"El discernimiento personal tiene una clave especia: la sabiduría del corazón"

Al borde de las lágrimas, el cardenal Carlos Aguiar se despide de la Arquidiócesis de Tlalnepantla

Instó a los obispos a abandonar las viejas recetas y a apostar por el camino evangelizador

Al borde de las lágrimas, el cardenal Carlos Aguiar se despide de la Arquidiócesis de Tlalnepantla
Emotiva despedida

Pensamos que es muy sencillo este discernimiento, pregúntenle a un adolescente si es bueno o malo aquello, y podrán descubrir la gran confusión en la que se encuentra nuestra juventud, no han aprendido el arte del discernimiento, la sabiduría de corazón

(Guillermo Gazanini, corresponsal en México).-  Este sábado 3 de febrero, la Arquidiócesis de Tlalnepantla peregrinó al Tepeyac. La peregrinación tenía un sentido especial puesto que Mons. Carlos Aguiar Retes, Administrador Apostólico, estaría caminando con ellos previo a su traslado como Arzobispo Primado de México lo que sucederá el lunes 5 de febrero, festividad de san Felipe de Jesús, patrono de esa porción del pueblo de Dios.

Fue el rector de Basílica de Guadalupe quien, en un improvisado discurso, dio la bienvenida a los peregrinos de la «Tierra de en medio» destacando el particular designo del cardenal Aguiar como sucesor de fray Juan de Zumárraga.

La homilía del Arzobispo electo fue un recorrido del trabajo misionero que se ha construido en la Iglesia vecina a la Ciudad de México. Iniciando con un versículo del Primer Libro de los Reyes (1Re 3,9) «¿Quién será capaz de gobernar a este pueblo tuyo tan grande?», el prelado emuló el ejemplo del rey Salomón para preguntar a Dios lo mismo que el soberano para gobernar la Arquidiócesis de México: «Hoy, le pido al Señor, abriendo mi corazón y le digo a María de Guadalupe que me ayude a gobernar esta nueva Arquidiócesis que me ha encomendado, en donde ella está en el centro de la vida y de la identidad de nuestro pueblo de México».

Ante el presbiterio de Tlalnepantla, instituciones y agrupaciones arquidiocesanas y el Pueblo que peregrina en esa Iglesia, Carlos Aguiar destacó cuál es el sentido de evangelizar y qué métodos deben usarse para lograr la transmisión de la fe. «¿Qué necesitamos nosotros como Arquidiócesis de Tlalnepantla?… Sabiduría de corazón. Le dice así a Dios: «Te pido me concedas sabiduría de corazón para que sepa gobernar a tu pueblo y discernir entre el bien y el mal» (1 Re 3,9). Pensamos que a veces es muy sencillo este discernimiento, esclarecer las cosas buenas y las malas, pero pregúntenle ustedes a un joven adolescente si es bueno o malo aquello, y podrán descubrir la gran confusión en la que se encuentra nuestra juventud, no han aprendido el arte del discernimiento, la sabiduría de corazón».

Ahondar en estos propósitos, a decir del Arzobispo, tiene una clave especial. Es el discernimiento particular para conocer qué es lo que Dios quiere de cada uno para dejar las viejas recetas que ya no impactan a los más jóvenes particularmente. «¿Qué necesitan los otros de mí? ¿Que yo celebre diez misas como sacerdote o que los conduzca como pastor? Los agentes de pastoral ¿qué pretendemos? ¿que todo salga muy bien en la liturgia de nuestras Eucaristías y la participación, o que la gente que asiste tome conciencia de la importancia de lo que vivimos en la celebración?». Tlalnepantla vive un proceso misionera en salida tocando puerta a puerta para hacer el anuncio kerigmático. La siguiente misión será el 13 de mayo y el Arzobispo de México prometió acompañar a los fieles en esta jornada.

 

Este camino misionero quiere llegar a conocer las enseñanzas de Jesús «a fondo», no de forma superficial. Todo este proceso se consolida en la formación permanente como fruto concreto. Fue en esta parte cuando el Arzobispo manifestó la aprobación del Papa Francisco por el camino evangelizador emprendido en Tlalnepantla y que pudo haber sido uno de los motivos principales para su traslado a la sede primada de México: «Se lo dije al Santo Padre en junio pasado, personalmente, y me dijo: ¡Ese es el camino Carlos! Ése es el camino. Y yo creí que por eso me iba a dejar en la Iglesia de Tlalnepantla para consolidar ese camino, pero también me dijo, y ahora caigo en la cuenta: «se lo tienes que decir a otros obispos que ése es el camino». Quizá por eso me trajo acá. Y lo voy intentar, y lo voy a procurar porque entiendo que eso es lo que Dios quiere, cuando mi autoridad, mi cabeza, me lo dice».

Al finalizar la celebración, y al grito de ¡Cristo Vive!, los fieles de Tlalnepantla dieron un nutrido aplauso a su pastor quien, visiblemente conmovido y al borde de las lágrimas, agradecía con el gesto de bendición al pueblo por los nueve años en los que estuvo al frente de la Arquidiócesis. Aguiar Retes indicó que, a partir del 11 de febrero, estará celebrando, en punto de las 12:00 hrs, la eucaristía dominical en Basílica de Guadalupe rompiendo así con la acostumbrada presencia del Arzobispo de México en Catedral metropolitana como fue durante el gobierno pastoral del cardenal Norberto Rivera Carrera.

Por otro lado, un video comenzó a circular en redes sociales transmitiendo un mensaje del cardenal nacido en Nayarit a los fieles de la Arquidiócesis de México. Con un sencillo saludo, «Hola, soy Carlos Aguiar Retes» indicó su interés por conocer «a fondo» la gran Ciudad de México, sus problemas, sus situaciones, la complejidad de vida con el propósito de escuchar a los fieles. Manifiesta, de igual forma, su esperanza y confianza recordando la presencia de Santa María de Guadalupe quien está en el centro de la patria entera: «En Ella pongo mi confianza para que, este trabajo que haremos juntos, sea en beneficio de todos».

Enseguida, la transcripción del mensaje del cardenal Carlos Aguiar Retes a los fieles de la Arquidiócesis de México:

«Hola, soy Carlos Aguiar Retes. A partir del 5 de febrero, estaré con ustedes en la Ciudad de México como Arzobispo Primado dado que así me lo ha pedido el Santo Padre, el Papa Francisco, a quien agradezco que me haya encomendado tan alta responsabilidad.

Tengo mucho interés en conocer a fondo la gran Ciudad de México, sus problemas, sus situaciones, la complejidad de vida y escucharlos para saber cuáles son esas causas que originan lo que no nos gusta de las que necesitamos y anhelamos que se den.

Llego con mucha esperanza y confianza a la Ciudad de México para esta nueva responsabilidad recordando que María de Guadalupe está en el corazón de la Ciudad y de nuestra patria entera. En Ella pongo mi confianza para que, este trabajo que haremos juntos, sea en beneficio de todos».

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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