Se están aunando esfuerzos para convencer al Papa y venderle bien que un viaje a España supondría un fortalecimiento de la fe en nuestro pueblo, y con la lengua y el afecto que el Papa le tiene. Santa Teresa es un buen motivo
(Jesús Bastante).- «Es una jerarquía católica«, respondió entre risas José María Gil Tamayo al pedírsele una valoración de las elecciones en la Conferencia Episcopal. «No entro en valoraciones, sí en subrayar que están todos en el mismo barco«. El portavoz episcopal recalcó que el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, ha felicitado a Ricardo Blázquez y que, aunque no han fijado fecha concreta de un encuentro, sí se han puesto las bases para reanudar unas relaciones de «cooperación, independencia y libertad«, entre Iglesia y Estado.
«Ahora no era el momento de establecer calendarios, aunque la cuestión está abierta, y la Iglesia tiene una palabra que decir en la sociedad española. Hay una inmensa mayoría de españoles que son católicos. En ese clima de cooperación, independencia y libertad es en el que se van a mover, y con una gran confianza», indicó Gil Tamayo, quien sí quiso poner especial hincapié en que los obispos «vienen muy entusiasmados con el Papa Francisco».
Preguntado sobre si la nueva cúpula episcopal cambiará el tono de su presencia pública, el portavoz destacó que «la cercanía es un deber de todos, y especialmente a los más necesitados«. En el tema de la valoración política, «los acontecimientos irán diciendo. Pero don Ricardo les ha dicho que no tiene un programa, y el único cartel que ha aparecido en estos días ha sido una foto colectiva de todos los obispos con el Papa que les hizo llegar la secretaría. Esta es la mejor instantánea de cómo está la Conferencia episcopal: los obispos unidos, y todos con el Papa».
Durante la plenaria, y tras las palabras de Rouco Varela, Tamayo admitió que «se ha hablado de esa reforma de los estatutos». «Los obispos no tienen un código frío y cerrado que exige una obediencia militar, sino el reflejo de una vida que es servicio a la sociedad».
«La renovación el Papa la pide, y los obispos van a estar en ello«, añadió Gil Tamayo, que indicó que la CEE «tiene fe» en que Francisco venga a España en 2015. «Se están aunando esfuerzos para convencer al Papa y venderle bien que un viaje a España supondría un fortalecimiento de la fe en nuestro pueblo, y con la lengua y el afecto que el Papa le tiene. Santa Teresa es un buen motivo».
Los obispos aprovecharon la semana para enviar una carta en la que felicitan a Francisco por su primer aniversario en el solio pontificio. «Este año ha supuesto para todos una verdadera gracia de Nuestro Señor (…) Su persona y magisterio están siendo para nosotros un magnífico ejemplo de pastoreo eclesial y de afán evangelizador».
A su vez, agradecieron al Papa «la inmensa gratitud» por «la atención paternal, la confianza y los consejos» que les dispensó en la reciente visita Ad Limina. El Episcopado ha «reflexionado y dialogado estos días iluminados por su Exhortación Apostólica Evangelii Gaudium a fin de llevarlo a la práctica». De hecho, los obispos han hecho matizaciones al plan pastoral sobre la base de esta exhortación «que es programática».
A su vez, estudiaron el borrador de una instrucción pastoral sobre los catecismos de iniciación cristiana, los preparativos del V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús, y aprobaron cambios en la versión oficial de la Sagrada Biblia.
Gil Tamayo apuntó cómo los obispos «se contaron cómo habían sido las reuniones que mantuvieron con Francisco» en Roma, y cómo el Papa les pidió «tareas prioritarias de amor a los pobres, de atención a las familias y a la pastoral vocacional». Y «a sentir la CEE como un lugar de colaboración y comunión, que redundará en el bien de la Iglesia y la sociedad españolas».








