"Lo más triste es que unos que lucharon contra una dictadura, actualmente son los dictadores"

El cardenal Maradiaga advierte al presidente Ortega: «Tarde o temprano los dictadores no pueden seguir adelante»

"Están destruyendo un país hermano que verdaderamente no merece esa injusticia"

El cardenal Maradiaga advierte al presidente Ortega: "Tarde o temprano los dictadores no pueden seguir adelante"
Homilía del cardenal Maradiaga

No es justo que un pueblo tenga que sufrir por la ambición de algunos pocos que se resisten a dejar el poder porque han saqueado el poder

(José M. Vidal/Agencias).- Desde la autoridad moral que le da el ser amigo del Papa Francisco y vivir en Honduras, país vecino de Nicaragua, el cardenal Rodríguez Maradiaga reza, sufre y llora por los nicaragüenses, al tiempo que advierte al presidente Ortega que «los dictadores no pueden seguir adelante».

En la misa dominical en la catedral de Tegucigalpa, Rodríguez señaló que en Nicaragua el poder está queriendo callar la voz de la verdad y la justicia, y que por esa razón se debe «ayudar a quienes están resistiendo con la fe» en ese país.

«Tarde o temprano los dictadores no pueden seguir adelante», enfatizó el religioso.

En alusión al presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, añadió que «lo más triste es que unos que lucharon contra una dictadura, actualmente son los dictadores» y «están destruyendo un país hermano que verdaderamente no merece esa injusticia».

«No es justo que un pueblo tenga que sufrir por la ambición de algunos pocos que se resisten a dejar el poder porque han saqueado el poder», recalcó Rodríguez, quien además abogó por «la solidaridad con los hermanos y hermanas que están sufriendo tanto en Nicaragua».

Los nicaragüenses viven una crisis desde el 18 de abril, cuando iniciaron las protestas contra Ortega por unas fallidas reformas a la seguridad social.

Las protestas han dejado al menos 351 muertos, según cifras de organismos humanitarios locales.

Óscar Andrés Rodríguez también abogó hoy porque se inicie pronto un diálogo nacional en su país que ponga fin a la crisis postelectoral derivada por un presunto fraude en las elecciones generales de 2017.

El diálogo no se ha iniciado porque hay «un demonio del que hay que liberarse», indicó Rodríguez en la misa oficiada en la Catedral de Tegucigalpa.

Añadió que «no es posible que en nuestra Honduras no se pueda llegar a un diálogo» y que «ahí está un demonio del que hay que liberarse, el orgullo, el egoísmo (…)».

Para buscar una salida a la crisis, en marzo pasado se inició un proceso denominado «prediálogo», con la moderación del representante de las Naciones Unidas en Tegucigalpa, Igor Garafulic, orientado a llegar al diálogo.

En el proceso participan representantes del Gobierno, de los partidos Nacional (en el poder) y Liberal, y del excandidato presidencial de la Alainza de Oposición contra la Dictadura, Salvador Nasralla, quien rechaza los resultados de las elecciones generales del 26 de noviembre.

Nasralla asegura que las elecciones las ganó él, pero que el Tribunal Supremo Electoral, mediante un «fraude», reeligió al presidente hondureño, Juan Orlando Hernández.

«El diálogo es el camino, dejémonos de prediálogos, se ve ridículo eso, es el momento en que debemos echar el enemigo, liberar a nuestro pueblo para que verdaderamente lleguemos a entendernos como hermanos», subrayó Rodríguez.

El religioso también abogó porque los políticos hondureños entiendan que deben buscar el bien común y no encerrarse en posturas egoístas que no llevan a nada.

 

 

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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