"Que Cataluña es una nación no es una tesis, es una realidad"

Xavier Novell: «La reforma del aborto del PP se ha quedado muy corta»

"Es posible ser cristiano y experimentar una orientación homosexual"

La omnipresente ideología del relativismo y del hedonismo seduce los jóvenes y ensombrece profundamente su vida

(Jesús Bastante).-«El bisbe novell. Què és i què pensa el prelat de Solsona«, (Pagès Editors), escrito por Noemí Vilaseca, desentraña el pensamiento de Xavier Novell, obispo de Solsona y el prelado más joven de nuestro país. Un hombre sin pelos en la lengua, como se comprueba en esta entrevista concedida a RD, en la que sostiene que la Iglesia en Cataluña «sufre una importante falta de vitalidad». «Que Cataluña es una nación no es una tesis, es una realidad«, sostiene rotundo, al igual que al afirmar que la reforma del Aborto anunciada por el PP «se queda muy corta». «Es posible ser cristiano y experimentar una orientación homosexual«, añade.

¿Cómo vive su papel como obispo, siendo una persona joven para lo que se estila en el episcopado?

Estoy encantado con el ministerio episcopal. A pesar de las dificultades, es un gozo visitar pastoralmente las parroquias, acompañar la vida de la diócesis, celebrar los sacramentos para los fieles, guiarlos a través de la predicación y los escritos pastorales. Por ejemplo, este próximo fin de semana publico una breve comunicación pastoral sobre la crisis económica y sobre la llamada a paliar los estragos que dicha crisis está provocando en muchas familias. He disfrutado escribiendo esta comunicación y confío que dé mucho fruto. Doy gracias a Dios por permitirme vivir este ministerio y me abandono en Él cuando las preocupaciones me superan.

– ¿Esperaba su nombramiento?

¡No! A pesar que sonaba mi nombre, nunca imaginé que siendo sacerdote de mi misma diócesis y con 41 años, ¡el Santo Padre iba a nombrarme a mí!

-¿Cómo es la vida del obispo de Solsona?
Es apasionante. Combino lo mejor que puedo la acción y la contemplación. Intento dedicar tiempo a la oración, al estudio y la tarea de escribir. También soy generoso en la atención a las personas, a los asuntos en la curia, y sobretodo a la visita pastoral y otras visitas que estoy priorizando este curso: entrevistas con directores de escuelas y visitas a las residencias de ancianos.

– ¿Cuál es la realidad de la Iglesia en Cataluña?
La Iglesia en Cataluña está en proceso de renovación. Sufre una importante falta de vitalidad, de juventud, de iniciativas, de vocaciones y de espíritu misionero. Todo esto se debe a una fuerte secularización interna. Al mismo tiempo hay muchos síntomas de renovación: el gran interés que provocó el primer Congreso de Nueva Evangelización de Manresa es uno de ellos.

-¿Comparte las tesis de algunos eclesiásticos que afirman que Cataluña es una nación? ¿Estaría de acuerdo con la hipotética independencia de Cataluña?

Que Cataluña es una nación no es una tesis, es una realidad. Afirmar esto no es una posición ideológico política es la constatación de una realidad cultural y social. Así lo reconocieron los obispos de Cataluña hace 25 años en el documento «Raíces cristianas de Cataluña» y así lo hemos reafirmado los actuales obispos en el reciente documento «Al servicio de nuestro pueblo».
Otra cuestión es ser o no ser partidario de la independencia de Cataluña. Sobre la forma concreta de autogobierno que debe tener esta nación, yo no me pronuncio públicamente. Mi tarea no es la política y sobre este punto respetaré siempre lo que los ciudadanos decidan libre y democráticamente.

-¿Qué opina de la reforma de la Ley del Aborto planteada por el Gobierno? ¿Es una buena noticia o se queda corta?
Por lo que he leído se queda muy corta. Sin dejar de alegrarme que se limite el «derecho» al aborto, yo deseo que se penalice de nuevo este crimen. Al mismo tiempo creo que todos debemos trabajar intensamente para que una adecuada educación afectivo-sexual evite la precocidad en las relaciones sexuales y por tanto los embarazos no deseados. Más aún debemos esforzarnos para que toda persona humana concebida pueda nacer y tener su oportunidad en la vida.

– En los últimos días, el arzobispo de Tarragona ha sido cuestionado por unas reflexiones sobre el papel de la mujer y la homosexualidad. ¿Comparte sus tesis?
Evidentemente que comparto la doctrina de la iglesia sobre estas cuestiones, que es sin duda la que defiendo el Sr. Arzobispo de Tarragona, mi metropolitano.

-¿Cuál debería ser el papel de la mujer en la Iglesia?
La mujer tiene un papel importantísimo en la Iglesia. Ella, junto con su esposo, tiene la gran tarea de dirigir una de las células fundamentales de la iglesia que es la familia. La educación cristiana de los niños y jóvenes está en manos de los padres. Además, la mujer, como todos los bautizados, tienen el derecho y el deber de evangelizar y, por tanto de transformar la sociedad. Tradicionalmente la mujer en la iglesia siempre ha podido crear asociaciones, instituciones y congregaciones religiosas que tienen una importancia y un gran impacto eclesial y social. Todo esto debe ser llevado a cabo por todas las fieles católicas con generosidad hasta la santidad. El papel de la mujer y del hombre en la Iglesia es vivir en santidad, no hay mejor papel.

-¿Cómo debe afrontar la Iglesia su trabajo con los homosexuales? ¿Puede un cristiano ser homosexual? ¿Y un sacerdote o religioso/a?
Creo que la Iglesia debe ayudar a los fieles que sienten esta orientación sexual a vivir de acuerdo con la moral católica. En el actual clima social, ni para ellos ni para los que tienen una orientación heterosexual es fácil, por lo cual es necesario un esfuerzo educativo especial.
Con lo dicho queda claro que es posible ser cristiano y experimentar una orientación homosexual.
Las directrices para la admisión de candidatos al sacerdocio y a la vida religiosa, establece que debe explorarse adecuadamente la orientación sexual de los candidatos y realizarse un lúcido discernimiento sobre esta cuestión. En estas directrices se establece comprensiblemente la exclusión del sacerdocio y de la vida religiosa a aquellos candidatos que participen de la cultura y de la ideología homosexual.

– La Iglesia está en contra de que los homosexuales puedan casarse. ¿Usted estaría de acuerdo con la fórmula de las uniones civiles?
El matrimonio civil y por supuesto las uniones civiles son contratos civiles sobre los cuales la Iglesia no tiene jurisdicción.
Es necesario que el estado tutele el bien común de la institución familiar, por lo cual juzgo adecuado la existencia del matrimonio civil para aquellos ciudadanos no católicos. Mi opinión sobre las uniones civiles es diferente, ya que nacieron jurídicamente para permitir gozar de los beneficios del matrimonio sin asumir las obligaciones que conlleva. Es propio de nuestro tiempo reclamar derechos y rechazar obligaciones. Pienso que no debería existir la fórmula jurídico-civil de las uniones civiles, puesto que quien no quiere obligaciones no debe gozar de derechos.
El matrimonio es, hasta civilmente, un contrato de amor y convivencia entre hombre y mujer para constituir una familia y educar verdaderamente a los hijos. Esta institución jurídica no debería ser accesible a dos personas del mismo sexo. Tampoco las uniones civiles.

– ¿Por qué los jóvenes están tan alejados de la Iglesia, excepto experiencias puntuales como las JMJ? ¿Cómo se accede a los jóvenes desde el Evangelio en la sociedad de hoy?
Muchos jóvenes están alejados de la Iglesia porque no conocen el tesoro de la fe. La omnipresente ideología del relativismo y del hedonismo seduce los jóvenes y ensombrece profundamente su vida. Muchos jóvenes sueñan con otras razones para vivir y, Dios mediante, van a descubrirlas en Jesucristo si los jóvenes católicos, impulsados por la experiencia de la JMJ, se pone de pie, pierden la vergüenza y se lanzan a evangelizar a sus compañeros de universidad, de lugar de trabajo, o de grupo de amigos.

 

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Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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