"Es víctima de difamación para deslegitimar su empeño en favor de los menos favorecidos"

Padre Amaro Lopes, un nuevo “criminalizado” por defender a los que no cuentan

"Está siendo injustamente acusado y conducido por los mismos caminos del Calvario de Jesucristo"

Padre Amaro Lopes, un nuevo “criminalizado” por defender a los que no cuentan
Amaro Lopes Rd

El detenido fue uno de los grandes amigos y más estrechos colaboradores de la hermana Dorothy Stang, asesinada en febrero de 2005, como consecuencia de su lucha por el derecho a la tierra

(Luis Miguel Modino, Brasil).- Brasil se está convirtiendo en un país donde las decisiones arbitrarias están cada vez más a la orden del día. Uno de los últimos casos es la detención del Padre José Amaro Lopes Sousa, en Anapu, estado de Pará, donde trabaja pastoralmente desde 1998, considerada por organizaciones ligadas a la Iglesia católica como injusta y abusiva.

El detenido fue uno de los grandes amigos y más estrechos colaboradores de la hermana Dorothy Stang, asesinada en febrero de 2005, como consecuencia de su lucha por el derecho a la tierra y la defensa de una convivencia armoniosa con la Naturaleza, un crimen por el que los verdaderos responsables nunca pagaron.

Estar al lado de los que no cuentan, de los perdedores, defender a los más pobres es una actitud que compromete la vida. Algunos pagan con la muerte, otros con la persecución y la infamia. En estos días hacemos memoria del Crucificado, de alguien que murió como consecuencia de su forma de vivir, enfrentandose al poder establecido para defender a los pobres de Yavéh.

El Padre Amaro continuó la lucha por las mismas causas que costaron la vida a la hermana Dorothy, siendo amenazado repetidamente de muerte. Su trabajo junto con las compañeras de congregación de la religiosa asesinada se llevó a cabo a través de la Comisión Pastoral de la Tierra -CPT-, organismo vinculado a la Conferencia Nacional de los Obispos de Brasil -CNBB-. Las religiosas de Notre Dame de Namur, como muchos que le conocen y saben su compromiso de vida, han defendido a quien califican como «incansable defensor de los derechos humanos y, por eso, es odiado por los exploradores de la región y por aquellos que encubren sus crímenes.»

 

 

La región de la llamada carretera Trans-amazónica, desde 1970 viene siendo un foco de graves conflictos, pues en esa época, grandes extensiones de tierras públicas fueron entregadas a los partidarios de la dictadura militar, imponiendo un clima de terror que llevó a perseguir a muchos miembros de la Iglesia católica, siempre posicionados a favor de los pequeños agricultores y contra la devastación ambiental llevada a cabo por los terratenientes. Todo ello con el apoyo del poder público y la justicia de la región.

Como denuncia una nota de la CPT, «la prisión del Padre Amaro es una medida que viene a satisfacer a los terratenientes de la región que pretenden de todos los modos destruir el trabajo realizado por la CPT, y desmoralizar a los que luchan al lado de los pequeños para ver garantizados sus derechos. Y se encuadra dentro del contexto del panorama nacional en que los ruralistas dictan el rumbo de la política brasileña».

Las acusaciones son tan variopintas que dejan pocas dudas sobre su falsedad, pues, según la nota, se le atribuyen, entre otros crímenes ser líder de una organización criminal, con el fin cometer diversos crímenes, tales como, amenazas, extorsión, asedio sexual, ofensa al pudor, blanqueo de dinero. Todo ello basado en declaraciones de terratenientes y otras personas, cuya credibilidad no es muy fiable.

La Prelatura del Xingú, donde trabaja el Padre Amaro, tambien ha reaccionado con una nota firmada por el obispo titular, Monseñor João Muniz Alves, y por el obispo emérito Monseñor Erwin Kräutler, también perseguido y amenazado durante décadas. El texto muestra «nuestra fraterna solidaridad con ese incansable defensor de los derechos humanos, defensor de la regulación de la tierra, de la reforma agraria y de los asentamientos de sin-tierra». Al mismo tiempo, reconocen que «desde hace años víctima de amenazas, Padre Amaro ahora es víctima de difamación para deslegitimar todo su empeño en favor de los menos favorecidos».

En la misma dirección la Red Eclesial Pan-Amazónica, REPAM-Brasil, en su nota de apoyo y repudio, defiende a quien siempre ha estado al lado de aquellos que tienen una importancia fundamental «en la defensa de la Amazonia y de la ecología integral», pidiendo que «se haga justicia con transparencia y neutralidad. Que la verdad de los hechos sea apurada con el rigor de la justicia».

Lo más preocupante es que esta situación es un nuevo episodio de otras acusaciones contra miembros de la Comisión Pastoral de la Tierra, del Consejo Indigenista Misionero, y de otras organizaciones de la Iglesia católica que luchan por los derechos de los más pobres y que se repiten desde un tiempo atrás, amparadas por una justicia parcial y aliada con los poderosos.

 

 

Como recoge la nota de la Prelatura del Xingú, «la Semana Santa nos recuerda la Pasión y Muerte del Señor en la Cruz, mucho más todavía la Resurrección de Jesús. En la Pascua celebramos la victoria de la Vida sobre la muerte, pero también de la Verdad sobre todas las mentiras».

También la REPAM ve en el hecho, una relación con lo que dos mil años atrás pasó con Jesús de Nazaret, pues «el Padre Amaro Lopes está siendo injustamente acusado y conducido por los mismos caminos del Calvario de Jesucristo. Los sumos sacerdotes, que en otro tiempo condenaron a Jesús, son los poderosos, explotadores de la Amazonia y de su pueblo, que ahora condenan al Padre Amaro Lopes». Una historia que se repite, que nos muestra que la muerte y persecución a los inocentes nunca fue un episodio aislado.

Para leer todos los artículos del autor, pincha aquí:

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA
Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

Lo más leído