El hemiciclo episcopal, totalmente remozado

Una Plenaria con tres estrellas

La reunión giró en torno a Fratini, Sanz y Munilla

Monseñor Del Río: Tenemos un Ejército profesional de maravilla. Podemos estar orgullosos de él

Más que por el discurso del presidente del episcopado, cardenal Rouco Varela, la XCIV Plenaria episcopal giró en torno a tres «estrellas»: Renzo Fratini, el nuevo Nuncio en España que se estrenaba oficialmente ante el episcopado; Jesús Sanz, el brillante nuevo arzobispo de Oviedo, y José Ignacio Munilla, el polémico sucesor de monseñor Uriarte en San Sebastián.

Quizás por eso, por no asistir a la «entronización» de su sucesor, monseñor Uriarte no estuvo en la inauguración de la Plenaria. Y tampoco monseñor Setién, que hace mucho que no aparece por Añastro. Por lo demás, casi pleno episcopal. Eso sí, se echó de menos la presencia del cardenal Amigo, cuya ausencia también se comentaba en corrillos.

Muchos ojos puestos en el Nuevo Nuncio del Papa. Fratini, de pelo blanco, gafas y aspecto bondadoso, trasmite calma, serenidad y equilibrio. Muchos obispos se le acercaban para darle la enhorabuena. A todos respondía con amabilidad, preguntándoles por sus diócesis.

Su discurso, breve, pero indicativo de un talante dialogante y, sobre todo, positivo y esperanzador. Un Nuncio que parece haber entrado con buen pie, pero que tendrá que ganarse el cariño del país y del clero.

Algo que no debería serle difícil, si aplica la receta que les ofreció a los obispos y a los curas españoles. A los prelados les solicitó «cercanía» y «amor especial» para sus curas. Y a éstos que vean en el obispo «al padre, al hermano y al amigo«. Receta infalible en estos tiempos, en los que ya no tiene sentido el obispo-señor.

Una receta infalible también para monseñor Munilla, felicitado efusivamente por muchos prelados. Definitivamente, la Iglesia española está en manos del sector conservador. De los taranconianos, quedan pocos y ya casi todos jubilados. Y los moderados están siendo apartados de las grandes diócesis. «Están crecidos los talibanes» me decía un compañero de las lides informativas. «Tan crecidos que lo copan todo y no dejan nada a las demás ‘sensibilidades'». Algo que se comprueba con sólo echar una ojeada el hemiciclo episcopal.

Más unánimes los parabienes a monseñor Sanz, el nuevo prelado de Asturias. Un obispo tan conservador como Munilla, pero que se hace querer por su cercanía y su amabilidad. «Además se le ve venir, va con la verdad por delante y eso, en estos tiempos, es de agradecer», me comentaba un obispo que lo conoce bien.

Monseñor Berzosa, radiante

Se le ha quitado un peso de encima a Don Raúl Berzosa. Cubierta con mucha dignidad la etapa de interregno en Oviedo, se le nota liberado y con ganas de tener mando en plaza. Y, como es joven, pero muy bien preparado y con sobradas dotes, todos lo quieren para sus diócesis.

«Aparcado» Jesús Sanz en Oviedo, monseñor Berzosa se convierte en la «prima donna» de los cambios episcopales. Podría recalar en Tui-Vivo, en Palencia, en Huesca o, incluso, en Valladolid. Nada le vendría grande.

Precisamente con Berzosa se funde en un cordial abrazo el obispo de Girona, Francesc Pardo. Un prelado campechano, abierto, dicharachero, que llama la atención porque llega con un fular morado por encima del clergiman. A lo anglicano.

Reaparece Don Gabino, el emérito de Oviedo, que hacía tiempo que no asistía a las plenarias. Parece estar en plena forma y muchos se le acercan a saludarlo. Se ve que sigue contando con muchas simpatías.

También se le acerca su flamante sucesor en la sede asturiana, monseñor Sanz.
-Con su permiso, don Gabino.
-Hombre, mi nuevo obispo…
-Te agradezco mucho lo que has dicho públicamente de mí.
-Es lo que siento y lo que pienso.

Y los dos prelados que, a partir de enero, convivirán en Oviedo, siguieron hablando de sus cosas. Como dos viejos amigos.

Hemiciclo episcopal totalmente remozado

Hay crisis pero menos en la sede de la CEE. El episcopado estrenaba hoy un hemiciclo absolutamente remozado. Parece otro. Una pizca más moderno en el frontal, donde aparece recortada sobre un fondo blanco la cruz. A ambos lados dos grandes pantallas planas de televisión, una foto grande de Benedicto XVI y la imagen de la Virgen.

También se cambió todo el sistema de votación, megafonía y de comunicación, asi como la moqueta (de un rojo intenso) o el tapizado de loa asientos. ¿Cuánto ha costado la remodelación?

Del Río, cansado pero satisfecho

El arzobispo castrense, Juan del Río, acaba de llegar de Afganistán. En un viaje largo y pesado de más de 12 horas de ida y 12 de vuelta. Pero sumamente satisfecho por su visita pastoral a los militares españoles allí desplegados. «Tenemos un Ejército profesional de maravilla. Podemos estar orgullosos de él».

Por otra parte, monseñor Del Río, lamentaba la situación de pobreza que se vive en Afganistán. «La pobreza es enorme. Peor que en la Edad Media. En España, en esa época, hacíamos castillos».

 

 

 

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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