La Iglesia, preocupada por la tensión política ante la reforma previsional

Los obispos argentinos reclaman a Macri que «el mayor esfuerzo (ante la crisis) lo realicen los que más tienen»

La cúpula episcopal pide evitar la violencia y proporcionalidad ante las protestas

Los obispos argentinos reclaman a Macri que "el mayor esfuerzo (ante la crisis) lo realicen los que más tienen"
La cúpula de la Iglesia argentina, con Macri

Ojea le entregó al presidente y a Peña un ejemplar de del Compendio de Doctrina Social de la Iglesia

(Sergio Rubin, VR).- En lo que se interpretó como un cuestionamiento implícito a la reforma previsional que este martes a la mañana convirtió en ley la cámara de Diputados luego de una maratónica sesión, la nueva cúpula de la Iglesia argentina que encabeza el obispo Oscar Ojea pidió por la tarde al presidente de la Nación, Mauricio Macri, que ante las reformas que lleva adelante el gobierno para disminuir el gasto público «el mayor esfuerzo lo realicen los que más tienen».

Si bien el encuentro estaba proyectado desde hacía más de un mes, cuando fueron elegidas las nuevas autoridades del Episcopado y estas decidieron -siguiendo una tradición- presentarle al presidente sus saludos por la Navidad, su concreción quedó enmarcada en la fuerte tensión política por la reforma previsional con incidentes dentro del recinto que obligaron inicialmente a una postergación y dos protestas violentas frente al Congreso.

Tras la reunión, que se realizó pasado el mediodía en la Casa de Gobierno (inicialmente iba a ser el lunes, pero se postergó por la crucial sesión legislativa), el Episcopado difundió un comunicado en el que la describió como «un diálogo cordial, y sin agenda previa, donde se habló durante casi una hora, con franqueza y claridad sobre la situación socio-política que está viviendo el país».

«En ese contexto -añade el comunicado-, los obispos expresaron al presidente sus preocupaciones por la situación de los jubilados, la magnitud de los hechos de violencia registrados y la característica de la respuesta de las fuerzas de seguridad. Asimismo -puntualiza-, le manifestaron la necesidad de que en esta coyuntura económica, el mayor esfuerzo lo realicen los que más tienen«.

El presidente estuvo acompañado por el jefe de Gabinete, Marcos Peña; el vicejefe, Mario Quintana; el canciller Jorge M. Faurie, la ministra de Desarrollo Social, Carolina Stanley, el ministro de Trabajo, Jorge Triaca; el secretario de Asuntos Estratégicos, Fulvio Pompeo; el secretario de Culto, Santiago de Estrada, y el subsecretario, Alfredo Abriani.

Por la Iglesia estuvieron además de Ojea, el vicepresidente primero del Episcopado, cardenal Mario Poli (arzobispo de Buenos Aires); el vicepresidente segundo,monseñor Marcelo Colombo (obispo de La Rioja), y el secretario general, monseñor Carlos Malfa (obispo de Chascomús).

Clarín pudo saber que los obispos plantearon de entrada su preocupación por el reparto de las cargas ante las medidas de ajuste por boca de monseñor Ojea: «El esfuerzo debe ser equitativo», dijo. A lo que le presidente le respondió, palabras más, palabras menos, que la nueva ley previsional va a ser más favorable en materia de haberes a medida que pase el tiempo.

Luego, los obispos -al condenar la violencia- les pidieron a las autoridades poner especial cuidado en la respuesta de las fuerzas de seguridad a la reacción violenta de quienes protestan. Entonces, nuevamente el presidente tomó la palabra para señalarles que el mayor número de heridos se contó entre las fuerzas policiales.

En la noche del lunes, tras los nuevos incidentes -que fueron más graves que los producidos el jueves- los obispos habían difundido otro comunicado en el que afirmaban que «ninguna forma de violencia puede aceptarse». Y demandado «el diálogo y la consiguiente construcción de amplios consensos como el único camino para la convivencia en la amistad social así como para la aprobación de leyes importantes que afectan al conjunto de la población, especialmente a los más pobres y frágiles».

También habían señalado que «en estos momentos los argentinos esperamos gestos de grandeza y pacificación de parte de los hombres y mujeres públicos». Y concluían: «Pedimos a nuestra Madre de Luján que cercano el nacimiento de Jesús en la Navidad, nos ayude a reencontrarnos en las diferencias, a vernos y a tratarnos como hermanos».

En el siguiente comunicado, posterior a la reunión con Macri, dicen que ante el presidente además «reafirmaron la necesidad de continuar el camino del diálogo, en el marco de las instituciones democráticas y de asociaciones representativas de la sociedad civil y comunidades religiosas».

Al final, Ojea le entregó al presidente y a Peña un ejemplar de del Compendio de Doctrina Social de la Iglesia.

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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