Está trabajando "como un huracán" para que los laicos asuman más responsabilidades

Cardenal Tobin asegura que el Espíritu está aprovechando la crisis de abusos para «aplastar» el clericalismo

El purpurado afirma que considerar a los curas y obispos como una casta aparte favorece el oscurantismo

Cardenal Tobin asegura que el Espíritu está aprovechando la crisis de abusos para "aplastar" el clericalismo
El cardenal Joseph Tobin, arzobispo de Newark (EEUU) Agencias

"Para muchos, la política es el horizonte último de su pensar y actuar", y eso cuando el catolicismo dicta que la fe debe informar a la política, y no al revés

(Cameron Doody).- Si hay algo bueno que se puede sacar de la montaña de basura que son los abusos y encubrimientos sacerdotales, es que el Espíritu Santo está aprovechando el enfado de la gente para «aplastar las estructuras» del clericalismo. Lo ha afirmado el cardenal Joseph Tobin, quien ha asegurado que aunque la crisis ha puesto «patas arribas» a la Iglesia, lo bueno ha sido que los laicos hayan empezado a exigir los puestos de responsabilidad que les fueron prometidos en el Vaticano II, pero que les han sido denegados por los últimos cincuenta años.

En una charla en la Universidad de Notre Dame, el arzobispo de Newark, en Nueva Jersey, ha expresado su pleno asentamiento a la tesis del Papa Francisco de que a la raíz de los abusos está la teología que insiste en elevar a los curas y obispos por encima de los laicos. De acuerdo con lo publicado por el Catholic Herald, Tobin afirmó que la práctica de considerar a los curas y obispos como una casta superior ha favorecido no solo las agresiones sexuales a menores, sino también la cultura del oscurantismo y el evitar el escándalo a toda costa que tanto daño ha hecho a la credibilidad de la Iglesia. Una cultura que el Espíritu Santo ya está trabajando «como un huracán» para limpiar, a través del cabreo de los fieles.

La crisis de abusos ya aparte, el cardenal Tobin dedicó la mayor parte de su intervención al sentimiento anti-migrante en los EEUU, el cual es una «manifestación altamente visible del tono severo y despiadado que aplicamos tan rápidamente a nuestro discurso».

Denunciando esta dureza de la política de «tolerancia cero» con los migrantes que Trump ha impuesto en los EEUU, el purpurado lamentó que «para muchos, la política es el horizonte último de su pensar y actuar», y eso cuando el catolicismo dicta que la fe debe informar a la política, y no al revés.

Alineándose firmemente con el Papa Francisco, el arzobispo de Newark citó de los mensajes de Bergoglio a los Encuentros Mundiales de Movimientos Populares de 2016 y 2017 y lamentó el hecho de que «Temarás al prójimo» se haya convertido en el nuevo mandamiento de los políticos que explotan las frustraciones de la gente. El cardenal también recurrió en su charla al magisterio de Juan Pablo II, e hizo eco de su mensaje de 1996 sobre la inmigración, en el cual el entonces pontífice recordó que las desigualdades sociales y económicas que alimentan la migración no son «inevitables» sino más bien «un reto al sentido de responsabilidad de la raza humana».

El cardenal Tobin, con estudiantes de la Universidad de Notre Dame
(CNS/Don Clemmer/Our Sunday Visitor)

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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