CORRUPCIÓN Y ESCÁNDALO

La Iglesia expresa su preocupación por la situación en Ecuador

La Iglesia expresa su preocupación por la situación en Ecuador
Obispos de Ecuador. EP

En política, es necesaria la busqueda del bien común (Ecuador ordena detener al exministro Ricardo Patiño, hombre de confianza de Rafael Correa).

La Conferencia Episcopal Ecuatoriana ha aprobado un manifiesto en el que da a conocer su preocupación «ante la situación que atraviesa el país, su economía y sus instituciones».

«El pueblo sencillo se siente escandalizado ante la nueva forma de hacer política, más desde los intereses del poder, de grupos o de partidos, que desde las exigencias del bien común. Reflejo de ello es la fragmentación y división política. Deseamos que el Acuerdo Nacional conseguido sea llevado a la práctica para bien de todos los ciudadanos», dice el comunicado difundido por los obispos.

La Conferencia Episcopal asegura que la crisis económica que padece Ecuador, fuertemente condicionada por el actuar del anterior régimen, reclama una política más clara y decidida a favor de la inversión productiva y de la creación de empleo.

«Hoy, muchos de nuestros conciudadanos sufren ante la falta de trabajo y de oportunidades. La riqueza debe estar supeditada al bien común, al desarrollo del país y sobre todo al servicio de los más pobres. La desigualdad entre ecuatorianos se hace cada día más evidente, tanto en el ámbito urbano cuanto el rural, mestizo e indígena», señala el escrito.

Los obispos también afirman que les preocupa la tasa de desempleo juvenil, la precariedad laboral, la falta de promoción del emprendimiento, el poco apoyo a los autónomos, la inequidad fiscal, la ausencia de una remuneración suficiente para poder vivir con dignidad.

«Elemento fundamental de nuestra vida pública es el tema de la corrupción que afecta a una parte de los países latinoamericanos», subrayan.

«En nuestro caso lo vivimos con preocupación y con vergüenza, escandalizados por la afrenta que supone para los más pobres», añaden.

«La cantidad de funcionarios de alto nivel acusados, procesados, condenados o huidos al extranjero, evidencia la gravedad y la extensión de los delitos y el robo, que de forma sistemática se ha hecho al país», insisten.

Para la Conferencia Episcopal, «la proliferación de sobornos, coimas, comisiones y sobreprecios en la obra pública, dejan una estela de delitos que manchan la conciencia nacional y la dimensión ética de nuestra convivencia».

Así, los prelados califican como «irritante» la lentitud de los procesos, la falta de decisión política y, consecuentemente, la impunidad en la que muchos se mueven.

Otro motivo de especial preocupación –apuntan– es la dificultad que hoy experimenta la familia, sometida a los acelerados cambios culturales que vive el Ecuador y a la «dictadura de la ideología de género», que a su modo de ver se ha convertido en algo políticamente correcto.

Por último, los obispos ecuatorianos abordan la biodiversidad del país, su equilibrio ecológico y su belleza, con una mirada que va más allá de intereses simplemente economicistas vinculados a los gobiernos de turno y a las transnacionales.

En esta línea, exigen estar muy atentos a la explotación de los recursos mineros, especialmente a cielo abierto, a la extracción petrolera, a la deforestación, al envenenamiento del agua, al irrespeto de los pueblos no contactados y a la falta de consulta a las comunidades.

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