Las leyes están para cambiarlas cuando no son justas. Y hay caminos políticos y legales para cambiarlas
(Jesús Bastante).- Los obispos quieren que se cambie la ley del matrimonio homosexual. Pese al dictamen del Tribunal Constitucional que avalaba la legalidad de estas uniones, la centenaria Asamblea Plenaria del Episcopado emitió una nota en la que declaran «urgente la reforma de nuestra legislación sobre el matrimonio».
«No son leyes justas las que no reconocen ni protegen estos derechos tan básicos sin restricción alguna», opinan los obispos, que añaden que «las leyes vigentes en España no reconocen ni protegen al matrimonio en su especificidad. Asistimos a la destrucción del matrimonio por vía legal».
Tanto es así, que sin matrimonio hombre-mujer, la crisis no verá final. «Sin la familia -indica la nota-, sin la protección del matrimonio y la natalidad, no habrá salida duradera de la crisis. Así lo pone de manifiesto el ejemplo admirable de la solidaridad de tantas familias en la que abuelos, hijos y nietos se ayudan a salir adelante como solo es posible hacerlo en el seno de una familia estable y sana».
«En la vida conyugal y familiar -concluye la nota- se juega el futuro de las personas y de la sociedad. Expresamos de nuevo a las familias que más sufren la crisis económica, con problemas de vivienda, falta de trabajo, pobreza, etc… nuestra cercanía y la de toda la comunidad católica«.
Cuestionado en rueda de prensa sobre si no se debería votar a un Gobierno que no modifique esta ley, el portavoz episcopal, Juan Antonio Martínez Camino, recalcó que «las leyes deben reconocer el matrimonio, y cualquier político y persona cualquier votante, siguiendo los criterios de la recta razón, debe reconocer que es injusto que las leyes no lo reconozcan y no lo protejan suficientemente y sin condiciones. Es una urgencia la revisión de la legislación española sobre el matrimonio para que los españoles tengan de nuevo derecho a ser reconocidos por la ley expresamente como esposo y como esposa».
«Si no se protege al matrimonio -continuó- habrá consecuencias negativas, entre otras cosas, a la natalidad». «Uno de los orígenes de la crisis es la mala política social y familiar en España«. También recordó que «no se puede dejar en la calle a las personas que no pueden pagar su hipoteca«.
¿Qué otras vías hacer por parte de los católicos tras la sentencia del TC? «La sentencia dice que no es la única posible legal», matizó Camino, quien insistió en que «las leyes están para cambiarlas cuando no son justas. Y hay caminos políticos y legales para cambiarlas. Y es imperativo procurar por medios legítimos promover un cambio legal, donde los derechos de todos sean respetados. Y eso no queda excluido con esta sentencia».
En otro orden de cosas la Plenaria acordó que el 27 de octubre de 2013 -seis años después de la gran beatificación celebrada en Roma- tendrá lugar en Tarragona otra macrobeatificación de mártires del siglo XX, en la que subirán a los altares más de medio millar de religiosos, sacerdotes y laicos.
Por otro lado, la CEE aprobó destinar 6 millones de euros a Cáritas, en su donación extraordinaria, que cumple su quinto año. Esta cantidad se deduce del Fondo Común Interdiocesano y que, según la nota, «no son , ni mucho menos, el total de lo que la Iglesia aporta a Cáritas, porque Cáritas es la Iglesia misma en su estructura más fundamental». En este punto, los obispos recordaron que «son ya muchos obispos, sacerdotes, religiosos, religiosas y fieles laicos los que lo vienen haciendo de modo permanente y también con gestos especiales».
En el ámbito económico, los obispos aprobaron los presupuestos de la Iglesia (Fondo Común Interdiocesano y Casa de la Iglesia) para el año próximo. En 2013, la CEE tendrá un presupuesto de 4,39 millones de euros, similar cantidad a la del año pasado. Lo mismo ocurre con el presupuesto del Fondo Común Interdiocesano, que pasa de 246,8 en 2012 a 246,98 en 2013.
Finalmente, Camino quiso invitar a los fieles a que «pongan el Belén en casa, con el buey y la mula«, en referencia a la fatua polémica suscitada por el libro de Benedicto XVI sobre la infancia de Jesús. «Hay que seguir con esta preciosa iconografía», señaló el portavoz, quien apuntó que «lo que el Papa dice es que en los evangelios no aparecen estos animales y luego explica preciosamente cuándo y cómo aparecen en la iconografía cristiana».


