acuerdo a la Oficina de Presupuestos del Congreso (CBO, en inglés), un órgano no partidista, esto significaría que cerca de 10 millones de ciudadanos perderían el seguro médico en la próxima década.

Asimismo, la Casa Blanca reduciría en 193.000 millones de dólares la financiación del programa de alimentos para familias de bajos recursos conocido como SNAP, del que se beneficiaron 44 millones de personas en 2016, y otorgaría más competencia a los estados para que definan las exigencias de un mínimo de horas trabajadas o la búsqueda de empleo activo de sus beneficiarios.

«Recortes tan profundas plantearían riesgos serios a la seguridad de nuestra nación y el mundo»

Ante las filtraciones del contenido del plan de presupuesto de Trump, los obispos católicos estadounidenses han escrito una carta a todos los representantes y senadores del parlamento nacional con el fin de recordarles que «el presupuesto federal es un documento moral con implicaciones profundas para el bien común de nuestra nación y el mundo».

La misiva -firmada por los presidentes de seis de las comisiones de la Conferencia Episcopal (USCCB, por sus siglas en inglés)- advierte precisamente que las importantes alzas en gastos de defensa y seguridad que contendrían el borrador de Trump serían «sumamente preocupantes». Particularmente si van acompañadas de recortes a programas de ayuda nacionales e internacionales en pro de los más vulnerables. «Recortes tan profundas plantearían riesgos serios a la seguridad de nuestra nación y el mundo», recuerdan a Trump los prelados, «y harían daño a las personas que se encuentran en circunstancias difíciles». Y eso por que «un marco justo para las buenas políticas fiscales no puede apoyarse casi exclusivamente en recortes desproporcionados a servicios vitales para personas pobres y vulnerables».

Pero no es solo por que ensancharían aún más la ya cada vez más grande brecha entre ricos y pobres en el país la razón por la que los obispos critican los planes presupuestarios del magnate republicano. También le reprochan su obsesión con agrandar las fuerzas militares del país a expensas de reforzar los canales diplomáticos de los que dispone, cuyas partidas -según los avances publicados en los medios- también sufrirían fuertes ajustes.

En la tabla mundial de presupuestos nacionales de seguridad, lamentan los obispos americanos, «los Estados Unidos gasta tanto como las siguientes ocho naciones combinadas, muchas de ellas aliados». Incluso en armas nucleares, pese a lo que los prelados califican como el «imperativo moral» de desmantelar los arsenales nacionales de armas de este tipo. Situación que debe ser rectificado de inmediato, aconsejan al presidente Trump, ya que más de soluciones militares «nuestra nación debería elevar la diplomacia y el desarrollo internacional como las herramientas principales para promover la paz, la estabilidad regional y los derechos humanos».

Líderes religiosos de EE.UU. ayunan contra el recorte presupuestario de Trump

La organización cristiana «Pan para el mundo» informó de que este domingo comenzó un ayuno mensual en contra de los recortes del presidente Trump y de que este lunes y martes serán días de oración, para los que realizaron un llamamiento con el objetivo de que se una todo el país, según un comunicado.

«Por informes filtrados sabemos que el presupuesto del presidente Trump continúa su esfuerzo de recortar profundamente los programas más importantes para personas que padecen hambre en nuestro país y por todo el mundo», dijo el presidente de Pan para el Mundo, el reverendo David Beckmann.

Entre los líderes religiosos que encabezaron el ayuno figuran el presidente y director ejecutivo de Mexican American Catholic College, Arturo Chávez, el director ejecutivo de Islamic Relief USA, Anwar Khan, y el obispo católico de Des Moines, Richard Pates. También se ha sumado a la iniciativa la congresista demócrata de California Barbara Lee.

En contra de los programas sociales de Obama

Trump ha criticado la desmesurada alza de programas sociales impulsados por su predecesor, Barack Obama, durante la crisis financiera de 2008 y 2009, puesto que, a su juicio, no incentiva la vuelta al mercado laboral de muchos beneficiados y contribuye al desequilibrio de las cuentas públicas.

La pasada semana, Mick Mulvaney, director de la Oficina Presupuestaria de la Casa Blanca, lamentó en una conferencia en Washington que se ha «enseñado a la gente a ser inmunes a los verdaderos costes del gobierno».

«Los ciudadanos creen que el gobierno es más barato de lo que es porque se nos ha permitido pedir prestado dinero por un largo periodo de tiempo y no preocuparnos por devolverlo», señaló Mulvaney, encargado de diseñar la propuesta presupuestaria.

Quedan, por ahora, exentos de recortes los programas de Medicare, de cobertura médica para mayores de 65 años y los de pensiones de la Seguridad Social, dos de los más costosos para las cuentas públicas y una promesa del mandatario durante la campaña electoral.

La propuesta es más una declaración de prioridades políticas que un documento económico, ya que debe aprobarlo el Congreso.

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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