El presidente de la CNBB defiende los derechos de la población

Da Rocha visita a los participantes de la huelga de hambre contra la Reforma Laboral brasileña

La presión podría hacer retrasar la votación en el Congreso al próximo año

Da Rocha visita a los participantes de la huelga de hambre contra la Reforma Laboral brasileña
Da Rocha, con los huelguistas CNBB

¿Será necesario agravar la salud de un fraile, de una mujer luchadora, para que los representantes del pueblo brasileño se sensibilicen y comiencen a comprender qué es lo que está en juego?

(Luis Miguel Modino, Brasil).- En una nueva muestra de desacuerdo con respecto a las políticas del Gobierno Temer, el Presidente de la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil, Cardenal Sergio da Rocha, ha visitado a quienes están participando de una huelga de hambre en la sede del Congreso Nacional y se ha reunido con representantes de los movimientos populares que participan de las movilizaciones contra la Reforma de la Previdencia.

En el encuentro, junto con representantes del Movimiento de Pequeños Agricultores y de la Comisión de Justicia y Paz, se han hecho presentes los asesores de las Comisiones Episcopales para la Acción Social Transformadora y para el Laicado. En una actitud definida por los participantes como «gesto humano, solidario y, sobretodo, de pastor», el Arzobispo de Brasilia ha escuchado a quienes luchan para defender los derechos de los más pobres, conquistados a lo largo de muchos años de lucha, y cuya pérdida puede tener como consecuencia que muchos, de hecho, no lleguen a jubilarse o lo haga en condiciones inhumanas.

En la huelga de hambre, que fue iniciada el pasado día 5 en Brasilia y a la que se han ido sumando otras personas, tanto en la Sede del Congreso Nacional como en otras ciudades del país, participan desde un primer momento el franciscano Sérgio Görgen, junto con Josi Costa y Leila Denise, del Movimiento de Pequeños Agricultores.

 

 

Algunos de ellos «comienzan a presentar algunos síntomas ya preocupantes«, según Ronald Wolff, médico que les atiende, quien señala que «¿será necesario agravar la salud de un fraile, de una mujer luchadora, para que los representantes del pueblo brasileño se sensibilicen y comiencen a comprender qué es lo que está en juego?».

Movido por la presión popular, el Presidente del Congreso, Rodrigo Maia, uno de los principales aliados del Presidente Temer, quien se dice abiertamente a favor de la Reforma, se ha reunido brevemente con algunos representantes de los huelguistas, a quienes no ha convencido con sus promesas, que sólo pretenden que dejen su actitud y así ganar tiempo y adeptos para su causa.

De hecho, el gobierno quiere poner en votación la reforma la próxima semana, aunque según informan diferentes medios, inclusive aquellos más próximos al Presidente Temer, especialmente quienes forman parte del Grupo Globo, los apoyos todavía son insuficientes, lo que supondrá un gran «desembolso» para poder «convencer» a los diputados sobre la necesidad de votar a favor.

El Presidente del Congreso ya ha dejado ver la posibilidad de retrasar la votación al próximo año ante la falta de un número mínimo de votos a favor. Ante esta situación, el Cardenal da Rocha ha insistido en la importancia de una actitud de diálogo por parte de la Iglesia y de los movimientos populares con el poder público.

Junto con ello, no ha dudado en resaltar que las reformas promovidas por el gobierno tienen «implicaciones grandes en la vida de nuestro pueblo». Por todo ello, la Iglesia quiere defender los derechos de la población, especialmente de aquellos que más sufren.

La Iglesia, según el Presidente de la CNBB, quiere que cualquier decisión gubernamental asegure «el derecho de los más pobres, de los más vulnerables, porque si la Iglesia no les ayuda, no está junto a esos hermanos y hermanas, estaremos dejando de cumplir nuestra misión y, al mismo tiempo, no estaremos contribuyendo para la construcción de la justicia y de la paz».

Desde el Movimiento de Pequeños Agricultores, María Kazé, que forma parte de la coordinación nacional, ha insistido en la necesidad de «resistir ante la Reforma, también para sumar fuerzas en las acciones en todos los Estados, para que podamos acabar con la Reforma de la Previdencia. Es hora de tomar medidas de sacrificio, pero que serán necesarias para garantizar nuestros derechos y en especial para nuestras generaciones futuras, tenemos que dar un pasó más para aplastar la Reforma de la Previdencia en su nido golpista».

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Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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