La Red Un Grito por la Vida de Brasil intenta conciencia a la sociedad de esta lacra

Roselei Bertoldo: «En el combate a la trata es importante que cada uno haga su parte»

En Manaos, el trabajo esclavo, la adopción ilegal y el secuestro de menores está aumentando

Roselei Bertoldo: "En el combate a la trata es importante que cada uno haga su parte"
La Red Un Grito por la Vida de Brasil intenta conciencia a la sociedad de esta lacra Luis Miguel Modino

Es necesario entre Iglesia, instituciones gubernamentales y sociedad civil unir fuerzas y poder alcanzar el máximo de personas posibles en esa prevención

(Luis Miguel Modino, Brasil).- El 30 de julio fue el Día Mundial de Enfrentamiento a la Trata, instituido por la Asamblea General de la ONU para recordar la fecha de aprobación del plano global de combate a la trata. Con ese motivo, se ha celebrado esta semana en varios países del mundo la Semana Corazón Azul, que en Brasil comenzó a conmemorarse en 2013, con el propósito de sensibilizar para que la sociedad despierte en relación con las víctimas y tenga valentía para ser partícipe del enfrentamiento a esta lacra social.

En Manaos, por donde pasan varias rutas de explotación sexual y trata, diversas instituciones públicas, junto con algunas Iglesias evangélicas y la Red un Grito por la Vida, en representación de la Iglesia católica, han llevado a cabo diferentes actividades a lo largo de la semana, que han sido encerradas en el entorno del Teatro Amazonas, uno de los cartones postales de la ciudad, donde representaciones teatrales han tratado de sensibilizar a los viandantes, que también han recibido información que ha hecho posible en muchos casos un diálogo e información sobre la problemática.

En opinión de Roselei Bertoldo, de la Red un Grito por la Vida de Manaos, «durante esta semana tuvieron lugar diversas actividades, como el proceso de sensibilización y prevención en cinco escuelas y una presencia en un abrigo donde viven los indígenas warau y los inmigrantes venezolanos, donde conseguimos sensibilizar, informar y alertar a las personas que allí viven sobre este crimen, principalmente la trata para fines de explotación sexual, trabajo esclavo y adopción ilegal, junto con la desaparición de niños, que en la ciudad de Manaos es elevado».

 

 

Junto con eso, Roselei Bertoldo, reconoce la importancia de la campaña como instrumento para «alertar no sólo a esas personas, con las cuales tuvimos el contacto directo, como también la sociedad en general, para estar atenta, informada y sobre todo hacer la denuncia de los casos de trata en nuestra región«. En ese sentido, destaca que «este es un compromiso, nos juntamos al poder público con la seguridad que es importante que todos hagan su parte». Para la representante de la Red un Grito por la Vida, un elemento importante ha sido que durante la clausura de la campaña «recibimos dos situaciones de explotación sexual, a quienes orientamos para ser atendidas».

La importancia de ese trabajo en común entre las diferentes Iglesias y la sociedad civil, está según Valmi Bohn, que forma parte de la Coordinación Nacional de la Red un Grito por la Vida, en el hecho de que «hoy la trata es un problema social enorme que creo que no tiene solución, pero aquello que conseguimos hacer para prevenir es importante, y solos no conseguimos hacer nada. Es necesario entre Iglesia, instituciones gubernamentales y sociedad civil unir fuerzas y poder alcanzar el máximo de personas posibles en esa prevención, principalmente de los jóvenes y los niños que son las mayores víctimas dentro de las grandes vulnerabilidades sociales que vivimos hoy».

En referencia a esa toma de conciencia por parte de la sociedad, Valmi Bohn resalta que «me parece que todavía falta bastante, un camino muy largo, para que las personas y la sociedad se conciencien del gran peligro que los hijos y nietos corren ante la gran invisibilidad de la trata, que es un problema social que está ahí, un crimen horrendo que necesita más que nunca ser siempre colocado en pauta para discusiones, para que la sociedad civil tome conciencia y principalmente padres y madres tomen conciencia de que sus hijos, de una forma o de otra, corren gran peligro, corren riesgo, y ellos tienen que tener esa conciencia de prevención para poder ver elementos y aspectos que puedan ayudarlos a precaverse ante ese crimen».

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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