Éste ya no es un mal sueño. Es una pésima realidad

Milla roja… y lunas de sangre

Monseñor Agrelo realiza el primer ponunciamiento episcopal tras el 17-0

Una muy arriesgada milla roja, que ahora alguien se dispone a transformar en tres interminables lunas de sangre

Santiago Agrelo.-Aburrida la autoridad competente porque ya no hay muertos en carretera, la gente conduce con responsabilidad, tanto que de multas ni se habla, y peligran los puestos de trabajo de los adictos al control del tráfico rodado, se decide subir la adrenalina al personal y animar el trabajo de los agentes, con un proyecto de ley, por el que, en los tres primeros kilómetros de cualquier recorrido o viaje, algunas personas tendrán derecho a disparar sobre cualquier conductor al volante de un vehículo.

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