El ex-director de SNAP califica el plan de "una receta para el desastre"

El depredador McCarrick se recluye en un monasterio de Kansas a escasos metros de dos escuelas

La archidiócesis de Washington pide "privacidad" tras el acuerdo, que cuenta con el permiso del superior y del obispo local

El depredador McCarrick se recluye en un monasterio de Kansas a escasos metros de dos escuelas
El ex-cardenal McCarrick

En consideración a la tranquilidad de la comunidad del monasterio de St. Fidelis se pide respeto para la privacidad de este acuerdo

(C.D./EFE).- «Una receta para el desastre». De esta forma ha calificado el ex-director de la Red de Supervivientes de Abusos de Curas (SNAP), David Clohessy, la decisión de acoger al ex-cardenal estadounidense Theodore McCarrick -acusado de agresiones tanto a menores como a adultos- en un monasterio franciscano en Kansas, y no en un centro de tratamiento especializado. Un monasterio, además, que está ubicado a escasos metros tanto de una escuela de primaria como de un instituto de secundaria.

En un comunicado publicado este viernes, la Archidiócesis de Washington señaló que McCarrick, de 88 años, «reside en el Monasterio St. Fidelis en Victoria, en el estado de Kansas, con el permiso del superior provincial de la comunidad franciscana responsable de ese monasterio, Chistopher Popravak, y del obispo de Salina, Gerald Vincke».

«En consideración a la tranquilidad de la comunidad del monasterio de St. Fidelis se pide respeto para la privacidad de este acuerdo», agrega la nota.

El traslado de McCarrick al monasterio tiene lugar después de que en julio el papa Francisco dispusiera «su suspensión en el ejercicio de cualquier ministerio público, así como la obligación de que permanezca en una casa que le será asignada para una vida de oración y penitencia».

Precisamente, su nombre está siendo utilizado por el exnuncio en Estados Unidos Carlo Maria Viganò, quien en una carta aseguró hace un mes que el papa Francisco conocía las acusaciones de abusos sexuales que pesaban sobre McCarrick.

Ayer, Viganò volvió a la carga publicando una carta en varios portales en la que aseguraba que la falta de reacción del pontífice a esa acusación significa que es cierta.

«Ni el papa ni ninguno de los cardenales en Roma han negado los hechos que afirmé en mi testimonio. ‘Qui tacet consentit’ (quien calla, otorga) seguramente se aplica aquí, ya que si niegan mi testimonio, solo tienen que decirlo y proporcionar documentación para respaldar esa negación», afirmó Viganò.

Viganò reiteró que Francisco sabía, porque él mismo se lo había contado, «lo perverso y malvado que era McCarrick en sus intenciones y acciones» desde 2013.

El pasado 26 se agosto, Viganò, de 77 años, pidió la renuncia del papa Francisco al asegurar que conocía desde junio de 2013 las acusaciones de abusos sexuales sobre McCarrick.

Ubicación del monasterio donde está McCarrick (i), y el colegio (c) y el instituto (d)

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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