El mártir que abrazó a sus verdugos antes de ser fusilado

Josep Samsó, beatificado en Mataró

Es la primera beatificación que se celebra en Catalunya desde el siglo XII

Sistach: "La Iglesia siempre ha encontrado en los mártires una semilla"

El presbítero y mártir Josep Samsó fue beatificado este mediodía en la Basílica de Santa Maria de Mataró (Barcelona), en la que fue una beatificación histórica por ser la primera que se celebró en Catalunya desde el siglo XII, tras las nuevas disposiciones del papa Benedicto XVI, que permiten que esta ceremonia puede ser en el lugar de origen. Seguir leyendo el arículo

Al acto, presidido por el cardenal y arzobispo de Barcelona, Lluís Martínez Sistach, asistió el arzobispo emérito de Barcelona, Ricard Maria Carles, y el ex presidente de la Generalitat Jordi Pujol, entre otras personalidades.

Tras el acto penitencial, en el que se refirieron a Samsó como «el venerable sirviente de Dios», se dio a conocer la carta apostólica en latín, leída por el prefecto de la Congregación para las Causas de los Santos, Ángelo Amato, y después en catalán, en boca del secretario general del arzobispado de Barcelona, Sergio Gordo.

A continuación se descubrió una gran fotografía de Samsó, preludio del cántico ‘Gloria’. Samsó (Castellbisbal, 1887 – Mataró, 1936) fue rector de la basílica de Santa Maria de Mataró, que hoy se llenó de feligreses.

Los obispos catalanes convocaron también para hoy una Jornada Sacerdotal Interdiocesana, dirigida a todos los presbíteros, diáconos y seminaristas, también con motivo del Año Sacerdotal que el Papa Benedicto XVI ha propuesto a toda la Iglesia.

En su homilía, Martínez Sistach ha agradecido al Papa Benedicto XVI que haya acogido «mi petición de poder celebrar esta beatificación en el marco del milenario de la parroquia de Santa Maria».

«La Iglesia siempre ha encontrado en los mártires una semilla. Al venerar hoy a este nuevo beato mártir de la Iglesia se nos hace presente el recuerdo de la Iglesia del segundo milenio que ha vuelto a ser Iglesia de mártires», ha afirmado Sistach.

Según el cardenal arzobispo de Barcelona, «es una gracia de Dios que la beatificación del doctor Samsó coincida con este año sacerdotal que estamos celebrando por indicación del Papa», y que quiere contribuir a que «los sacerdotes puedan vivir con mayor intensidad el don del sacerdocio y el ministerio prebisteral».

«Los santos y los beatos son los mejores testigos de la fe y, a la vez, son unos grandes benefactores de la humanidad (…) nuestro beato Josep Samsó ofrece una aportación muy positiva y muy necesaria para que nuestra sociedad avance por caminos de perdón y reconciliación», ha añadido Sistach.

El arzobispo Angelo Amato, prefecto de la congregación para la causa de los santos y enviado por orden del Papa desde el Vaticano, ha sido el encargado de leer el decreto de beatificación, y además, ha recalcado que «los fieles de la Basílica de Santa María cuentan que el doctor Samsó era un hombre culto, un modelo catequista y un sacerdote caritativo con los pobres».

«A los monaguillos que en invierno llevaban alpargatas les daba dinero para comprarse zapatos, ayudaba a las familias necesitadas para que pudieran comprar pan, vestidos y lo necesario para vivir.

Era considerado para todos un santo (…) que el beato mártir Josep Samsó continúe inspirando pensamientos y acciones de bondad, de compartir y de paz», ha destacado.

En la ceremonia han asistido 16 obispos catalanes entre los cuales Josep Maria Soler, el Abat de Montserrat. También han estado presentes diferentes obispos procedentes de otros lugares del Estado, entre los cuales Juan Antonio Martínez Camino, secretario General de la Conferencia Episcopal Española, y unos 400 curas.

Entre las autoridades políticas había el presidente de la Generalitat, José Montilla, el ex presidente Jordi Pujol, el vicepresidente del Congreso, Jorge Fernández Díaz, el teniente general del ejército Fernando Torres, la delegada territorial de la Generalitat, Carme San Miguel, las senadoras Alicia Sánchez-Camacho y Montserrat Candini, y los alcaldes de Mataró, Argentona y Mediona.

La ceremonia se ha podido seguir a través de las pantallas de televisión instaladas en las diferentes capillas, así como en los exteriores de la basílica.

A la salida de la ceremonia un grupo de integrantes de la Falange Española han mostrado unos carteles donde se podía leer que el nombre de Josep Samsó «No sale en la Memoria Histórica».

Josep Samsó y Elias, sacerdote diocesano y arcipreste de la Basílica de Santa Maria, fue encarcelado y ejecutado el 1 de septiembre de 1936 durante la persecución religiosa que tuvo lugar durante la Guerra Civil.

Nacido en 1887 en Catellbisbal, Samsó pidió antes de ser ejecutado en el cementerio de Mataró pidió que lo desataran y quiso abrazar a los que iban a matarlo, les dijo que les perdonaba y que quería morir sin los ojos vendados mirando la ciudad.

Coincidiendo con su beatificación, sus reliquias serán cambiadas de lugar y a partir de hoy se ubicarán en la capilla de les Santes de la Basílica de Santa Maria de Mataró.

(RD/Agencias)

 

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Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

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