"Lo que es delito es delito, lo que es crimen es crimen", lamenta el obispo auxiliar de Santiago

La Iglesia chilena retira un manual que veía «inapropiado» «tocar los genitales», «besar en la boca» o dormir con menores

El texto será reformado antes de su entrada en vigor, que se prevé para abril de 2019

La Iglesia chilena retira un manual que veía "inapropiado" "tocar los genitales", "besar en la boca" o dormir con menores
No a los abusos de menores

Los sacerdotes no deben "violar la privacidad, mirando o sacando fotos, mientras los niños, niñas, adolescentes o personas vulnerables estén desnudos, se visten o se duchan" o "usar lenguaje inapropiado y soez"

(Jesús Bastante).- El Arzobispado de Santiago de Chile ha retirado un documento, colgado este fin de semana en su web, y en el que se juzgaban «inapropiadas» algunas acciones de sacerdotes con menores como «abrazos demasiado apretados» o «dar palmadas en los glúteos y tocar el área de los genitales«.

Tras la lógica polémica, en pleno escándalo de abusos sexuales que azotan el país, la diócesis decidió retirar el texto, que se titulaba ‘Orientaciones que fomentan el buen trato y la sana convivencia pastoral‘. El obispo auxiliar, Cristián Roncagliolo, pidió disculpas públicas, asegurando que «hay errores» en el documento, que quieren subsanar antes de que entre en vigor, en abril de 2019.

«Hemos pedido perdón. Ahí hay errores, quizás parte de nuestro error es que nosotros quisimos traer cosas de otras culturas«, recalcó Roncagliolo, quien añadió que el texto será revisado»especialmente en algunos aspectos para decir con palabras muy nuestras lo que es delito es delito, lo que es crimen es crimen».

En una nota, el Arzobispado señaló que el documento había sido elaborado según estándares internacionales y que «se corregirán ciertos contenidos que fueron traducidos en forma literal y que no son adecuados, o que se prestan para interpretaciones incorrectas».

 

 

Algunas de estas ‘incorrecciones’ a parecen en el capítulo referido a las «muestras de afecto», donde se prohíbe a los sacerdotes «abrazar por detrás», «luchar o realizar juegos que implican tocarse de manera inapropiada», «cualquier expresión de afecto que el niño, niña, adolescente y personas vulnerables no aceptan y rechazan» y recomienda «utilizar el tacto solamente según lo apropiado o según lo permitido por la cultura local«.

En otro momento, el manual hace referencia a «las conductas que pueden ser malinterpretadas y que, por lo tanto, hay que evitar». Entre ellas, la diócesis explica que los sacerdotes no deben «violar la privacidad, mirando o sacando fotos, mientras los niños, niñas, adolescentes o personas vulnerables estén desnudos, se visten o se duchan» o «usar lenguaje inapropiado y soez».

«Cualquier material sexualmente explícito o pornográfico es absolutamente inadmisible«, indica el documento. Al tiempo, se advertía contra «dormir» con niños o «dar palmadas en los glúteos y tocar el área de los genitales». También se recomendaba no dar masajes» ni «besar en la boca a los niños, niñas, adolescentes o personas vulnerables».

«La Iglesia ha asumido un compromiso de tolerancia cero con los delitos sexuales, tolerancia cero con todo aquello que contravenga gravemente la dignidad de un menor», añadió Roncagliolo, quien aseguró que la Iglesia actuará en el futuro «con absoluta rigurosidad» respecto al trato con menores.

 

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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