El PNV ha contado con "opiniones" de Iglesia para perfilar su reflexión

«Intentar que sea un mal menor»

Iñigo Urkullu, responde al obispo auxiliar de Bilbao Mario Iceta

Ha asegurado que ha actuado en esta "delicada" cuestión "movido desde una profunda convicción cristiana"

El presidente del Partido Nacionalista Vasco (PNV), Iñigo Urkullu, se ha mostrado partidario de «regular y bien» la práctica del aborto para «si es imposible evitarlo, intentar que sea un mal menor».

En el último artículo publicado en su blog, Urkullu ha respondido al obispo auxiliar de Bilbao, Mario Iceta, quien ayer pidió al PNV que recapacitara su decisión de facilitar la aprobación de la reforma de la Ley del aborto porque «contrasta llamativamente» con la trayectoria de «humanismo cristiano» del partido y la «contradice».

Urkullu ha reconocido que Iceta «está en su derecho» de realizar este llamamiento, aunque no cree que «toda la Iglesia Católica tenga una posición común».

Ha defendido que el PNV lleva «meses» estudiando este asunto y que ha contado con «opiniones» de la Iglesia para perfilar su «reflexión» y sus enmiendas al proyecto legislativo.

Ha asegurado que ha actuado en esta «delicada» cuestión «movido desde una profunda convicción cristiana» y ha argumentado que la sociedad actual ha aceptado la «legitimidad de la práctica del aborto», por lo que ha abogado por «una mejor regulación».

«Cabría una postura cómoda, y aduciendo razones de conciencia personal, de no entrar a debatir la cuestión», ha dicho Urkullu, aunque ha añadido que para su partido es una «obligación» el «actuar honestamente ante la realidad de cada momento» y que es más «consecuente y responsable abordar y afrontar la situación de frente».

Ha remarcado que el debate no se centra en «aborto sí o no», sino que «se trata de los problemas de la actual regulación y de cómo adecuarla, en base a la experiencia acumulada y al contexto en el que vivimos, mejorándola».

Ha advertido al Gobierno central de que si desea el respaldo del PNV en las Cortes a la reforma de la Ley del aborto, éste partido «deberá ver satisfechas sus propuestas» que reflejará en forma de enmiendas parciales.

Una de ellas hará referencia a los plazos para practicar el aborto. En el caso del aborto libremente decidido éste debe ser «en torno a las 12 y 14 semanas» y en el caso de que el embarazo «suponga un evidente peligro para la salud de la madre o el feto presente graves anomalías», el PNV aboga por limitar el plazo a 22 semanas.

Sobre la propuesta del Gobierno de que las menores de edad puedan abortar desde los 16 años sin necesidad de consentimiento paterno, Urkullu se ha mostrado partidario de que sea posible interrumpir el embarazo a partir de esa edad «pero con participación-intervención de los padres«, que deberán recibir «notificación o comunicación de las intenciones de la joven embarazada».

El PNV también reclamará en sus enmiendas penalizaciones más rigurosas para los médicos que practiquen abortos ilegales, aunque «en ningún caso la práctica del aborto debe suponer la privación de libertad ni para la mujer ni para los profesionales«.

Otro de los aspectos que el PNV quiere regular en la reforma de la Ley del aborto es la objeción de conciencia del personal sanitario. La formación vasca desea que el nuevo texto recoja «la posibilidad de que los sanitarios a los que se refiere la ley puedan objetar en conciencia» y que se cree «un Registro de Objetores de Conciencia de Profesionales Sanitarios».

El PNV presentará, además, «algunas enmiendas para salvaguardar las competencias de las Comunidades Autónomas» para que aquellas que tengan la competencia en materia sanitaria puedan modificar la ley «regulando aspectos más precisos».(RD/EFE)

 

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