Iglesia pide fin a la violencia en El Salvador

Obispos nicaragüenses, contra los «depredadores políticos»

"Nunca olviden que somos nosotros, el pueblo nicaragüense, quien tendrá la última palabra"

Obispos nicaragüenses, contra los "depredadores políticos"
Conferencia Episcopal de Nicaragua RD

Invitamos a todos a no ser espectadores de la realidad, esto es también una invitación al discernimiento político, para no permitir que los depredadores políticos continúen dominando Nicaragua y que sea el mismo pueblo el que decida sabiamente

A quince días de efectuarse las próximas elecciones municipales del 5 de noviembre de 2017, los obispos de Nicaragua han publicado un mensaje en el que afirman que nada ha cambiado en el sistema electoral del país, sin embargo invitan a los ciudadanos a ser protagonistas y a decidir el futuro de su nación.

«Nosotros los obispos de la Conferencia Episcopal de Nicaragua, constatamos que en su mayoría, las problemáticas en esta materia, siguen siendo las mismas que mencionamos en el Comunicado del pasado 26 de septiembre de 2012 (n.5) y en el documento emitido en el diálogo con el Presidente de la República el 21 de mayo de 2014 (n.39)», se lee en el documento de la CEN.

«El desaliento les conduce a refugiarse en sí mismos, a crear una burbuja de autoprotección que termina en una ceguera social. No debemos esperar llegar a situaciones extremas para despertar la conciencia de responsabilidad en las cuestiones políticas y sociales», continua el texto.

El lenguaje de los obispos es claro y directo al describir la situación:

«La desmoralización de un pueblo conduce a la apatía, a dejar que otros hagan, que otros decidan; nunca olviden que somos nosotros, el pueblo nicaragüense, quien tendrá la última palabra y podrá decidir el horizonte que el país deba tomar. La fuerza que trasforma una sociedad es la del pueblo que, animado por la justicia y la libertad se edifica en las virtudes del bien común, la verdad y la justicia social. Seamos actores y no espectadores». Luego continúan: «En el contexto del mundo actual, en el que la política goza de tan baja estima, nos apremia un estilo de políticos que sirvan a los ciudadanos con misericordia -han dicho citando al Papa Francisco -, y que así, desmientan la falacia que presenta a la política como una jauría de depredadores«.

El documento concluye recordando que «el ejercicio de la autoridad, entendida como servicio en el amor, es la clave para una reforma de la política nicaragüense que se corporificará en estructuras comunitarias e incluyentes». Por último invita a todos a la oración por este evento político: «La fuerza de la oración puede orientar la historia, por eso invitamos a nuestros sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles a dedicar, estos días previos a las elecciones, a realizar jornadas de oración a nivel parroquial».

Monseñor Silvio Báez, obispo auxiliar de Managua, con respecto al mensaje de la Conferencia Episcopal, explica a la Agencia Fides que la ciudadanía debe decidir su proprio futuro, «este es el meollo del documento, porque el problema de Nicaragua no es electoral, sino que nace de una falta de conciencia ciudadana«.

«Invitamos a todos a no ser espectadores de la realidad, esto es también una invitación al discernimiento político, para no permitir que los depredadores políticos continúen dominando Nicaragua y que sea el mismo pueblo el que decida sabiamente, observando los signos de la historia, para recuperar lo que perdimos en el país: la capacidad de ejercer el derecho ciudadano» ha dicho.

Monseñor Báez, subrayando que en el país «no existen las condiciones necesarias para garantizar procesos electorales ecuos, honestos y transparentes», por tanto la decisión de votar o no votar «es algo que queda en la conciencia de cada ciudadano».

La Iglesia exige una solución a la alarmante violencia en El Salvador

La Iglesia católica de El Salvador exigió el domingo al Estado buscar soluciones a la alarmante violencia que abate a este pequeño país centroamericano.

El arzobispo de San Salvador, monseñor José Luis Escobar Alas, advirtió en conferencia de prensa que para terminar con la violencia no basta «la represión… hay que desarrollar las zonas más pobres» del país.

«Esta situación es más que preocupante, es muy grave, y por tanto exigimos que se busque la solución concreta y a fondo de la problemática», manifestó el prelado.

La jerarquía de la Iglesia católica salvadoreña también emitió un comunicado de prensa en que expresó su preocupación por la violencia que se vive en el país, donde en las últimas semanas se ha registrado un incremento de homicidios y enfrentamientos armados entre las fuerzas de seguridad y pandillas.

«Exhortamos al Estado y a la sociedad salvadoreña a trabajar urgentemente por la solución de las causas de esta problemática que además de la persecución del crimen se combata la injusticia, que se erradique la exclusión social la idolatría del dinero y la impunidad, puesto que son estas las grandes causas de la situación violenta que vivimos», se lee en el comunicado.

Escobar indicó que los planes de seguridad implementados por el gobierno del presidente Salvador Sánchez Cerén «han fallado últimamente y que no se ha conseguido lo que se perseguía», pero dijo que siendo justos y honestos, los gobiernos anteriores, desde la firma de los Acuerdos de Paz de 1992, también han fracasado en el combate a la delincuencia.

Visiblemente preocupado, el prelado añadió que «lo que nosotros como ciudadanos comunes vemos es que nunca se ha querido solucionar el problema de verdad».

El arzobispo aseveró que ha llegado el momento de un acuerdo de nación y buscar la solución no solo con medidas represivas o de persecución del crimen, y que es necesario ir más a fondo y descubrir las verdaderas causas de esta situación.

Pidió que se trabaje en desarrollar las zonas más pobres del país, las que aseguró «son víctimas de la mayor violencia, ofreciendo en ellas oportunidades de estudio y de trabajo para todos. Solo así vamos a superar esta terrible flagelo de la violencia fratricida que vivimos», sentenció.

Las pandillas han aumentados sus acciones de violencia incluso contra elementos de la policía, de la fuerza armada y los custodios de las prisiones. En lo que van del año han asesinado a 39 miembros de la policía, 21 efectivos de la fuerza armada y tres custodios de las cárceles, la mayoría cuando estaban de licencia.

En El Salvador, las maras o pandillas están integradas por más de 67.000 jóvenes y adultos, están establecidas en barrios y comunidades populosas y según las autoridades están involucradas en el narcotráfico, la extorsión y el crimen organizado.

(RD/Agencias)

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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