El arzobispo electo de Madrid concede su primera entrevista a Religión Digital

Carlos Osoro: «Trabajaré sin descanso para ser obispo de todos»

“Sueño con una Iglesia que entrega y vive la alegría del Evangelio, que llena la vida de los que se encuentran con Jesús”

Los necesito a todos, y estamos llamados a anunciar el Evangelio: en la cultura, en la familia, en el trabajo, en los medios de comunicación social, en el deporte, en el tiempo libre, en la animación del orden social, en la vida pública

(Jesús Bastante).- Desde que hace una semana RD anunció que era el elegido para sustituir a Antonio María Rouco Varela al frente de la diócesis de Madrid el teléfono de Carlos Osoro no ha parado de sonar. «Menuda me hicisteis» bromea el arzobispo electo al término de una jornada maratoniana. En la primera entrevista que concede tras su nombramiento, Osoro admite que no esperaba la designación, que aún no sabe cuándo tomará posesión de Madrid, y que «trabajaré sin descanso para ser obispo de todos«.

Una larga jornada, imagino…
Sí, bastante larga. En realidad, una semana, desde que empezó a sonar. Pero bueno, todo es una gracia, soy afortunado porque el Santo Padre haya pensado en mí, y me pongo en manos de Nuestro Señor.

¿Cuándo supo de su designación? ¿Qué pasó por su cabeza? ¿En quién pensó?
Lo supe hace 15 días. Y no me lo esperaba. Al principio, me quedé en blanco… y después me puse en manos de Dios. Y, curiosamente, pensé en San Agustín (ayer, día de su designación, se festejaba el día del santo de Hipona), cuando dice «No busques qué dar. Date a ti mismo».

¿Qué sentimientos pasan por su corazón al tener que abandonar Valencia y llegar a Madrid?
Son contradictorios: por un lado, siento pena por dejar a quienes te han querido tanto y yo también a ellos; y por otra parte volver al único apoyo que existe que es el Señor, pues voy a un lugar que no es conocido por mí. Por tanto se juntaron la pena, los miedos y la responsabilidad, pero pienso como el santo que «la medida del amor es el amor sin medida».

¿Por qué cree que Francisco le ha elegido?
No lo sé, la verdad. Lo que sí tengo claro es que el Papa sabe quién soy, y qué es lo poco que sé hacer, de modo que yo deposito mi confianza en Nuestro Señor, y sé que Él estará a mi lado. Agradezco al Papa que se fíe de mi, y él sabe que yo no voy a hacer otra cosa que estar con la gente, y ser de todos, creyentes o no, sabiendo de mis límites, pero saliendo sin miedo para servir. Todo lo que me han pedido en la Iglesia, siempre, lo he hecho, aunque me haya disgustado. Yo era un hombre feliz en Orense, y me costó muchísimo salir. También me pasó en Oviedo. Pero ciertamente, cuando me pide algo el sucesor de Pedro, siempre lo he hecho, me cueste lo que me cueste. Porque siempre he entendido, desde que soy sacerdote, que mi vida no es para mí, es para los demás.


Su sucesor en Valencia será el cardenal Cañizares. ¿Qué consejos le daría?
Él conoce muy bien esta Archidiócesis de Valencia. Somos amigos desde hace años, y hemos comentado en muchas ocasiones situaciones de la diócesis. Él no necesita consejos, tiene la sabiduría de un hombre de Dios.

Sucede en Madrid al cardenal Rouco…
Mi antiguo profesor en la Universidad de Salamanca…. Es un hombre con una experiencia de muchos años en una misión que hizo con gozo, con la alegría de haber acompañado a la Iglesia que vive en Madrid en muchos procesos para hacer creíble el Evangelio.

¿Cuándo tomará posesión?
No lo sé. Tenemos pendiente una conversación, y habrá que ver el calendario que tiene el propio cardenal. Al igual que a mí con el cardenal Cañizares.

¿Qué Iglesia espera encontrarse? ¿Qué retos se plantea?
Una Iglesia que quiere vivir en constante conversión pastoral y misionera y que por ello quiere ser fiel a su vocación, porque la Iglesia o es misionera o no es la Iglesia del Señor. Ya les he escrito una carta y les he pedido ayuda a todos, sacerdotes, religiosos, laicos, autoridades… Les he dicho que los necesito a todos, y que estamos llamados a anunciar el Evangelio: en la cultura, en la familia, en el trabajo, en los medios de comunicación social, en el deporte, en el tiempo libre, en la animación del orden social, en la vida pública. Les he dicho que los cristianos tenemos que demostrar que nadie es extranjero en el Pueblo de Dios, y que nuestra misión es hacer nuestros los sueños de Dios. Por mi parte, voy sin más programa que el Evangelio y sin más pasión que la de entregar mi vida por todos.

¿Con qué Iglesia sueña Carlos Osoro?
Sueño con una Iglesia que entrega y vive la alegría del Evangelio, que llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús. Me gustaría poder hacer este sueño posible, y perceptible. Y mi sueño es hacer posible y perceptible esa alegría del Evangelio, que se entrega no sólo con la palabra, sino con la vida, sin maquillajes, siendo lo que somos y sabiendo que eso que somos es lo que debemos aportar.

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Autor

Jesús Bastante

Escritor, periodista y maratoniano. Es subdirector de Religión Digital.

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