EE.UU. exige a Daniel Ortega que proteja a la Iglesia católica

El Gobierno de Nicaragua acusa a los obispos de «conspiración, terrorismo y golpismo»

Silvio Báez: "Soy víctima de una campaña de represión, desprestigio y acoso"

El Gobierno de Nicaragua acusa a los obispos de "conspiración, terrorismo y golpismo"
Manifestación en Nicaragua Agencias

En opinión de Moncada, "algunos sectores de la Conferencia Episcopal de Nicaragua han reconocido y aceptado su participación activa en esos hechos delictivos que han costado muchas vidas, destrucción de infraestructura pública y privada"

El canciller nicaragüense, Denis Moncada, acusó hoy a «algunos sectores» de la Conferencia Episcopal de Nicaragua de «planificar y organizar el caos con sectores internos y externos de ultraderecha» para derrocar al Gobierno.

«Esos sectores eclesiásticos han sustituido su labor católica, apostólica y romana por la conspiración, el terrorismo y el golpismo«, denunció Moncada al inaugurar en Managua un foro de apoyo al Ejecutivo del presidente Daniel Ortega.

El ministro de Exteriores sostuvo que esos sectores de la Iglesia católica, desnaturalizando su misión y sus valores cristianos, manipularon «la religión con fines políticos de desestabilización, de ruptura del orden constitucional y de cambio ilegal de Gobierno».

Nicaragua vive una crisis social y política que ha generado protestas contra el Gobierno de Ortega y un saldo de entre 325 y 528 muertos, según diferentes organizaciones defensoras de los derechos humanos, mientras que el Ejecutivo cifra en 199 los fallecidos.

 

 

En opinión de Moncada, «algunos sectores de la Conferencia Episcopal de Nicaragua han reconocido y aceptado su participación activa en esos hechos delictivos que han costado muchas vidas, destrucción de infraestructura pública y privada».

«Han utilizado la institución eclesiástica católica para planificar y organizar el caos con sectores internos y externos de ultraderecha en perjuicio del pueblo nicaragüense, pretendiendo quebrar el cántaro de paz y de fe en el presente y el futuro que ha sido y continúa siendo Nicaragua», aseguró.

Asimismo, sostuvo que «la confabulación interna y externa, que ha sido neutralizada y derrotada, ha pretendido desconocer el Estado de Derecho nicaragüense y ponerle fin a nuestro Gobierno electo constitucionalmente».

Además, saludó «a nuestros amigos fraternos de la Comunidad San Pablo Apóstol por su vocación de reconciliación, paz y manifestaciones objetivas sobre los intentos golpistas y la participación de los sectores eclesiásticos involucrados».

Esa comunidad cristiana es la que divulgó esta semana una grabación en la que supuestamente el obispo auxiliar de la arquidiócesis de Managua, Silvio Báez, insta a «presionar nuevamente al Gobierno para que vuelva a pedir a la Conferencia Episcopal la reanudación del diálogo» y valora la posibilidad de «volver a poner tranques (bloqueos de carreteras)».

 

 

 

 

«Denuncio que soy víctima de una campaña de represión, desprestigio y acoso, que consta no sólo de audios manipulados, sino también de cientos de mensajes a mi WhatsApp con insultos y amenazas, además de motorizados rodeando mi vivienda», denunció Báez este jueves en sus redes sociales.

«Muy pronto presentaré las pruebas de todo esto en mis redes sociales y en los medios de comunicación», añadió el obispo, uno de los personajes más influyentes de Nicaragua y también uno de los más críticos con el Gobierno de Daniel Ortega.

 

 

 

 

Finalmente, El embajador para Libertad Religiosa del Departamento de Estado de Estados Unidos, Samuel D. Brownback, dijo este jueves que «no es aceptable» la situación del clero católico en Nicaragua y consideró que la «Iglesia debe ser protegida, no blanco de disparos».

Brownback hizo esas declaraciones en una rueda de prensa, en la que se posicionó sobre la situación de la religión en Nicaragua, Cuba y Venezuela.

El diplomático explicó que un miembro de su equipo visitó recientemente Nicaragua y pudo ver los «agujeros de bala» en los templos, atacados durante las choques entre simpatizantes del dictador nicaragüense, Daniel Ortega, y quienes piden su renuncia.

«Eso, no es una situación aceptable para la libertad religiosa o la tolerancia religiosa. Parece que hay gente, un número de individuos, disparando a las iglesias, persiguiendo las iglesias», afirmó Brownback. «No estamos de acuerdo con ese tratamiento, la Iglesia debería ser protegida, no blanco de disparos», añadió.

(Rd/Agencias)

Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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