Brenes preside el funeral en Nicaragua

El Papa lamenta la muerte de Obando, «abnegado pastor»

"Padre de la paz y de la reconciliación"

El Papa lamenta la muerte de Obando, "abnegado pastor"
Cardenal Miguel Obando

El 1 de abril de 2005, un día antes de la muerte de san Juan Pablo II, la nunciatura apostólica informó de que el Papa había aceptado su renuncia como arzobispo, poniendo en su lugar al obispo Leopoldo Brenes

El papa Francisco expresó su dolor por el fallecimiento del arzobispo emérito de Managua, Nicaragua, cardenal Miguel Obando y Bravo, acaecida este domingo 3 de junio a los 92 años.

El pontífice envió su pésame al cardenal José Brenes Solórzano, arzobispo de la misma arquidiócesis nicaragüense. «Recordando a este abnegado pastor que, durante años y con generosa fidelidad, entregó su vida al servicio de Dios y de la Iglesia», escribió Francisco.

El Santo Padre pidió en su mensaje al cardenal Brenes «tenga la bondad de transmitirlo también a los miembros de la Sociedad de don Bosco», de cuya congregación el fallecido cardenal formaba parte, y también «a los familiares del difunto y a cuantos forman parte de esa amada arquidiócesis».

El Santo Padre ofrece sufragios por el eterno descanso de su alma, «para que el Señor Jesús le otorgue la corona de gloria, que no se marchita, y a todos impartió su bendición apostólica».

 

«Padre de la paz y de la reconciliación»

El cardenal Obando y Bravo por su papel de mediación durante los años de la guerra civil fue declarado, en 2016, por la Asamblea Nacional de Nicaragua «Padre de la paz y de la reconciliación» y condecorado hace seis años por el presidente de este país, Daniel Ortega, con la orden de la independencia cultural Rubén Darío.

Nació el 2 de febrero de 1926 en el municipio de La Libertad, provincia de Chontales. Procedente de una familia campesina, tras realizar sus estudios eclesiásticos fue ordenado sacerdote de la congregación salesiana el 10 de agosto de 1958 y obispo el 31 de marzo de 1968.

En febrero de 1970 fue elegido arzobispo de Managua y el 25 de mayo de 1985 el papa san Juan Pablo II lo creó cardenal, convirtiéndose entonces en el único cardenal de Centroamérica.

En enero de 2001, próximo a cumplir los 75 años, presentó su renuncia al papa Juan Pablo II, pero éste lo mantuvo en el cargo. El 1 de abril de 2005, un día antes de la muerte de san Juan Pablo II, la nunciatura apostólica informó de que el Papa había aceptado su renuncia como arzobispo, poniendo en su lugar al obispo Leopoldo Brenes.

(RD/Aica)

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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