Manifiesto por "los más castigados y vulnerables" a la crisis

Entidades sociales de la Iglesia vizcaína defienden el modelo social

Instan a asumir un papel "activo y protagonista" contra los recortes

Entidades sociales de la Iglesia vizcaína defienden el modelo social
Crisis europea

La crisis y el individualismo amenazan con hacernos personas más solas y menos solidarias

Las entidades sociales de la Iglesia han advertido de que «ahora es cuando más falta hace asumir un papel activo y protagonista para defender el modelo social» y han reclamado a las administraciones públicas que contribuyan a «asegurar los derechos y la redistribución de los bienes, velando por las personas más débiles y desprotegidas».

En su segundo encuentro anual, celebrado el pasado día 11 en Bilbao, estos colectivos realizaron una «lectura crítica de la realidad», en la que defienden que el Estado de bienestar constituye «un logro histórico que trajo a Europa la paz» y que garantiza «unos mínimos vitales en cuestiones básicas para todas las personas».

En este sentido, lamentan que, con la crisis, «la razón económica parece imponerse a las necesidades, cada día más apremiantes, de una parte de la sociedad que sufre las duras consecuencias de la situación actual».

De este modo, censuran que «personas y familias que menos responsabilidad han tenido en el origen de esta crisis, resultan ser las víctimas más castigadas por ella» y advierten de que «algunos ajustes en el modelo social que suponen el recorte de derechos y la exclusión de la participación social son especialmente preocupantes».

En concreto, citan, en el ámbito local, la reforma de los requisitos de acceso a la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y el cambio de requisitos para la obtención de las Ayudas Especiales para la Inclusión, y, en el ámbito estatal, la reforma laboral y el Decreto Ley 16/2012 que «elimina, entre otros derechos, el de la asistencia sanitaria a las personas extranjeras sin autorización de residencia en España».

Del mismo modo, expresan su preocupación por el hecho de que, en la actual coyuntura de crisis, «se va creando un imaginario social de rechazo que excluye y estigmatiza a las personas más desfavorecidas».

Para las entidades sociales de la Iglesia, «ahora es cuando más falta hace asumir un papel activo y protagonista para defender el modelo social que humaniza nuestra sociedad, acerca a las personas y nos hace ciudadanas».

«Si se suman los efectos de la crisis a los que pueden surgir como consecuencia de las restricciones del sistema, podemos derivar hacia una fractura social, en un entorno con mayor riesgo de vulnerabilidad y exclusión y una sociedad cada vez más individualista, con personas más solas y menos solidarias«, alertan.

Por ello, abogan por reforzar su «compromiso personal, comunitario e institucional, en la defensa y acompañamiento de las personas y colectivos más vulnerables«.

«Apostamos por un modelo de sociedad que acoge, acompaña y promociona a las personas que más lo necesitan, por el desarrollo de actitudes que dan sentido a la caridad cristiana que trata además de ser operativa. Y seguiremos sumando esfuerzos con otros agentes en la construcción de una sociedad basada en la justicia social y el reconocimiento de los derechos de todas las personas», añaden.

ORIENTAR LOS DISCURSOS

Finalmente, instan a las administraciones públicas a que contribuyan a «asegurar los derechos y la redistribución de los bienes, velando por las personas más débiles y desprotegidas». Además, piden a los responsables políticos e institucionales que orienten sus discursos hacia la defensa de «una sociedad acogedora e inclusiva».

También se dirigen a los ciudadanos para emplazarles a que asuman «la responsabilidad de vivir sencillamente para que otros sencillamente puedan vivir».

A continuación, el manifiesto completo:

Las Entidades Sociales de Iglesia, reunidas el 11 de junio de 2012 en Bilbao en el II Encuentro Anual, queremos trasladar a nuestras bases y al conjunto de la sociedad nuestro posicionamiento ante la situación actual. Este manifiesto quiere expresar nuestra lectura crítica de la realidad, siendo complementaria con el trabajo y labor de incidencia que ya realizamos en las redes y plataformas con otras entidades sociales en Bizkaia.

Ante la crisis del modelo social…

1. El ‘Estado de Bienestar’, como modelo que articula el desarrollo de los derechos sociales, es un logro histórico que trajo a Europa la paz y constituye un modelo social que garantiza unos mínimos vitales en cuestiones básicas para todas las personas. Aquí, en nuestro entorno, el desarrollo del ‘”Sistema de Servicios Sociales” y del “Sistema de Garantía de Ingresos y para la Inclusión Social”, han establecido en los últimos años el marco legal y el grado de responsabilidad de la Administración en la cobertura de prestaciones y servicios considerados básicos para el conjunto de las personas, especialmente para aquellas que se encuentran en situación de mayor dificultad.
2. Con la crisis, la razón económica parece imponerse a las necesidades, cada día más apremiantes, de una parte de la sociedad que sufre las duras consecuencias de la situación actual. Personas y familias que menos responsabilidad han tenido en el origen de esta crisis resultan ser las víctimas más castigadas por ella. Algunos ajustes en el Modelo Social que suponen el recorte de derechos y la exclusión de la participación social son especialmente preocupantes. En el ámbito local, la reforma de los requisitos de acceso a la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) y el cambio de requisitos para la obtención de las Ayudas Especiales para la Inclusión. En el ámbito estatal, la Reforma Laboral y el Decreto Ley 16/2012 que elimina, entre otros derechos, el de la asistencia sanitaria a las personas extranjeras sin autorización de residencia en España.
3. Además, observamos con preocupación que en esta coyuntura de crisis se va creando un imaginario social de rechazo que excluye y estigmatiza a las personas más desfavorecidas. El tratamiento que los medios de comunicación dan a determinadas noticias y algunas declaraciones políticas o institucionales sobre el fraude en las ayudas sociales o la necesidad de restringir la atención de todas las personas de una forma equitativa en los servicios públicos, representan una involución en materia de Derechos Humanos y son contrarias a la práctica que nos recuerda continuamente la Iglesia de reconocimiento de la dignidad de la persona.

… es necesario actuar:

4. Ahora es cuando más falta hace asumir un papel activo y protagonista para defender el Modelo Social que humaniza nuestra sociedad, acerca a las personas y nos hace ciudadanas. No podemos obviar que si se suman los efectos de la crisis a los que pueden surgir como consecuencia de las restricciones del sistema, podemos derivar hacia una fractura social, en un entorno con mayor riesgo de vulnerabilidad y exclusión y una sociedad cada vez más individualista, con personas más solas y menos solidarias.

5. Las entidades sociales de Iglesia de Bizkaia, abajo firmantes, queremos reforzar nuestro compromiso personal, comunitario e institucional, en la defensa y acompañamiento de las personas y colectivos más vulnerables. Apostamos por un Modelo de Sociedad que acoge, acompaña y promociona a las personas que más lo necesitan; por el desarrollo de “actitudes que dan sentido a la caridad cristiana que trata además de ser operativa”. Y seguiremos sumando esfuerzos con otros agentes en la construcción de una sociedad basada en la justicia social y el reconocimiento de los derechos de todas las personas.

6. Instamos a las Administraciones Públicas a que desde su responsabilidad contribuyan a asegurar los derechos y la redistribución de los bienes, velando por las personas más débiles y desprotegidas. Y a todas las personas con responsabilidad política e institucional, en todo momento y en especial en vísperas de una campaña electoral, a que orienten sus discursos y planteamientos hacia la defensa de una sociedad acogedora e inclusiva.

7. Y a cada miembro de nuestra sociedad a asumir que tiene la responsabilidad de “vivir sencillamente para que otros sencillamente puedan vivir”.

Entidades firmantes:

Asociación Bidesari, Asociación Elkarbanatuz, Asociación Sortarazi, Asociación Zubietxe, Cáritas Diocesana de Bilbao-Bilboko elizbarrutiko Cáritas, Comedor S. Antonio de Iralabarri, EDE Taldea, Fundación Adsis, Fundación Amigó, Fundación Argia, Fundación Ellacuría, Fundación Itaka-Escolapios, Fundación Gizakia, Fundación Harribide, Fundación Lagungo, Fundación Proclade Yapanay, Hermanas Pasionistas, Hijas de la Caridad, Religiosos Amigonianos, Siervas de Jesús de la Caridad, Stella Maris.

En Bilbao, a 11 de Junio de 2012.

 

  (RD/EP)

 

Autor

José Manuel Vidal

Periodista y teólogo, es conocido por su labor de información sobre la Iglesia Católica. Dirige Religión Digital.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído