La cesión permitirá salvar de la ruina el histórico edificio, aquejado por el deterioro progresivo del paso del tiempo, el desuso y la desatención motivadas por la falta de recursos que sufre la Iglesia en la provincia
El obispo de Segovia, Ángel Rubio, ha calificado de «acontecimiento histórico» la firma del convenio con la sociedad Museo Doña Juana SL por el que la diócesis arrendará las dependencias del Palacio Episcopal a esta sociedad privada formada por algunos hosteleros segoviano, según cuenta El Norte de Castilla.
La cesión permitirá salvar de la ruina el histórico edificio, aquejado por el deterioro progresivo del paso del tiempo, el desuso y la desatención motivadas por la falta de recursos que sufre la Iglesia en la provincia, según explicó el prelado. Las condiciones del contrato establecen el alquiler del inmueble por un tiempo de 25 años.
La prioridad pasa, según han precisado ambas partes, por ejecutar las obras de conservación y recuperación de las estancias que después albergarán las colecciones. Esa primera inyección económica se estima en 1 millón de euros, cantidad que permitirá arrancar el gran proyecto museístico que acogerá el Palacio Episcopal.
El obispo ha explicado esta mañana que el recinto mantendrá e incluso aumentará el Museo Diocesano. Rubio ha hecho un llamamiento a las parroquias y conventos de clausura de la provincia para que aporten piezas y obras de arte que puedan custodiarse y exhibirse en las dependencias del edificio de la plaza de San Esteban.
A esta colección habrá que sumar la aportación privada del anticuario y empresario hostelero Eleuterio Laguna ‘Lute’, quien posee una formidable compilación de la obra de Zuloaga y que además cuenta con una colección de cristales y vidrios de la Escuela de La Granja que actualmente se expone en El Real Sitio. De esta manera, el Palacio Episcopal albergará tres exposiciones permanentes.
La intención de los promotores es incluir otros servicios que completen la oferta, como la instalación de una librería, un restaurante, una cafetería y una sala de convenciones para el desarrollo de cursos, talleres y conferencias.
El Obispado no verá un euro del arrendamiento hasta dentro de dos años, cuando la explotación del museo y de las prestaciones hosteleras añadidas esbozen el beneficio prporcionado por la gestión del espacio, ha explicado a grandes rasgos el prelado. Ni los empresarios ni el jefe de la diócesos han detallado la cantidad del alquiler pese a la insistencia de los periodistas.


